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¿Son negocio los bancos de tiendas comerciales?

Tras la venta de Banco Walmart, estos bancos enfocados al público pagador de los abonos chiquitos maneja una amplia cartera vencida pero…

11-05-2015, 8:49:26 AM
¿Son negocio los bancos de tiendas comerciales?
Jorge Arturo Monjarás, editor de Finanzas

De los cinco bancos ligados a cadenas comerciales que fueron autorizados la década pasada, dos han cambiado de dueño. Banco Walmart terminó vendiéndose a Inbursa, mientras que Banco Fácil se transformó en Consubanco y dejó de ser propiedad mayoritaria de Chedraui. Tienen el mismo público objetivo, pero ya no son parte de empresas del ramo comercial. ¿Se llevan mal ambos giros?

En opinión de los analistas, se trata de buenos negocios, pero deben administrarse de forma diferente al resto del sistema. No pueden olvidar su fin: apoyar financieramente las ventas de sus dueños.

Banco nicho

La venta de Banco Walmart a Inbursa en diciembre pasado, tras ocho años sin alcanzar el punto de equilibrio, fue un buen motivo para examinar qué sucede con sus compañeros de camada.

Fue en 2006, al final del sexenio de Vicente Fox, que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) permitió la apertura de Banco Walmart, Bancoppel, Banco Famsa y el entonces llamado Banco Fácil.

Estos cuatro nuevos jugadores se sumaron a Banco Azteca, abierto en 2002, con el mismo objetivo: brindar créditos de consumo a un público poco bancarizado: el segmento C+, el conocido pagador de los abonos chiquitos. Juntos, estos bancos forman una categoría aparte, los bancos ligados a cadenas comerciales, o retail-retail banks.

Si bien tienen la misma condición legal como instituciones de banca múltiple, estos bancos registran, en general, una menor captación promedio, sus créditos se otorgan por menores montos y, aun así, registran una mayor cartera vencida que el resto del sistema. Sin embargo, suelen estar bien capitalizados por sus compañías controladoras.

En general tienen niveles de eficiencia más bajos que los de la banca tradicional y el deterioro de su cartera es superior, considera Lilián Ochoa, analista de bancos de GBM. El hecho de erigirse como un servicio adicional para las tiendas los define. Sin embargo, aclara la especialista, son rentables.

El enfoque en el crédito al consumo es la clave. Los márgenes financieros en esta clase de préstamos son mucho más amplios; debido a la cartera vencida. Si el sistema bancario reportó, al cierre de 2014, un índice de morosidad de 3.13% y otro de 5.20% en crédito al consumo, Banco Azteca se situó en 9.35%, Bancoppel en 17.69%, Banco Ahorro Famsa en 17.90% y Banco Walmart en 5.05%. Consubanco, con 4.24%, está en etapa de redefinición.

Pero están protegidos. El índice de capitalización de Banco Walmart se situaba en 20.59% al cierre del año, Consubanco en 20.50%, Bancoppel en 17.20%, Azteca en 14.91% y Famsa en 12.89%, cuando el promedio es de 15.76%. Todos están por encima de los mínimos requeridos por Basilea III.

El nivel de eficiencia promedio (gasto de operación contra ingresos) de los retail-retail es de 58.8%, contra un mejor 52% del resto de la banca en general. El retorno sobre inversión (ROE) también resulta menor que el resto del sistema, señala Lilián Ochoa.

Esta capitalización sustentó el crecimiento de Banco Walmart, que cerró 2014 con una pérdida de 81 millones de pesos (mdp), un poco mejor que los 209 perdidos el año anterior. Igualmente, Banco Famsa requiere ayudaditas de su cadena comercial, toda vez que registró una pérdida neta de 53 mdp, debido, entre otras cosas, a la necesidad de incrementar sus reservas preventivas para riesgos crediticios. Más conocedor, Bancoppel reportó una utilidad neta de 504 mdp, mientras que Banco Azteca obtuvo en total 1,208 mdp.

De esta manera, los bancos de cadenas comerciales no representan riesgos para el sistema, a pesar de que no ganen. Sin embargo, la participación de terceros en este negocio no es nada mal vista.

Compran un nicho

En diciembre pasado, Banco Inbursa anunció la compra de Banco Walmart por 3,570 mdp. Con ello obtuvo la operación de 130 sucursales en nueve estados del país, además de cerca de 1.5 millones de clientes adicionales; todos de un nicho muy distante a su cliente tradicional.

Las diferencias pueden verse al comparar con los 1.5 millones de clientes previos de Inbursa, que le representaban activos por 275,000 mdp. El nuevo millón y medio aporta apenas 5,000 mdp.

¿Por qué vendió Walmart? Porque no previó la desconfianza de su mercado meta hacia los bancos en general y porque tardó mucho en crecer, estima Luis Rodrigo Willard, de GBM.

La cartera vigente del banco a 2014 era de 5,340 mdp, muy lejos de los 54,000 mdp de Banco Azteca o incluso de los 10,400 mpd de Bancoppel. La cadena estimaba reportar números negros hacia 2010 o 2012, lo cual no sucedió.

“El banco se quedó chiquito; la escala no fue suficiente”, señala Willard. Más datos: Banco Walmart llegó a tener unas 210 sucursales que no pintan mucho entre las más de 2,500 tiendas de diversos formatos de la cadena en México.

“El banco no pudo dar una oferta de crédito global, atractiva al cliente. Dada la esencia puramente retail de Walmex parecía que solo les faltaba dar una tarjeta de crédito. Pero no ofrecer acceso a todos los tipos de crédito fue afectando. Lo hicieron de forma muy gradual y con mucha cautela.”

Por ejemplo, la tarjeta Walmart tardó años en ser válida más allá de la red comercial, hasta que una asociación con Bancomer y Visa permitió que el usuario pudiera recurrir a ella en otros lugares.

La cautela de la cadena provocó también una sobreprovisión de créditos, un 300% de índice de cobertura de cartera vencida, contra un promedio de 120% del sistema. Esto dejó un negocio con una utilidad operativa de apenas 100 mdp.

Tampoco coincidió la estrategia general de Walmart con la del banco. Primero, el enfoque se mantuvo en el crecimiento agresivo en el piso de venta, entre 2009 y 2012. Después vendría la necesidad de revisar las operaciones actuales para mejorar los niveles de eficiencia operativa. Igualmente, el cambio de liderazgo en las filas de la cadena detallista terminaría por determinar un enfoque en el negocio original, antes que en el financiero.

¿Tendencia o no?

Por su parte, Banco Fácil, de Chedraui, más bien tuvo una experiencia difícil. La clientela nunca creció de la forma que hubiera esperado la empresa, que sin embargo vio aumentar fuertemente su nivel de cartera vencida hasta 32% en 2009.

La puntilla fue la crisis financiera global, que afectó a este banco, el cual cayó rápidamente a una cartera vigente de solo 111 mdp en 2010.

Finalmente, hacia 2012 la institución optó por fusionarse con una Sociedad Financiera de Objeto Limitado (Sofol), Consupago, para formar la marca Consubanco y volver a empezar. Hoy cuenta con una cartera vigente por 4,210 mdp a 2014 y una bajísima cartera vencida. Sin embargo, Chedraui ya no es socio mayoritario de la empresa.

Operaciones como la de Walmart son bien vistas. La compra trajo un buen negocio a Inbursa y liberó una presión sobre los márgenes de Walmart.

Sin embargo, no se trata de una tendencia. Los bancos de Elektra, Famsa y Coppel forman parte de la estrategia central de estas empresas, opina Willard. “Están mucho más enfocados en aumentar el financiamiento, sobre todo porque la penetración en México es más chica que en otros países. Los bancos grandes no iban por ese mercado.”

Banco Famsa efectuó recientemente un aumento de capital para reforzar su balance, mientras que Elektra se dispone a abrir un banco high end. De hecho, el crédito a la vivienda, casi inexistente antes, comienza a pintar en el balance de Banco Azteca.

En opinión de Lilián Ochoa, la asociación con bancos mayores debiera ser una tendencia. “Inbursa va a seguir operando los puntos de crédito. Resulta más eficiente que quien desee crecer en el lado del retail apoye a Walmart. Los sistemas de otorgamiento de crédito de un banco grande son más eficientes. Es mejor que ellos lo hagan.”

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