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Guía rápida para impulsar el emprendimiento en niños

Cerrar una venta, valorar diferencias e igualdades, y darle instrucciones sin interferir son cualidades que pueden formar a un hombre de negocios.

20-05-2015, 2:47:29 AM
Guía rápida para impulsar el emprendimiento en niños
Javier Rodríguez Labastida

“Si pudieras cambiar una sola parte de tu cuerpo, ¿qué cambiarías?”.
Es una sola pregunta con la que Jubilee Project, una iniciativa de tres jóvenes de Estados
Unidos, 
busca
inspirar al cambio
 a través de sencillos videos que
cuentan historias propias.

Uno de sus videos más vistos es el de “Comfortable: 50 People, 1 Question“,
en el que un interlocutor le pregunta a niños y adultos qué cambiarían de su
cuerpo si pudieran hacerlo.

Mientras algunas de las respuestas de los adultos son:
“Cambiaría mi frente”, “quisiera ser más alta”, “tengo orejas muy
grandes”, y “que mis ojos fueran más grandes”; los niños responden con
fantasía: “Quisiera una cola de sirena”, “una boca de tiburón para comer muchas
cosas”, “quisiera teletransportación en mi cuerpo”.

Para Katia Villafuerte Cardona, profesora de Psicología en el
Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, los niños tienen por naturaleza ser
creativos, innovadores y emprendedores, pero
al mismo tiempo deben enfrentarse a un sistema “cuadrado” en casa y en la
escuela se les reduce sus potenciales creativos.

Te recomendamos leer: 7 claves
para desarrollar a un líder desde niño

Con las apreciaciones de Villafuerte Cardona e Irma Flores,
directora general de la consultora de recursos humanos Red Ring, hemos enlistados
estos consejos que te ayudarán a impulsar el gen del emprendimiento en los
niños y niñas:

1.- Aprovechar su etapa creativa

Según la académica, la etapa de mayor creatividad de un
niño
 ocurre
entre los 5 y 10 años, que es cuando hay un pensamiento divergente más desarrollado que el
convergente.

Villafuerte Cardona refiere que, según diversos estudios, cuando
a un adulto se le pregunta cuántos usos puede realizar con determinado objeto,
contesta hasta 10 veces, sin embargo, un niño, cuestionado sobre el mismo tema,
dará más opciones.

La etapa creativa comienza su descenso a partir
de los 10 años porque es cuando el niño recibe una educación más lineal en la
escuela. Cuando llegan a adolescentes el cambio es total, pues tratan de buscar
su identidad, quedar bien, ser aceptados y subir su autoestima.

2.- Darles instrucciones, pero no
interferir

En términos de aprendizaje, padres
y maestros deben dejar atrás el “esto está bien” o “esto está mal” cuando un niño está intentando crear
algo.

“Es mejor decirles me tienes que desarrollar este proyecto, con
este objetivo, tus lineamientos con los que se va a evaluar son estos, pero no
poner ninguna restricción y decirles: “No. Lo tienes que hacer escrito y
tiene que ser de tantas hojas”.

“Eso es delimitarles la información”, asegura Villafuerte Cardona.

Te recomendamos leer: 5 enseñanzas
de Alicia para tu niño interior.

3.- Trabajar en equipo

Significa que un niño sea capaz de construir con otros niños, y para ello,
los padres o maestros deben darles tareas a desarrollar y dejarlos que
encuentren la solución.

“Hay que decirles a los niños cuál es la meta y que sean ellos
quienes encuentren la manera de solucionar un problema con una guía que no les
diga ‘esto no’, ‘quítalo’. En vez de sancionar con aseveraciones categóricas,
hay que incentivar su creatividad a través de preguntas”, señala
Villafuerte Cardona.

Irma Flores, de Red Ring, señala que los padres deben fomentar
que el niño tenga grupos para trabajar con ellos, y que no intervengan, con el
fin de evitar frases del niño como: “¿Está bien que haga esto?”.

4.- Valorar las diferencias

Para la académica, entre los niños la prioridad para evaluar
debe ser la diferencia, y no la igualdad. En el nuevo escenario, los niños
deben recibir una evaluación no con base en un 5 o un 10, sino en el nivel
de aprendizaje
 que
ha mostrado.

La profesora del Tec de Monterrey señala que los niños deberían
tener diferentes parámetros, porque
algunos son buenos para escribir,
mientras otros son buenos imaginar, otros en lo visual, o alguna otra
actividad.

“Esto que hacemos de que todos los niños solo se mezclen con los
de su edad deberíamos modificarlo porque los grandes le pueden enseñar a los
pequeños y los pequeños a los grandes. Nos hemos quedado con la idea de que
todos los niños tienen el mismo nivel de madurez neurológica,
y lo vemos como si el de cinco años fuera inferior al de 7 y el de 7 años al de
10″.


 

5.- Aprender el trato con el dinero

El niño pueda desarrollar su capacidad de descubrir los
atributos necesarios. Por ejemplo, si quiere vender un lápiz o un dibujo, hay
que darle la oportunidad de
cerrar una transacción comercial,
 aunque sea simbólica, en la que defina
los costos y el valor económico del objeto.

“Hay que explicarle que hay un costo, un precio de venta y
gastos que debe considerar para hacer su venta. La creatividad debe ser tal que
él comience a crear y tener iniciativa de cómo desplazar o aprovechar mejor su
dinero en cuanto a una inversión se refiere, además de hacerlo responsable del
precio que va a ofrecer”, señala Irma Flores.

6.- Interesarse en las tareas de los papás

La experta de Red Ring recomienda que el papá deba explicar en
qué consiste su trabajo, cómo es que gana dinero, y cuál es su negocio. Es un
tema que a los niños les sorprende, lo escuchan y se vuelve en una constante.

A la par de compartir sus actividades, los papás deben evitar
frases como “¡Qué flojera! ¡Voy a trabajar!”Los niños necesitan una palmadita que les dé
confianza.

Los niños seguros son
los que no toman riesgos y no les importa equivocarse. Van a fracasar y saldrán
adelante con un nuevo proyecto; el mundo de los negocios es así.

¿Qué has hecho para hablar con tus hijos sobre dinero? ¿Cómo
impulsas su creatividad?

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