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¿Comprarías un Apple Watch? Réntalo y pruébalo antes

Lumoid, una startup, alquilará el reloj partiendo de los 45 dólares por semana para que los usuarios prueben el producto antes de comprarlo.

09-04-2015, 10:08:26 AM
¿Comprarías un Apple Watch? Réntalo y pruébalo antes
Don Web

El lanzamiento del Apple
Watch
en el mercado de los wearables
exhibe un hecho tangencial y para muchos llamativo: Lumoid, una startup estadounidense,
anunció que alquilará el producto
partiendo de los 45 dólares por
semana.

El objetivo es que los usuarios puedan probar un dispositivo
antes de efectivizar la compra y, en tanto, evitar las recurrentes decepciones del consumo. Exploramos la
tendencia, además de los pros y contras
que supone tanto para los usuarios finales como para los vendedores y fabricantes.

Los wearables es uno de los sectores con más bríos en la
industria tecnológica de nuestros días. El Apple Watch fue presentado en
septiembre de 2014 y debutará en el mercado el 24 de abril y la propia empresa
ha dicho que superará las existencias disponibles.

De este modo, cuando Apple Watch se abroche a las primeras
muñecas y sea lucido con orgullo por los primeros en pagar una cifra que irá
desde los 349 dólares hasta los
rutilantes 10 mil dólares
en su versión más lujosa, habrán pasado casi ocho
meses entre la presentación oficial y el lanzamiento del producto; pura
expectativa, uno de las más notables habilidades de Apple. Además de sus
funcionalidades, de la autonomía de su
batería
, de la estética y de las
aplicaciones que correrán en el
reloj, ha circulado una noticia que, aunque tangencial, es interesante repasar:
Apple Watch podrá ser alquilado.

El gesto tecnológico de la renta

Se alquilan hogares, automóviles, películas, bicicletas,
incluso el amor. La renta es un movimiento usual en nuestra vida cotidiana
aunque, vale decir, no lo es en la industria tecnológica. Un par de salvedades:
el alquiler de servicios en línea y la renta de equipos para eventos
especiales, como fiestas y conferencias. De este modo, resulta más ajustado
decir, rectificando lo dicho, que el
alquiler no es un movimiento
usual en
el mundo del hardware, y mucho menos
para el uso particular y privado.

Sin embargo, como he anticipado, el prometedor, emblema del
nuevo grito del hardware, sí podrá ser alquilado. No será la propia compañía de
Cupertino la que encargada de ofrecer esta oportunidad, sino Lumoid, una startup especializada en el
alquiler de dispositivos tecnológicos.

Según cuenta la firma en su sitio web oficial, el trato se
compone de tres instancias: alquilar, probar y comprar. Así, la renta de un
dispositivo tecnológico llega para remediar aquellos “chascos” que muchas veces
mancillan la ilusión del comprador.

¿Cuántos pagamos una buena
cifra por un producto para caer en cuenta, al poco tiempo de uso, que sus
funcionalidades son pobres, breves o por debajo de nuestras expectativas? Por
otra parte, sin echar toda la culpa al producto en sí, ¿cuántos compramos con ilusión un producto para, al poco tiempo de uso, comprender que
el mismo no se ajusta a nuestra búsqueda, que es un buen equipo aunque no el
que deseábamos!

Es cierto que existen algunas soluciones para maquillar
aquel dilema, más allá del alquiler que promociona Lumoid. Por ejemplo, ir
hasta una tienda comercial y echar mano al producto. O leer en sitioslos reviews realizados por especialistas en la materia. Sin
embargo, entiendo que no existe mejor estrategia en la previa a la compra que
la experiencia en primera persona y por tiempo prolongado, digamos unas dos
semanas como mínimo.

El costo

Lumoid ofrece probar el Apple Watch abonando 45 dólares por
semana. Este valor asciende a los 55 dólares, en caso de elegir el modelo
deportivo. Si el usuario sale feliz de tal experiencia y desea comprar el reloj
inteligente, le serán reconocidos 30 dólares y 35 dólares respectivamente del
valor final del wearable.

Como se ha dicho más arriba, el alquiler de tecnología sí es
frecuente en la organización de eventos y en entornos empresariales. Los sitios
www.alquilerdepc.com y www.alquilerdetablets.com son una muestra de ello. Según
se indica en esta última plataforma, la modalidad de alquiler ayuda a que las empresas
que requieren emplear tablets en eventos e incluso para uso a largo plazo, no
se vean afectadas por la denominada obsolescencia programada.

Ahora bien, los mencionados servicios de alquiler no
apuntan, como la mencionada firma Lumoid, al usuario de a pie, al interesado en
testear a fondo un producto antes de pagar la cifra que se imprime en su
etiqueta. En este terreno aparece un caso intermedio: www.wikirenting.com.

Usuario versus dueño

Wikirenting es un espacio que pone en contacto a aquel que
desea alquilar uno de sus bienes y a aquellos que desean alquilar algún
elemento en particular. Por un lado, la plataforma afirma ser de provecho para
aquello que tienen cientos de cosas en casa que apenas usan, para sacarle
partido y ganar unos pesos
con ello. En la otra orilla, es posible alquilar un producto
y sumarse a las ventajas que ya hemos repasado aquí: probarlo y exprimirlo, sin
la obligación de ser el dueño.

Ajustando el prisma al interés de este repaso, Wikirenting
incluye una categoría de electrónica e informática, en la cual se anuncia la presencia
de consolas, videojuegos, tablets, computadoras, teléfonos e incluso softwares
en alquiler. La mala noticia es que esta sección es la menos prolífica y que
incluso aparece desplobada. Al momento de este repaso, en el apartado de ebooks
y tablets hay una única oferta, un lector electrónico Wolder Mibuk que se
ofrece por 1 euro al día, aunque el precio se rebaja al rentarlo por semana o
mensualmente. El oferente que reside en Alicante agrega un completo listado de
especificaciones e incluso un detallado unboxing del producto.

En vista a lo desolado de aquel ámbito de la renta
tecnológica, me atrevo a afirmar: ¿quién quisiera prestar, aunque sea
recibiendo un pago, su chiche tecnológico a un desconocido? Creo que pocos.

¿Los fabricantes ganarían al alquilar?

Sin lugar a dudas, el mecanismo de renta tecnológica resulta
provechoso para el usuario final. Tal como repasamos en esta nota, el alquiler
al estilo Lumoid
permite echar un vistazo profundo y consciente a un producto,
con un detenimiento imposible en una tienda comercial y en la distancia de un
review que, incluso excelentemente desarrollado, siempre es la experiencia de
un tercero
.

Ahora bien, ¿es aquel movimiento beneficioso o perjudicial
para los fabricantes? ¿Por qué no son las mismas compañías las que alquilan
sus productos para que los usuarios se convenzan de que no hay uno mejor que
aquel?

Siendo el gadget un bien delicado, el proceso de alquiler
supone algunos riesgos
para el fabricante. La buena salud del producto, el
embrollo de cobrar las garantías en caso de roturas, pero sobre todo la
exposición de eventuales defectos innatos.

Sospecho que cualquiera de los pesos
pesados de la industria (Apple, Microsoft, Samsung, etc.) se siente cómodo tal
como está: ¿para qué alquilar, si el público ya los elige? Sin embargo,
entiendo que compañías pequeñas podrían tomar provecho de este movimiento:
alquilar, para mostrar sus novedades en el mundo real. Eso sí: para decidirse a
ingresar al mundo de la renta, el fabricante debe estar muy seguro del producto
que pondrá en manos del usuario. En caso contrario, estará vendiendo muy barata
la derrota.

Fuente: DonWeb

 


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