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Empresas: Ser mamá y directiva es compatible

La mujer incrementa su papel en la alta dirección y en los negocios del país. Disciplina, apoyo familiar y ser versátil, son algunas claves para lograrlo.

08-05-2015, 5:01:11 AM
Empresas: Ser mamá y directiva es compatible
Javier Rodríguez Labastida

El poder femenino en la alta dirección va en aumento, y eso
no excluye a las mamás. A pesar de los miedos, barreras e inequidad que
enfrentan, las mujeres han demostrado en las últimas décadas su potencial
emprendedor.

María del Carmen Bernal González, directora del Centro de
Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del Ipade
, asegura que el contexto
social, cultural y económico de México dificulta que las mujeres desarrollen
una vena profesional enfocada a los negocios.

Sin embargo han sabido marchar hacia adelante. De acuerdo a
cifras del Instituto Panamericano para la Alta Dirección de Empresas (Ipade), el
porcentaje de empresarias en México es del 38%
, y según un reporte de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público de 2013, de cada cinco pequeñas y medianas
empresas que se abren, tres están lideradas por ellas.

¿Sexo débil? Para nada. Las mujeres han derrumbado los
obstáculos que las separan de los puestos de alta dirección, y han dejado
huellas para que otras mujeres sigan los caminos de éxito que han trazado.

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¿A qué se enfrentan las mamás?

“La primera barrera que existe es la mujer misma, porque
tenemos miedo, porque estamos solas, porque tenemos todos los hilos
visualizados y parte del ser emprendedor implica el asumir riesgos y superar
los temores que genera un proyecto”, dice Bernal González.

La segunda barrera es el contexto en el que vive cada mujer.
Si es una mujer que tiene una familia integrada, la familia puede ser un
impulsor para que la mujer emprenda, pero a veces el entorno no facilita que
puedan abrir un negocio o ser empresarias. No tienen redes de apoyo suficientes
o necesarias para poder hacer un balance o tener un trabajo y atender a una
familia.

“Esto se explica porque en México todavía el rol que tiene
la mujer en la familia como madre y esposa es absoluto. Es decir, a la mujer se
le delega todo el papel de sacar adelante a la familia, no solo en el ámbito
material sino en la parte educativa”, dice Bernal González.

“Una mujer empresaria suele transformar los obstáculos en retos”

La tercera barrera son los horarios. Puede ser que una mujer
tenga una vida laboral activa, sin embargo, los horarios de su trabajo en
combinación con el cuidado de la familia, le pueden mandar un mensaje de que es
difícil emprender, que es incompatible tener una vida familiar con una vida
profesional.

Ángeles Madrigal, vocera de la red de talento femenino
WomenIn asegura que el gran reto para las mujeres que son empresarias es
incorporar apoyos que sean corresponsables del proyecto familiar.

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¿Por qué se vuelven empresarias?

Es una pregunta con muchas respuestas, según las especialistas consultadas. A veces es por un mandato
familiar,
porque tuvieron que heredar la empresa para hacerse cargo. Esto les
implica una preparación diferente porque muchas veces heredan empresas de las que
no tienen idea.

Hay empresarias que lo son por una necesidad económica. Se
separaron de su esposo, murió su pareja o se quedaron sin trabajo, y tuvieron
que entrar al mundo laboral. La disposición es distinta, porque si es por una
necesidad económica muchas veces es tan fuerte que deberán sacrificar algo.

“Decir que voy a emprender para ser dueño de mi tiempo es un
error, porque cuando emprendes es cuando menos tiempo tienes”: Ángeles Madrigal

Y finalmente están las emprendedoras de alto impacto. No tienen
una necesidad económica, ni una empresa heredada, pero si tienen la inquietud
de hacer un negocio, pues lo traen en la sangre.

“Este tipo de mujeres suele ser más arriesgadas y puede
abrir negocios en sectores más innovadores o retadores, pues no tiene nada que
perder y cuenta con un espíritu natural de emprendimiento, generalmente lo
hace en el sector de tecnología, de consultoría o creatividad”, afirma la directora
del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del Ipade.

Es importante que la mamá sepa cuál fue el primer motor que la
llevó a ser empresaria
porque su trayectoria tendrá puntos en común con otras
emprendedoras, y también deberá comprender a quienes tuvieron su origen en otro
contexto.

Las cualidades de una mamá empresaria

El modelo de mamá ha cambiado. La mamá moderna no es la
mujer que está en casa encerrada cuidando a los hijos, sino que busca hacer
compatible su proyecto personal con su proyecto profesional.

“Tienen muy claro que cuando son mamás son mamás. No dejan
de serlo cuando están en casa. Muchas mujeres piensan que cuando una mujer
tiene un negocio será una mala madre porque no están en casa, pero la verdad es
que también son mamás de tiempo completo”, dice María del Carmen Bernal
González.

4 habilidades de mamás que emprendedoras o en la alta dirección

Disciplina: Ser una mamá emprendedora significa marcar muy
bien los límites, respetar los horarios y los tiempos que dedican a la familia
y al negocio.

Versátiles: No se casan con una idea. Tienen flexibilidad,
buscan distintos medios y recursos para integrar y tener esa trayectoria
personal y profesional.

Buscan apoyos. Muchas de estas mujeres emprendedoras cuentan
con una pareja que las apoya no solo en la dedicación del tiempo a la familia,
para lo que se dividen funciones, sino que se convierten en un impulso para
ella.

Administran el miedo: Todo emprendedor tiene miedos y
temores, pero las mamás que se inician en este mundo, generalmente lo hacen
porque supieron dominar sus miedos, asegura Ángeles Madrigal.

“La eficacia radica en la disciplina y la capacidad de
interrumpir sin culpas algunos aspectos”

“Todo depende del proyecto de vida que tiene la persona,
cómo lo va a gestionar y cuáles son sus prioridades y cómo las prioridades van
en función de su proyecto de vida”, concluye Bernal González.

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El poder femenino

La especialista Gina Zabludovsky Kuper escribió en 2013 el
libro Empresarias y Ejecutivas en México, con el apoyo del Ipade. En ese libro
profundiza sobre el escenario de las mujeres en la alta dirección. Te
compartimos algunas de las cifras que menciona:

Las mujeres se concentran en ciertas áreas específicas de
las direcciones funcionales como lo son Mercadotecnia y Comunicación en las que
representan un 29% y Recursos Humanos en la que alcanzan un 23%.

En 1970, el 21% de las mujeres trabajaban fuera del hogar,
este porcentaje aumentó a 42% en 2012.

Las mujeres aportan 37% del Producto Interno Bruto en México,
según un reporte del INEGI de 2012.

Las áreas con más mujeres en posiciones directivas son
Finanzas, Recursos Humanos, Mercadotecnia y Ventas, en las que la presencia de
las mujeres es de alrededor de 30%.

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