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5 datos que explican por qué los transgénicos no se irán

A 20 años de siembras comerciales y consumo de cultivos transgénicos alrededor del mundo, e investigaciones científicas que sustentan su inocuidad, muchos desconocen los cultivos transgénicos. Aquí conceptos e información básica para desmitificar el tema.

31-10-2016, 3:02:39 PM
5 datos que explican por qué los transgénicos no se irán
Alejandro Monteagudo, Presidente Ejecutivo y Director General, AgroBIO México

Desde tiempos muy remotos la humanidad ha utilizado los recursos naturales y la diversidad biológica para satisfacer múltiples necesidades, domesticando animales y plantas, mejorando las técnicas de cultivo y creando nuevos productos. El surgimiento de la agricultura y ganadería fueron los cimientos de las primeras grandes civilizaciones.

Tres mil años antes de Cristo, esas civilizaciones empezaron a manipular la leche para fabricar quesos, y con la fermentación de granos y uvas aparecieron la cerveza y el vino. A finales de siglo XIX, con los hallazgos de la genética, la ciencia dio pasos gigantescos para el desarrollo de la agricultura, la medicina y la industria, y con el surgimiento de la biotecnología se utilizaron organismos vivos para el mejoramiento y la creación de nuevos productos. Así nacieron, entre otros medicamentos, la penicilina y la insulina.

Hacia las últimas décadas del siglo pasado ciertas técnicas de ingeniería genética empezaron a aplicarse a la agricultura dando origen a la biotecnología agrícola moderna y a los cultivos transgénicos. Esta ciencia se orienta hacia fines tan importantes como el combate a plagas que atacan cultivos de gran importancia para la alimentación humana y animal, como por ejemplo arroz, calabaza, canola, jitomate, maíz, papa, papaya o soya.

Sin embargo, a 20 años de siembras comerciales, comercialización y consumo de cultivos transgénicos alrededor del mundo, y a muchos más de investigación científica que sustentan su inocuidad, estos cultivos siguen siendo unos grandes desconocidos para muchos, favoreciendo la desinformación o confusión sobre lo que son, y no son, y sobre sus aplicaciones y beneficios y su enorme potencial.

Por ello, a continuación abordaremos algunos conceptos que estimamos fundamentales para entender mejor este proceso de producción agrícola.    

1. Todos los cultivos son modificados

Cualquier planta comestible tiene una historia de selección o cruzas, dirigido a perder -después de cientos o miles de años- ciertas características que los hacían casi imposibles de comer, o nada apetecibles, y sobre todo, que perdieran algunas defensas físicas y químicas ante sus depredadores, y que los hacían tóxicos y a veces hasta venenosos, como es el caso de los jitomates, tubérculos, frijoles y berries silvestres.

Esto nos lleva a asegurar que todo lo que comemos proviene de alguna planta domesticada (como alimento directo o insumo para elaboración de otros, así como para alimento balanceado de mascotas o para forraje de los animales que criamos). No hay alimentos ‘naturales’, porque todos han requerido alguna intervención humana en su producción y procesamiento.

2. El mejoramiento genético de los cultivos

La mejora de cultivos alimentarios es una constante que ha incorporado, y lo seguirá haciendo, nuevas tecnologías que coexisten.

Como ya decíamos, en todas las civilizaciones se han dado procesos de mejoramiento genético de los cultivos, principalmente a partir de las plantas originarias de las regiones en que se asientan esas civilizaciones. Por ejemplo, trigo y lentejas en el Mediterráneo; arroz y soya en el Oriente; y maíz y frijol en Mesoamérica.

3. Se genera la complementación nutrimental

Un hecho a destacar es que este mejoramiento genético no afectó la presencia ni la variedad de esas plantas originarias, por el contrario. Sus ancestros no sólo persisten en esos lugares, estas parejas de cultivos permiten una complementación nutrimental idónea, porque ciertos nutrientes escasos en cereales se encuentran en mayor cantidad en leguminosas y viceversa.

4. Las cruzas dirigidas y selección ha existido siempre

Desde sus inicios, los primeros agricultores fueron seleccionando plantas más vigorosas y adaptadas, se pasó a hacer cruzas dirigidas y a seleccionar caracteres y plantas híbridas. Con el desarrollo de la ingeniería genética, base de la biotecnología agrícola moderna, fue posible transferir funciones o características que los métodos anteriores difícilmente hubieran podido lograr, pero siempre con la intención de resolver algún problema serio del proceso agrícola. 

5. La fortaleza de los cultivos mejora su rendimiento 

Las características que han sido incorporadas a los cultivos transgénicos, como la resistencia a ciertos insectos o tolerancia a algunos herbicidas, aparte de las propias de esas mismas plantas, es que complementan otros atributos, o brindan protección —real y potencial— contra ciertos factores biológicos (plagas, malezas, hongos) o ambientales (sequía, salinidad, frio), protegiendo o recuperando el rendimiento de ese cultivo. De otro modo las cosechas no se darían en los volúmenes, o calidad, suficientes para atender oportunamente las necesidades de alimentos y de insumos derivados de esos cultivos. 

Beneficios para la salud

Hasta ahora los beneficios de los cultivos transgénicos han estado dirigidos a los problemas del campo y los agricultores, razón que debiera ser suficiente para interesarnos a todos por tratarse de nuestros alimentos. Lo anterior, sin olvidar que  los cultivos transgénicos están prácticamente listos para comercializarse con mayores propiedades nutrimentales, es decir, con beneficios para la salud de los consumidores. Por ejemplo, la soya transgénica con mayor expresión de omega3; o el arroz dorado, con vitamina A, que coadyuvará a evitar problemas de visión, e incluso mortandad, en niños.

Algunos cultivos GM y su utilidad nutrimental, agroindustrial y comercial

Cultivo / país

Atributo

Beneficiarios actuales

ACTUALMENTE EN USO

 

Papaya / EEUU

Resistente a virus (mancha anular) que devastaba el cultivo

Agricultores que producen en Hawaii, exportadores a EEUU y Asia

Algodón / Sur de EEUU y norte de México.

Resistente insectos (gusano rosado* y bellotero), que produce cuantiosas pérdidas

Agricultores, despepitadores, textileros y sus familias. Menos aplicaciones en campo

Soya / América del sur

Tolerante a herbicidas de bajo efecto residual (glifosato)

Permite un control de malezas más fácil y rentable en Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia

Canola / América del norte y Europa

Mejor balance de ácidos grasos en aceites comerciales

Disminuye riesgos de afecciones cardiovasculares en consumidores

Maíz / China

Libera el fósforo (unido a moléculas orgánicas es indigerible) con una enzima nueva llamada fitasa

Porcicultores que demandan mejores forrajes y que no aumenten problemas de contaminación de excretas

EN DESARROLLO O EVALUACIÓN REGULATORIA

Maíz / África subshariana

Tolerante a desecamiento, estrés hídrico o sequía, intensificando mecanismos propios

Agricultores de subsistencia en Tanzania, Uganda,

Arroz dorado / Sudeste asiático

Grano con buena cantidad de b-caroteno (fuente de vitamina A)

Población infantil y vulnerable a Deficiencia de Vitamina A (DVA) que causa ceguera y muerte a varios cientos de miles al año.

Cereales y hortalizas / México

Capaces de asimilar iones fosfito (como fuente de fósforo en fosfatos)

Ahorro en fertilizante fosforado y alternativa doble para control de malezas, donde los fosfitos actúan como herbicida natural.

* El gusano rosado ha sido prácticamente erradicado de diversas zonas de esta franja, gracias al algodón GM-RI

Beneficios para agricultores y sociedad

Con base en todo lo anterior, podemos asegurar que la biotecnología agrícola moderna y la siembra de cultivos genéticamente modificados han generado diversos beneficios para los agricultores y la sociedad en su conjunto. Entre éstos podemos citar: 

a) Desde el inicio de su siembra en 1996, estos cultivos han contribuido, de manera sustentable, a la seguridad alimentaria y al suministro de insumos para la cadena agroalimentaria y agroindustrial, incrementando la productividad de cultivos tan importantes como el algodón, el maíz y la soya, con beneficios por más de US$150 mil millones, acumulados al 2015.

b) Una mayor resistencia a insectos de gran importancia económica para diversos cultivos como el gusano rosado, el gusano barrenador o el gusano cogollero, así como un mejor control de malezas, y reducción de gastos de producción por los ahorros generados por un menor uso de agroquímicos.

c) Favorece el seguimiento de técnicas de agricultura sustentable, como la rotación de cultivos y la disminución de labranza de suelo; y reducen el tiempo de cuidado de los cultivos, permitiendo a los productores dedicar ese tiempo a otras actividades productivas, familiares o sociales.

d) Permiten hacer frente a algunas causas del cambio climático, puesto que han contribuido a una notable disminución en la emisión de gases efecto invernadero, particularmente el CO2. Para el 2015 se documentó que, desde 1996, estos cultivos evitaron la emisión al ambiente de más de 27 millones de toneladas de CO2 (uno de los gases causantes del calentamiento global), equivalentes a retirar de la circulación 12.7 millones de automóviles.

e) Incrementos considerables en la productividad. Se calcula que de los más de US$150 mil millones de beneficios económicos acumulados, estos provienen en aproximadamente un 58% por ganancias derivadas de una reducción en los costos de producción y el restante 42% por incrementos en los rendimientos. Tratándose de México, se calcula que las siembras de algodón GM y soya GM han representado una ganancia aproximada de US384 millones de dólares, entre 1996 y 2015.

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