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El exceso de ego del directivo puede ‘matar’ su negocio

El exceso de confianza puede ser un aliado para la empresa, pero cuando la negación de los síntomas afecta la toma de decisiones, la organización peligra.

20-05-2015, 6:52:28 AM
El exceso de ego del directivo puede ‘matar’ su negocio
Tatiana Gutiérrez

De acuerdo con Freud –y el diccionario de la RAE- “el ego es una instancia psíquica que se reconoce
como el ‘yo’, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre
los instintos del ‘ello’, los ideales del ‘superyó’ y la realidad del mundo
exterior”. En pocas palabras: “exceso
de autoestima
”. Como es bien sabido, una autoestima alta juega
un papel muy importante en la vida de un directivo, sin embargo, ¿qué tanto
afecta cuando ésta rebasa los límites? ¿Cuánto afecta a nuestras
organizaciones? 

Uno de los libros más recurrentes cuando de este tema se habla
es “Egonomics:
What Makes Ego Our Greatest Asset (or Most Expensive Liability)”
, escrito
por David Marcum y Steven Smith. Según las investigaciones de Marcum y Smith,
el ego es algo más que un estatus individual, el ego no sólo afecta a las
empresas, ¡puede llegar a quebrarlas!

En datos: más del 50% de directivos asegura que el
ego puede llegar a costar entre el 6 y el 15% de los ingresos anuales
 de las organizaciones, es decir 1,100
millones de dólares. Pero eso no es todo, la misma publicación indica que 63%
de los empresarios admite que el ego ejerce un impacto negativo cuando de
negocios se habla.

Si te interesa dominar tu ego, también puedes leer: Deja
de ser esclavo de tu ego y conviértelo en tu socio

Las consecuencias lógicas de un ego negativo en el entorno
laboral son: prepotencia, falta de fidelidad por los empleados, imposiciones y
reglas absurdas, mal ambiente laboral, pero sobre todo, en la toma de
decisiones. Un estudio
realizado por Paul Nutt, de la Universidad de Ohio
, indica que más de una
tercera parte de las decisiones de negocios que fracasan, han sido motivadas
por el ego. 

“El ego es como el autoestima, y el ego para las decisiones, es
malo tanto cuando está muy en abundancia, como cuando está muy bajo; el ego y
el autoestima deben estar equilibrados para un buen funcionamiento”, comenta
Ernesto Weissmann (@weissmanne), director Ejecutivo de
Tandem Soluciones de Decisión.
 

Al respecto, Marcum y Smith aseguran que el ego puede llegar a
ser bueno cuando se tiene en cantidades necesarias “En cantidades adecuadas, el
ego es positivo y proporciona un nivel saludable de confianza y ambición, que
reducen la inseguridad, el miedo y la apatía”, utilizándose como arma
poderosa
cuando se habla de negocios. Pero en esta ocasión, nos
centraremos en el exceso de ego. 

Repercusiones del exceso de confianza en la
toma de decisiones

• Creer que nosotros tenemos la razón, sin
escuchar opiniones
 de
terceros.

• Creer que nuestra idea es única y poderosa,
más que la de los demás. 

 Dudar de todas las decisiones que se toman al
creer que nosotros podemos dar una mejor. 

• Llegar a pensar que nadie es suficiente para el puesto que
desempeña, afectando el ‘delegar’ como tarea primordial del
líder. 

• Estar preocupado por gustarle a los demás que decir la verdad de lo que se
piensa. 

• Generar en terceros desconfianza

• Afectar la comunicación interna en una empresa. 

• Convertir una virtud en debilidad. 

¿Aún te suena desconocido? La negación también podría ser un síntoma del ego
excesivo. Por ello, Weissmann asegura que el primer paso que un líder debe dar
es identificar si padece el problema.

“En todas las reuniones con directivos y empleados que hacemos
en Tandem, preguntamos si alguien ha identificado a otra persona con altos
índices de ego, la respuesta es vasta y positiva. Identificar el ego de otros
es muy sencillo, pero identificar nuestro ego parece imposible”, comenta. 

Te recomendamos leer: 4
dependencias emocionales que afectan tu trabajo

4 puntos esenciales para saber si padeces
de ‘ego negativo’

1. Exceso de competitividad

Todos somos competitivos en el ambiente laboral, es una forma de
mejorar personalmente y de hacer mostrar nuestras competencias y resultados,
sin embargo, cuando ser competitivo se convierte en vivir a costa de los demás,
esto es síntoma de que el ego te está ganando. 

2. La búsqueda de aceptación por los demás

“El que habla al último en las reuniones –sin tener que hacerlo–,
el que está buscando ser aceptado o querido por los demás, estas personas
que siempre están buscando ser vistas están siendo afectadas por el ego”,
indica Weissmann. 

Para estas personas, complacer a los demás se convierte en algo
más importante que en confiar en sí mismos, tomando decisiones y dando
opiniones basadas en lo que los demás necesitan, no en los que ellos realmente
creen.

3. Un exceso del ‘yo’

Si todo el día hablas de tus logros y de tus ideas,
¡cuidado! Puede ser exceso de confianza en tu persona. ¿Cómo te puedes dar
cuenta que esto está pasando? Muy fácil: todo el tiempo de refieres a tus
logros, hablas de tu experiencia y aseguras que si lo hubieras hecho tú, nada
de malo hubiera ocurrido.

Crees que tus ideas son mejores que las de los demás y que los
demás deben hacer lo que dices sólo porque tú lo dices. “Aquí es cuando la
gente puede perderse y liderar con respuestas en lugar de con preguntas”. 

4. ¿Estás a la defensiva? 

Te comentan algo y te enojas, te dan un punto de vista y los
regañas; opinan distinto a ti y crees que te están diciendo que eres tonto; no
confías en lo que los demás te dicen y actúas de manera negativa. Estar siempre
a la defensiva con los demás, puede ser síntoma de exceso de ego. 

También puedes leer: Claves de Oribe para ganar: Fuera egos y fijar objetivos

Pero identificarlo sólo es la primera parte. De acuerdo con un
artículo publicado por Víctor H. Tomas, experto en
temas de Estrategia y Negocios y especialista en Dirección de Empresas, existen
siete puntos que te ayudarán a encontrar el equilibrio en tu ego: 

• Humildad para aprender.

• Inquietud y curiosidad para saber.

• Necesidad de preguntar.

• Cercanía con tu gente.

• Cambiar “yo”, por “nosotros”.

• Siempre al frente de tu equipo.

• Ser creíble por acciones, no por discursos.

Te recomendamos leer: Consejos
para elevar tu autoestima profesional

En tu caso, ¿cómo afecta el ego a tu empresa? ¿Qué hacen para
exterminarlo? ¿Cuáles son tus más valiosos consejos? 

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