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Sharing economy, ideas que con poco hacen mucho

Uber, Ecobici, Aventones y muchos más pertenecen a este modelo de negocio en el que una idea creativa y con sencilla inversión puede volverse millonaria.

10-03-2015, 2:07:59 AM
Sharing economy, ideas que con poco hacen mucho
Javier Rodríguez Labastida

El ingeniero informático estadounidense, Travis Kalanick,
tenía 33 años cuando, después de viajar por Asia y Europa con su amigo Garret
Camp en 2009, idearon una aplicación para poner en contacto a usuarios y conductores
de taxi
, que diseñara una red de traslado más segura y eficiente.

Le dieron a esta plataforma el nombre de Uber, un sistema
del que seguro has escuchado y que actualmente vale más de 18,000 millones de
dólares
, según datos que otorgó el propio Kalanick en una entrevista con el
diario español ABC, además de contar con inversiones de Goldman Sachs, Google y
Jeff Bezos, y tener presencia en 131 ciudades de 38 países.

Uber forma parte de una serie de plataformas que han
desarrollado lo que se conoce como economía colaborativa, o sharing economy, una estrategia de
negocios en la cual, a través del aprovechamiento de la tecnología, el
emprendedor le ofrece al consumidor un uso más eficiente y “seguro”
de los recursos.

“Son proyectos que con poco, pero si es una buena propuesta,
a la hora de implementarlo, permite que se vaya haciendo de una forma granular
u orgánica, en la que no se tiene que invertir grandes cantidades, y cuyo éxito
radica en el cuidado de ofrecer confianza al momento de usar sus servicios”,
dice María Fonseca Paredes, directora de la Escuela de Negocios del Tecnológico
de Monterrey, Campus Estado de México.

Te recomendamos leer: Uber y América Móvil se unen para atraer clientes.

De Ecobici a Fondeadora

En México hay varios ejemplos de estas plataformas
colaborativas: Ticketbis, plataforma presente desde 2011 que pone en contacto
usuarios que deseen comprar una entrada para un evento sold out y usuarios que
quieran vender la suya. El portal está presente en más de 30 países repartidos
por los cinco continentes.

También está el servicio Ecobici, un programa del Gobierno
del Distrito Federal que permite al ciudadano utilizar bicicletas públicas para
desplazarse por tres delegaciones, y que actualmente se encuentra en su cuarta
fase.

Otra plataforma es Carrot, un servicio que permite rentar un
auto por hora o por día mediante una tarjeta, y en el que el precio de la
gasolina y el seguro están incluidos.

Aventones.com es otro ejemplo de economía colaborativa, en
el que un sistema en línea pone en contacto a personas que pertenecen a una
misma institución para organizarse y comunicarse con el fin de encontrar rutas,
horarios y espacios vacíos de manera segura.

Para impulsar este tipo de proyectos también existe la
plataforma Fondeadora, basada en el fondo colectivo, y en la que un emprendedor
define el monto que necesita para realizar un proyecto. Si los fondeadores
cubren el requisito, el proyecto se realiza, y si no, el dinero es devuelto
íntegro a quienes decidieron hacer alguna aportación.

“La economía colaborativa está en una etapa de despegue en
México, pero con mucha fuerza”

“Hay algunos modelos. Son más de los que
podríamos pensar, y tiene que ver con la difusión de la tecnología y que va
implícito el poder llegar a más y utilizar mejor los recursos de una manera
colaborativa
”, señala Fonseca Paredes.

Directorio con más de 100 empresas colaborativas en AL

Cómo emprender un negocio colaborativo

La directora e investigadora del Tec de Monterrey señala tres
factores que intervienen para el desarrollo de un proyecto basado en la
economía colaborativa.

1.- Contar con un modelo de negocio basado en la masificación.

No vas a nichos, sino a un mercado pulverizado, en el que se requiere de la
colaboración, ya sea porque vas a generar los recursos necesarios para llevar a
cabo tu propuesta de valor, o porque vas a apelar al sentimiento o a la
emocionalidad para que contribuyan con una causa.

Te recomendamos leer: 8 factores para elevar el valor de tu marca

2.- Tecnología. Tienes que identificar cuál es tú mercado
meta. De entrada debes definir entre aquel que tiene redes sociales o el que
está orientado a otro rango de edades, pero que están conectados de alguna
forma.

“Hay que identificar cuál es el mercado al que estás dirigido y cuál es
el medio que vas a utilizar. Si no es un medio digital, te costará un poco más
de trabajo, pero no es imposible”, dice la académica.

3.- Implementación. Debes estar dispuesto a modificar la
propuesta que habías creído necesitaba tu mercado y a lo que realmente está
respondiendo. El éxito del negocio será en la medida con la que el emprendedor
escuche a su consumidor y tenga la posibilidad de modificar.

Fonseca Paredes señala que, aunque la mayoría de los
mexicanos carece de acceso a Internet, el número de personas conectadas tiene
la influencia suficiente para que un modelo de negocio colaborativo pueda
funcionar. Según datos de la Asociación Mexicana de Internet, el 43% de la
población está conectada en línea.

Te recomendamos leer: Los números de internet en el mundo.

El problema, señala, está en la cultura social para que exista
confianza para colaborar entre las personas:

México es una sociedad muy
individualista
, y hay otros países como la India, donde hay grados distintos de
colaboración en la sociedad. Hay más disposición en la medida en que en una
sociedad hay confianza para colaborar”, concluye.

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