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Cuádruple play, pelea por un mercado de 600,000 mdp

A casi dos años de la reforma telecom, hay poca claridad en el juego. AT&T viene a conquistar el mercado y en esta lucha, los usuarios serán los ganadores.

15-04-2015, 8:49:16 AM
Cuádruple play, pelea por un mercado de 600,000 mdp
Claudia Cerezo, editora de tecnología de Alto Nivel

A casi dos años de la reforma constitucional en materia de Telecomunicaciones, Radiodifusión y Competencia Económica y un año de la regulación secundaria, hay poca claridad en el juego. Es verdad: la nueva ley estableció principios fundamentales, pero no resolvió del todo el asunto.

Más allá de bajar sus tarifas –producto de la “expulsión” de la larga distancia–, nadie sabe a ciencia cierta qué jugadas harán los grandes contrincantes: América Móvil (Telcel y Telmex), Televisa, la flamante y recién llegada AT&T y Telefónica.

El preponderante del negocio de telecomunicaciones, América Móvil, tiene el 60% del mercado total, cuyo valor alcanzó los 555,000 millones de pesos (mdp) el año pasado, incluida la televisión de paga. Su acérrimo rival, Televisa, tiene el 8% del mercado a través de sus operaciones satelitales y de cable, con Sky y Cablevisión a la cabeza. Telefónica (Movistar) y AT&T (Iusacell y Nextel), con 16 y 9% del mercado, respectivamente.

A pesar de lo apetitoso del negocio –10 veces más grande que la radiodifusión–, Televisa se salió de la telefonía móvil y se dedicó a fortalecer su presencia en el triple play (voz fija, internet de banda ancha y televisión de paga) con su marca Izzi.

El mercado de la radiodifusión vale unos 40,000 mdp y está liderado por Televisa (el operador preponderante). Tradicionalmente ha sido su negocio más rentable, pero ahora apuesta por las telecomunicaciones y el triple play (pronto podría ser cuádruple play).  De hecho, los mayores ingresos de la televisora ahora provienen de sus ofertas de TV de paga  (satelital y por cable) y de triple play.

¿Cuál será el siguiente movimiento de los participantes, en este agitado juego llamado “telecom”? Ir por el cuádruple play, uno de los principales movimientos comerciales del mundo y que busca concentrar todos los servicios en un mismo operador y una sola factura.

En conjunto, las telecomunicaciones y la radiodifusión suman un jugosísimo negocio de 595 mdp.

Que comience la gran batalla…

Para muchos, la compra de Iusacell y Nextel por parte de un gigante, como AT&T, es positiva. Hace cinco años, cuando Gonzalo Martínez Pous era comisionado de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), viajó por el mundo para atraer inversiones al mercado de telefonía móvil. Ni una sola empresa se interesó. Gracias a la reforma, que permite hasta 100% de inversión extranjera en telecomunicaciones y hasta 49% en radiodifusión, hoy AT&T está aquí.

La firma que dirige Randall L. Stephenson desde la Torre Whitacre (mejor conocida como One AT&T Plaza), en el centro de Dallas, es la tercera compañía de telecomunicaciones más grande del mundo, con un valor de mercado de 182,700 millones de dólares (mdd). Tan solo está detrás de Verizon Communications (197,700 mdd) y China Mobile (184,600 mdd).

Telefónica está en sexto lugar, con un valor de 71,800 mdd, y América Móvil en octavo, con 70,900 mdd. En ingresos, AT&T ocupa el primer lugar mundial, con 128,800 mdd, mientras que Telefónica registró ventas por 75,800 mdd y América Móvil 61,600 mdd.

AT&T Mobility, filial de AT&T Inc., está en la cima de la industria inalámbrica en Estados Unidos, junto con Verizon Wireless, y poco a poco ha ido ganando mercado: tiene 120.6 millones de suscriptores en ese país.

Su innovación tecnológica es una de sus fortalezas. Su red 4G LTE (Long Term Evolution) de alta velocidad es la más confiable de Estados Unidos y con la señal más potente de todos los operadores. ¿La buena noticia? AT&T planea desplegar la misma tecnología en México.

Hace unas semanas, Thaddeus Arroyo, a quien Stephenson nombró director general de Iusacell en México y le confió su integración con AT&T, dijo que su prioridad sería traer al país la siguiente generación de internet y telefonía móvil de alta velocidad. Estos servicios serán los pilares para que el operador estadounidense lidere el mercado dentro de 10 años, como pretende.

Ya dio el primer paso: anunció la construcción de lo que ha llamado “la primera área de telefonía móvil de Norteamérica”. Esta red dará cobertura a 400 millones de personas y empresas en México y Estados Unidos.

Para especialistas en negocios internacionales como Manuel Valencia, director de los programas en negocios internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, la estrategia es atinada, pues nuestro país está muy vinculado a Estados Unidos en términos industriales, y AT&T aprovechará esa circunstancia para ofrecer servicios integrales y competitivos a ambos mercados. Hace unos meses, anunció la oferta de llamadas ilimitadas a cualquier número en México, incluidos los celulares, para sus clientes en Estados Unidos.

Otra fortaleza de AT&T es su capacidad para desarrollar alianzas estratégicas con fabricantes de teléfonos, empresas de contenido y aplicaciones, etc. Recordemos que en 2007 se asoció con Apple para el desarrollo y comercialización del iPhone. Apple puso el diseño y la tecnología, y AT&T, su red de distribución global.

Una de sus alianzas más recientes fue con Google para integrar los pagos móviles Google Wallet en los smartphones con Android que vende en Estados Unidos.

Batalla con inversiones

Con AT&T como el tercer gran operador en México, continuará la concentración. Habrá muchos en contra de los oligopolios, pero el hecho de que solo los titanes posean capital para desarrollar tecnología es una tendencia mundial, sobre todo en sectores estratégicos.

Ahora, los consumidores podremos elegir entre tres gigantes, pero no hay certeza de que la pelea será pareja.

AT&T está acostumbrado a operar en mercados emergentes, como el nuestro, pero sin corrupción. Lo ha hecho en Colombia y Perú, países más honestos que México, según Transparencia Internacional.

Si continúan las licitaciones amañadas, los sobornos y los tratos preferenciales, los próximos años serán complicados para AT&T, que se regula por normas éticas estrictas y cuida su prestigio. Pero la empresa sabe de la corrupción y aun así decidió venir.

También sabe que deberá invertir mucho dinero para cumplir sus promesas: entrar de lleno a LTE, desplegar fibra óptica y aumentar su cobertura. Y no se quedará quieta. AT&T no llegó para fusionar dos empresas y operarlas medianamente; vino a conquistar mercado.

Para el analista Gabriel Sosa Plata, el interés inicial de AT&T estará en las grandes ciudades, las más atractivas, y en su red de Norteamérica. Ahí tendría cabida un poco de población rural, porque muchos migrantes salen de su tierra en busca del sueño americano.

Con la presión de AT&T, a los demás no les quedará más que invertir, mejorar e innovar. Creo que la llegada de AT&T cambiará para bien la dinámica del mercado. Imagina que en un futuro cercano puedas usar la impresora 3D que tienes en casa para imprimir una funda para tu smartphone.

Así como hoy compras una aplicación, podrás pagar por un diseño para tu funda. Tu operador te enviará una funda blanca o transparente a casa y tú solo la tendrás que imprimir. ¿Qué necesitarás? Simplemente, una conexión a internet de altísima velocidad.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Hay un lado negativo con la entrada de AT&T. Las grandes transnacionales se están comiendo los mercados de los países emergentes. Si bien es cierto que la única firma nacional que AT&T compró fue Iusacell (Nextel es estadounidense), esto no elimina la posibilidad de que pudiera adquirir otras empresas mexicanas. Se ha especulado que podría interesarse en Axtel.

Es un fenómeno común, pero pone en desventaja a las firmas nacionales, que ante la llegada de estos gigantes tienen pocas posibilidades de crecer por su cuenta.

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