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Logra lo que quieres con peticiones efectivas

Dicen que en el pedir está el dar, pero, ¿qué pasa si no pides para tus objetivos? Es tu ego, baja autoestima o miedo al no. En ambientes colaborativos es debe.

12-06-2015, 8:27:22 AM
Logra lo que quieres con peticiones efectivas
Marcela Hernández, Coach Empresarial y de Vida

¿Qué cambiaría en tu vida si empezarás a pedir lo que nunca pides? Recuerdo que cuando yo pasé por mi propio proceso de coaching, mi coach me retroalimentó haciéndome ver mi incompetencia para hacer peticiones a los demás. En ese momento paró la sesión y me encomendó la siguiente tarea: “Vamos a salir a la calle y tu misión es pedirle cinco pesos a diez desconocidos”.

Entre broma y broma le dije que mejor yo le daba los cincuenta pesos y que lo dejáramos así. Evidentemente me enfrentó a uno de mis más grandes miedos. La gran sorpresa es que prácticamente ocho de diez personas me prestó el dinero y algunos, incluso, me ofrecieron más.

Fue entonces que pude darme cuenta de que mi miedo no era real y que contrario a lo que yo creía, la mayoría de las personas están dispuestas a ayudarnos cuando se los pedimos.

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Lo más interesante fue hacerme consciente del poder de las peticiones, ya que nuestra capacidad para pedir o la falta de ésta, determinará el tipo de vida que podemos esperar; expandirá o reducirá nuestras posibilidades de acción e impactará en la calidad de nuestras relaciones.

Uno de los postulados básicos de la ontología del lenguaje afirma: “no es que siendo como somos, no pidamos; más bien, el no pedir nos hace ser como somos y nos confiere una forma de vida correspondiente. Si comenzamos a pedir donde no lo hacemos, transformaremos nuestra forma de ser”.

La diferencia entre peticiones y expectativas

Nuestra resistencia para pedir hace complicadas las situaciones que podrían ser muy simples. Empezamos a generar expectativas muy altas y ponemos en los demás la ridícula responsabilidad de adivinarnos el pensamiento para entender nuestras inquietudes sin la necesidad de pedirles nada.

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Este patrón de conducta provoca muchos conflictos y al final las personas terminan por sentirse frustradas, enojadas y resentidas por creer que los demás no están dispuestos a corresponder de manera equitativa a todo lo que ellos les brindan.

5 razones por las que no nos atrevemos a pedir lo que necesitamos:

1. Miedo al no

Decidimos no pedirle nada a nadie por miedo a la posibilidad de recibir una negativa. Las personas tendemos a exagerar la dimensión del “no”, nos identificamos con la negativa, es como si nos estuvieran negando a nosotros mismos y no nos damos cuenta de que sólo se están negando a nuestra petición. ¿Qué significa para ti un no? ¿Qué es lo peor que te puede pasar si te dicen que no?

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2. Soberbia

Al pedir algo automáticamente estamos reconociendo que tenemos una carencia. Es común que mostremos dificultades para expresar nuestras peticiones porque nos cuesta trabajo reconocer que algo nos hace falta; nos da miedo mostrarnos vulnerables y preferimos proyectar  una falsa imagen de “todo poderoso”.  ¿Qué aspecto de ti mismo no quieres que otros vean?

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3. Resignación

Cuando consideramos que algo no tiene solución o que no hay muchas posibilidades de mejora, preferimos no pedir nada en relación a nuestra inquietud o problema, nos ahorramos la pena de luchar por una batalla que ya consideramos perdida. Pero… ¿es verdad que no hay nada más que hacer? ¿No será una historia que te estás contando para evadir tu miedo al rechazo?

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4. Miedo al compromiso

Otra de las principales razones es nuestra resistencia a quedar en deuda con los demás. No le pido nada a nadie para que después no me pidan nada a mí. De nuevo surge el miedo al “no”, sólo que en esta ocasión es miedo a decirle que “no” a otros. ¿Cuál crees que es el precio de tus peticiones? ¿Cuál es el costo de no pedir lo que necesitas?

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5. No merezco

La baja autoestima también puede ser una limitante para hacer peticiones. Desde la creencia de que no valgo lo suficiente, no me considero merecedor de la atención o el apoyo de los demás. Empezando por mí mismo, yo no soy capaz de ayudarme a través de la ayuda de otros. ¿Qué te ha limitado a hacer más peticiones en tu vida? ¿En quién te convertirías si te atrevieras a pedir más?

Te invito a que hagas el mismo reto que alguna vez hice yo, y cuéntame lo que tu descubriste.

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La autora es coach ontológico, especializada en coaching de vida y empresarial. Directora de Cae-el20, empresa de coaching y capacitación. Puedes seguirla en Twitter en su cuenta @March_coach.

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