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Fernando Elizondo, la figura detrás de El Bronco

Es un reconocido negociador, con experiencia y que da contrapeso a la personalidad del virtual gobernador. Los especialistas lo analizan.

09-06-2015, 6:53:22 AM
Fernando Elizondo, la figura detrás de El Bronco
Javier Rodríguez Labastida

El pasado 7 de junio se escribió un nuevo capítulo en la historia mexicana: por primera vez los candidatos independientes disputaron las urnas en igualdad de condiciones contra los candidatos de los partidos políticos, y algunos ganaron lo que parecía la típica pelea de David contra Goliath. Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, también conocido como El Bronco, fue uno de esos personajes.

La historia política en México dio un giro inédito con el virtual triunfo del candidato ciudadano a la gubernatura de Nuevo León, y no solo porque sería la primera persona sin partido en conseguir uno de los cargos más importantes de elección poplar, sino también por hacer de las redes sociales un elemento clave de su campaña.

No obstante su candidatura ciudadana, hay que decir que hubo otra pieza que jugó un rol fundamental en la virtual victoria de Rodríguez Calderón:
Fernando Elizondo Barragán.

El pasado 21 de mayo, el ex candidato de Movimiento Ciudadano, dejó su postulación para incorporarse a la campaña. Entonces El Bronco despegó en las encuestas de preferencia a tal grado de terminar con una arrolladora
ventaja de más de 25 puntos porcentuales por encima de Ivonne Álvarez, la candidata
del PRI, partido en el poder.

“Elizondo es una de las claves de la victoria tan
contundente, porque quienes esperan frente a la figura de una candidatura independiente
el surgimiento de un caudillo, Elizondo es un contrapeso para que eso no ocurra”,
asegura Eduardo Huchim, analista político y ex consejero del Instituto Electoral
del Distrito Federal.

En entrevista con AltoNivel.com.mx, señaló que la
trayectoria de Elizondo garantiza que puede haber en el gobierno una voz
sensata que dé equilibrio y reciedumbre al ejercicio del poder, además de mayor
apego a la ley.

Fernando Elizondo se había inscrito para competir por la
gubernatura bajo la bandera de Movimiento Ciudadano, sin embargo, tres
semanas antes de terminar las campañas, declinó y se unió a la candidatura
independiente de Rodríguez Calderón.

“Con el propósito de no dividir el voto por la
alternativa ciudadana, aumentar la seguridad de que se logre para Nuevo León un
cambio histórico con la conformación de un gobierno ciudadano, acorde a los
lineamientos expuestos”, leyó el propio Elizondo en
una rueda de prensa.

En su momento dijo que la renuncia implicaba el apoyo total
al Bronco, además de que si éste ganaba las elecciones, tomaría el puesto de “coordinador
ejecutivo” de su gobierno: “Un gobierno conjunto con Jaime Rodríguez y su
servidor es garantía de buen gobierno”, escribió en su Twitter tras su renuncia.

“Don Fernando Elizondo es un gran hombre, un patriota,
un nuevoleonés distinguido y su nombre va a ser de mucha importancia en el
estado”, fueron las palabras con las que el virtual ganador de la
gubernatura de Nuevo León respondió al gesto de su hasta entonces contendiente.

A la candidatura del Bronco también se unió Raúl Guajardo
Cantú, candidato del Partido Encuentro Social, sin embargo,
Jaime Rodríguez Calderón compartió mayor protagonismo con Elizondo, a quien
llevó a los eventos más relevantes, como el cierre de campaña y al festejo tras
conocer las tendencias del electorado la noche del pasado domingo.

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Ex priísta con ex panista

Tanto El Bronco como Fernando Elizondo tienen amplia
experiencia en la política y también ambos terminaron desencantados de sus partidos. El primero con el PRI, partido para el que fue
diputado
y presidente municipal; y el segundo como gobernador interino de Nuevo
León en 2003, integrante del gabinete de Vicente Fox y senador en la
legislatura anterior.

Elizondo, hijo del ex gobernador priista Eduardo Elizondo,
inició su militancia en el PAN en 2001, y en los últimos años formó la alianza
Panistas por México
, junto a Carlos Medina Plascencia, Fernando Canales
Clariond, Ernesto Ruffo Appel, Francisco Barrio Terrazas y Alberto Cárdenas
Jiménez, en busca de rescatar los fundamentos básicos del partido, tras la
crisis que le llevó a perder el poder en 2012.

Sin embargo, sus diferencias con Gustavo Madero y los
lineamientos del partido lo llevaron a presentar su renuncia el 24 de febrero de 2014.
En esa ocasión señaló que “la corrupción, la opacidad, el acarreo, la
afiliación masiva, la compra y coacción del voto interno y externo, el uso de
los recursos públicos para fines partidistas, el clientelismo, los puestos
públicos como botín, la subordinación del bien común al beneficio personal o de
grupo, la mentira y el cinismo como estrategia” se habían convertido en el
sentimiento generalizado de los ciudadanos sobre los partidos políticos.

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En 2009 compitió por la gubernatura bajo los colores del PAN, y perdió
ante el actual gobernador priista Rodrigo Medina; sin embargo, su ejercicio
como funcionario público y trayectoria política le ganaron adeptos, con los que
en 2015 se lanzó nuevamente la gubernatura, una lucha a la que finalmente
declinaría.

“El hecho de que se sumase Elizondo a la campaña del Bronco le dio el último poderoso impulso para que obtuviera esa contundencia y
diferencia tan amplia respecto a la candidata oficial”, dice Huchim.

La bisagra del nuevo gobierno

En caso de confirmarse los resultados electorales a su favor, Rodríguez Calderón iniciará su gestión el 4 de
octubre ante un Congreso que se perfila con mayoría panista (16 al momento y 10 del PRI), y su labor, de
acuerdo a especialistas, no será sencilla, puesto que no cuenta con una base
política de afiliados entre los legisladores.

“El punto más débil de la campaña del Bronco no es la
campaña, sino el ejercicio de gobierno. ¿De dónde van a salir sus cuadros
gubernamentales? Va a ser todo un experimento. 
Enfrentará muchos problemas porque en eso se apoya un candidato ganador,
en su partido, que tiene expertos en la región para cubrir un gabinete”, dice
Sergio Bárcena, politólogo y académico del Tecnológico de Monterrey.

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Además de la relación con el Congreso, el Bronco deberá
establecer acuerdos con organizaciones sindicales, empresarios y grupos
ciudadanos. Es ahí donde la figura de Fernando Elizondo se vuelve clave.

“Elizondo puede ser el gran conciliador, un Camacho Solís en
el terreno de la conciliación y la negociación con quienes no necesariamente
van a apoyar a un gobernador surgido de las filas no partidarias”, dice Huchim.

El ex consejero electoral asegura que los partidos políticos
deben tener sensibilidad para entender el mensaje ciudadano de “la raza paga y
la raza manda”, frase que utilizó el candidato independiente tras salir victorioso en los
comicios pasados.

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El primer paso importante y visible del Bronco y Elizondo
debe ser la conformación de un gabinete de transición, que después perfile al
que será su gabinete de gobierno a partir del 4 de octubre.

Para ello, elegir a
figuras respetables por ciudadanos y empresarios, además de buenos negociadores
políticos
, será fundamental, en este ejercicio en el que por primera
vez en la historia de México un candidato independiente será gobernador.

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