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4 errores de efectividad de un directivo

Si poco te importa el tiempo de tus empleados porque crees que están a tu servicio y no te gusta que te cuestionen, ¡cuidado! Pones a tu empresa en riesgo.

13-07-2015, 1:34:22 PM
4 errores de efectividad de un directivo
Enrique Pérez, Hay Group

La efectividad de los ejecutivos tiene fuertes repercusiones en los resultados de su organización, ya sea para bien o para mal. Basta decir que el impacto puede llegar a medirse incluso en términos de éxito o de fracaso cuando se trata de directivos que ocupan posiciones clave dentro de la organización.

Al respecto, podemos mencionar algunos puntos determinantes en los que los empresarios y ejecutivos de todos los niveles deberían poner atención, porque aunque algunos no parezcan luces de alerta, realmente lo son:

1) Mala administración del tiempo 

Este punto tiene fuertes implicaciones, porque muchas de las ineficiencias, al final del día se derivan de la forma en que los ejecutivos manejan sus tiempos y cómo esto perjudica a sus colaboradores. Sin duda, todo viene en cascada desde la punta de la pirámide y cuando no hay una planeación estratégica en este sentido, se pueden esperar afectaciones a lo largo y ancho de la organización.

En culturas más desarrolladas, es común que los ejecutivos tengan una visión más orientada al mediano plazo y que sus agendas estén planeadas en sintonía con esa postura. En contrapunto, en México prevalece una cultura enfocada a resolver asuntos más relacionados con el corto plazo. Hay mucho tiempo invertido en las urgencias en nuestro país y es muy común que conforme se va acercando la fecha límite de un proyecto o una entrega, los ejecutivos se den cuenta de que había muchas cosas por hacer, que no se han hecho.

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Adicionalmente, casi nadie se atreve a decirle al jefe: “No puedo tener esto para mañana”. Entonces, los colaboradores de los niveles medios prácticamente no tienen agenda y están a disposición de los puestos de arriba, lo que inevitablemente termina por mermar la productividad de una u otra manera. Además, no parece haber en la mayoría de los casos mucha conciencia de lo anterior, con lo cual se agudizan los efectos.

La ineficiente planeación de la agenda de un ejecutivo puede tener las siguientes implicaciones:

a) Sobrecargas de trabajo en sus subordinados.

b) Márgenes de error más alto, porque la gente no tiene tiempo de planear y revisar, además de que debe trabajar a marchas forzadas para entregar lo que se le pide.

c) Desgaste físico, porque lo horarios se extienden a 10 o más horas de trabajo.

d) Exigencia de más sueldo por esa ampliación indiscriminada de la jornada laboral.

e) Un mal clima de trabajo.

f) Conflictos en los equipos.

g) Aumento del estrés y de la tensión.

h) Frustración e insatisfacción laboral.

i) Se suelen atender tardíamente ciertos temas que pueden repercutir en la sobrevivencia de la compañía.

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2) Predominio del estilo de liderazgo autoritario

En el estilo de liderazgo autoritario o marcapasos el líder es muy rígido y suele ser inflexible en los parámetros y estándares que plantea; quiere que el equipo trabaje en la misma forma en que él lo hace y que actúe a la perfección, además de que no suele empoderar a la gente.

La prevalencia de este estilo, indiscutiblemente, puede afectar seriamente la productividad.

En contrapunto, un líder que aprende a ejercer otros estilos de liderazgo de acuerdo a las situaciones que se presenten, contribuirá sin duda a incrementar la productividad. Un buen líder debe integrar un conjunto de talentos y tiene que saber delegar, empoderar y dirigir a la gente, además de asignarle a cada uno las funciones y responsabilidades que realmente correspondan a su perfil, para no desperdiciar talento o asignar actividades en las que las personas no den el ancho.

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3) Falta de asertividad

Esta hipótesis puede darse de dos formas.

a)  La primera consiste en tomar decisiones precipitadas, sin considerar todos los elementos y la segunda tiene que ver con no tomar decisiones y buscar muchos consensos… hasta que probablemente se hunda el barco.

Para impactar positivamente en la rentabilidad, un ejecutivo tiene que tomar decisiones asertivamente y con oportunidad, midiendo cuándo tienen que suceder las cosas. Sin duda, una decisión abrupta y que no esté analizada a fondo, puede llevar a una empresa a la quiebra.

b)  La segunda es que en México, es muy común, que a los líderes no les gusta que nadie los cuestione (muy de la mano con el estilo autoritario). Al respecto, consideremos que un líder puede ser brillante, pero si cree que tiene las respuestas a todas las preguntas, el día que se equivoque, si no hay un gobierno corporativo o un grupo capaz de levantar la voz y decirle que está fallando, su accionar puede tener graves repercusiones. Hemos visto muchas empresas que han desaparecido o se han hecho muy chiquitas por lo anterior.

4) Confundir ser práctico con ser superficial

Al pensar en ser práctico, un ejecutivo busca dar resultados sin perder tiempo en temas que no son prioritarios; ser superficial, por el contrario, representa no darse cuenta de las implicaciones de las cosas y no ir a fondo.

Hemos de reconocer que los altos ejecutivos no se van a meter al detalle de cada función, pero sí tienen que involucrarse a un nivel suficiente que les permita entender el alcance de los diferentes procesos, sus tiempos y magnitud.

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Por ejemplo: Transformar la cultura de una empresa lleva entre 4 y 8 años (4 si lo haces bien). Un grave error es pensar que es un tema que puede resolverse en meses. Quienes quieren hacerlo de esta manera, piensan que basta con decir las cosas y no es así.

En nuestra experiencia, para que haya un cambio de cultura tiene que haber un cambio de comportamiento desde los líderes que se permee a toda la organización, además de que hay que ser consistentes en el tiempo.

No basta con decir: “somos una empresa orientada al alto desempeño”… no basta con la disposición y con comunicar las cosas. Hay mucho más por hacer.

Impacto hacia el exterior

Los puntos anteriores aplican hacia el interior de las organizaciones, pero también es importante ver hacia afuera. Así, es necesario tener visión, planear y contar con asesoramiento en decisiones como las siguientes: diversificarse o no, comprar otra empresa o no hacerlo, invertir o no, ampliar actividades o reducirlas. Sólo así se podrán disminuir los riesgos de fracaso.

La cantidad de empresas que han desaparecido o han sido vendidas tiene mucho que ver con la incapacidad de ver y proyectar el futuro y de planear adecuadamente para poder ser competitivo y aspirar al éxito.

Consejos para impactar en la competitividad de una empresa

a) Tener visión de mediano y largo plazo.

b) Organizar y priorizar sus actividades en el tiempo.

c) Cuidar que sus colaboradores no tengan excesivas cargas de trabajo y que cuenten con tiempo suficiente para realizar efectivamente las asignaciones que se les den.

d) Trabajar en equipo.

e) No estancarse en un estilo de liderazgo, sino ejercer un liderazgo situacional.

f) Pensar antes de decidir.

g) Escuchar las voces del gobierno corporativo de la empresa y/o de los otros líderes de la organización, antes de tomar decisiones trascendentes.

¿Tienes o conoces a algún directivo con estas características? ¿Cómo lidias con él?

El autor es director del área de Reward en la consultora gerencial y directiva Hay Group México y puedes seguirlo en @HayGroupmex

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