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Subastas, más que antigüedades y elevados precios

Historia, valor sentimental, simbolismo… son valores que consiguen elevar el precio de martillo. Un conocido anticuario te comparte su experiencia.

20-03-2015, 11:48:21 AM
Subastas, más que antigüedades y elevados precios
Gabriela Balcazar

El “buen ojo” del subastador es un galardón que se obtiene de la experiencia, de oír, de leer, de ver catálogos, de asistir a mercados nacionales e internacionales, de la investigación, pero también es fruto de la pasión por el valor artístico e histórico de los objetos.

Luis López Morton, anticuario y dueño de Morton Casa de Subastas, es un ejemplo de ello. Aquí no manejan únicamente antigüedades o piezas de arte.

“Hay documentos de gran valor histórico y político que podrían cambiar la visión de la historia de un país o ayudarnos a entender su presente”, describe López Morton en entrevista.


Se subasta joyería y relojes, arte moderno y contemporáneo, libros y documentos, vinos y antigüedades, pero también hay un departamento de oportunidades con objetos no tan antiguos ni costosos.

Uno de los principales servicios que ofrece Morton es el avalúo y venta de herencias, de los bienes muebles de socios que se separan y de piezas de arte que se quieren vender por necesidad de dinero.

Subastas para todos

Hay artículos para todos los bolsillos. Todos los sábados se realizan subastas de catálogo, sin catálogo, o especializadas, como la de juguetes. Una Barbie de hace 50 años es un artículo de colección que puede subastarse a precios altos, al igual que cómics, timbres y monedas. 

Para proponer un precio estimado de salida, la casa cuenta con expertos de las distintas materias: historia del arte, arqueología, arte contemporáneo y moderno, valuación y peritaje, gemología, etc.

“En una jornada podemos subastar una herencia completa de 300 o 400 lotes. Los precios inician en 500 pesos”, explica. Por ser un mercado secundario, en una subasta se pueden comprar buenas oportunidades.

“Una litografía de Tamayo en una galería, quizá se encuentre en 100,000 pesos. Esa misma litografía podría subastarse y comprarse en 20,000 pesos”.

Distintos factores determinan el precio de un objeto: su marca, la época a la que pertenece, el valor histórico, quién fue su propietario, la técnica y los detalles con los que fue fabricado, la trayectoria del artista, etc.

Algunas veces, el precio de martillo puede ser muy elevado porque los compradores le asignan un alto valor a una pieza, ya sea por cuestiones emocionales, históricas, culturales o simbólicas. “Como alguna pintura que tenía un precio de salida de 50,000 pesos, pero se vendió en 340,000”, cuenta el entrevistado. 

Cuando se prepara una subasta, se lanza una convocatoria, y los interesados pueden visitar la exposición previa, para conocer el estado de los objetos; incluso con sus propios valuadores

Algunas son especialmente divertidas. En conmemoración del 75º aniversario de Batman, Warner Entertainment subastó en febrero pasado 33 máscaras intervenidas por artistas y diseñadores mexicanos. Lo recaudado se entregó a la fundación Make a Wish México.

Previo registro y depósito, cualquiera puede participar en una subasta, incluso por teléfono o Internet. Los eventos son gratuitos y abiertos al público.

El oficio de subastador…

… es el de darle un justo valor a las cosas, desde grandes obras de arte hasta los pequeños detalles que rodearon la vida de una persona y que buscan encontrar un nuevo aprecio y significado en nuevas manos. Las subastas son un buen lugar para quienes buscan oportunidades y buenos precios.

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