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Gobernabilidad democrática, antídoto anticorrupción

Las tropelías y pillerías de la clase política son en esencia disfunciones en el sistema que generan ingobernabilidad, ¿cómo solucionarlas?

20-05-2015, 1:45:41 PM
Gobernabilidad democrática, antídoto anticorrupción
Agustín Llamas Mendoza

Según las últimas mediciones del Índice
de Gobernabilidad
 del
Banco Mundial, México se encuentra en el lugar 108 de 215 países clasificados.
Una de las variables que componen ese índice es el control
que tiene el sistema sobre la corrupción
. A mayor corrupción,
menor gobernabilidad.

Desde la llamada “casa
blanca
” hasta los helicópteros “conagua y sin agua”, pasando
por todo tipo de tropelías y pillerías de baja alcurnia o de alta escuela, son
disfuncionalidades en el sistema, que generan ingobernabilidad.

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sabemos y qué no de la corrupción en México?

Desafortunadamente, no existen estudios académicos que,
considerando la necesidad de estudiar la gobernabilidad, la analicen desde la
propia óptica de la
gobernabilidad democrática
.

Desde luego que existen muchos abordajes que dan cuenta del
llamado cambio político que ha experimentado el país, ya sea
desde el ángulo de su transición a la democracia, o considerando los desafíos
político institucionales que es necesario atender para consolidar la democracia
en el país, o desde una mirada crítica hacia el proceso
de democratización
 en
México.

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siglo perdido, el costo de la corrupción para México

En algunos textos que versan sobre la democracia en México y los
procesos políticos que en ella inciden y las distintas variables que se
refieren a hechos específicos de su arquitectura político–institucional, se
encuentra ausente la noción de gobernabilidad.

No porque no se refiera y se hable de la gobernabilidad
democrática, sino porque el concepto no se ha utilizado como eje articulador de
todo aquello que se estudia de modo específico.

Quizá, por el momento, no pueda ser de otro modo, pero lo que sí
resulta evidente es la necesidad de estudiar nuestro país desde la
gobernabilidad democrática, como concepto que aglutine y sistematice todo
aquello que, de acuerdo a las mediciones realizadas, nos indique qué se está
haciendo bien y qué es lo que es necesario replantear. 

En realidad, esta gobernabilidad es un concepto que nos puede
indicar cómo estamos viviendo nuestros propios procesos
políticos
. Y en ello se requiere la participación de un gobierno
responsable
 y, a
la vez, de una ciudadanía informada y participativa.

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205 mdd? Una historia olvidada de corrupción

Uno de los retos de la democracia es asumir responsabilidades
que antaño eran resueltas por el gobierno. La gobernabilidad democrática
presupone corresponsabilidad.

No solo son las instituciones, entendidas como las reglas del
sistema, las responsables, sino que fundamentalmente son los actores
democráticos los que hacen que una democracia sea lo que verdaderamente es. Y
lo que es, entre otras cosas, el Estado de Derecho es cultura de legalidad.

Aunque ya poseemos elecciones democráticas, libres, limpias y
confiables, las prácticas políticas permanecen en el ámbito de los privilegios.
Urgen reformas que abran la política hacia los ciudadanos, hacia la rendición
de cuentas y la transparencia y que la sociedad asuma su responsabilidad política.

Necesitamos menos cultura electoral y más cultura ciudadana.

La gobernabilidad no llegará solo porque se vote por este o
aquel candidato. Está en las manos de todos y cada uno de los ciudadanos de
esta nación. Si nos distanciamos del gobierno, cabe la posibilidad que este
caiga en políticas autoritarias o en irresponsabilidades que
rayen en los anarquismos.

Por eso resulta tan relevante la inclusión de cada mexicano en
el tejido de la política que buscamos como país.

Creíamos que la democracia terminaría con la corrupción,
y lo que hemos provocado con nuestra clase política cínica, corrupta y soberbia
en complicidad con una sociedad indolente, corrupta y convenenciera es que la
corrupción esté terminando con nuestra democracia, desgraciadamente.

Aquí puedes leer el reportaje central de la revista Alto Nivel del mes de mayo:

¿Por qué México no ha revertido la corrupción?

El autor es profesor de Entorno Político y Social del IPADE. Tiene estudios en Ciencia Política y Alta Dirección. Ha sido consultor de organizaciones, gobierno y empresas.

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