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Convierte tus expectativas en objetivos y sé más feliz

¿Eres una persona de objetivos o de expectativas? El primero empodera y motiva, el segundo se decepciona con facilidad. ¿Cómo hacer un cambio asertivo?

05-03-2015, 11:46:19 AM
Convierte tus expectativas en objetivos y sé más feliz
Marcela Hernández y Hernández, coach empresarial y de vida

¿Cuál es la principal diferencia entre un objetivo y una expectativa? ambos tienen una finalidad y pretenden conseguir algo. Sin embargo, quien vive de objetivos experimenta la vida desde una postura que empodera y motiva; mientras que las personas que viven de expectativas ceden el poder a los demás y se decepcionan con facilidad.

Una persona orientada a objetivos depende de su capacidad y voluntad para actuar. Es 100% responsable y el poder está en ella, incluso cuando necesita lograr que otros actúen. Las personas que generan muchas expectativas dependen de la capacidad y voluntad de acción de los demás.

La adecuada distinción entre objetivos y expectativas es determinante para mantener una relación sana con los demás; con nosotros mismos y para llevar a cabo nuestros mayores propósitos. Dependiendo de nuestra inclinación a generar objetivos o expectativas tenderemos a sentirnos más felices o más  frustrados, respectivamente.

“Quien siembra expectativas, cosecha frustraciones”

4 Claves para transformar nuestras expectativas en objetivos funcionales

1. De las excusas a los resultados

Una persona instalada en sus expectativas, justifica sus acciones o la falta de éstas a partir de terceros: “Si me hubieran apoyado; si hubieras hecho esto por mí; esperaba que las cosas fueran distintas”.

Ya sean positivos o negativos, las personas con objetivos generan resultados y en cualquiera de los casos siempre está la posibilidad de replantearlos y volver a empezar. Por su parte, las expectativas mueren en el momento en que no fueron cumplidas.

2. De conversaciones privadas a conversaciones públicas

Las expectativas viven en nuestra mente, las mantenemos como una conversación privada y esperamos que las otras personas nos adivinen el pensamiento. Es muy probable que una expectativa que no se verbaliza en forma de una petición concreta y especifica no rinda los frutos deseados.

Por su parte, los objetivos se comunican, se transmiten y se verbalizan con naturalidad. Se trata de una conversación abierta al público, hablamos de lo que queremos lograr y de esta manera generamos acuerdos, compromisos y coordinamos acciones con los demás para llegar a un mismo objetivo.

3. De los deseos a los propósitos

Las expectativas se basan en deseos y/o caprichos: “porque yo quiero; porque así debe ser; porque es lo mínimo que puedo esperar de ti”.

Los objetivos tienen como fundamento propósitos y finalidades más profundas y significativas. Tienen un por qué y un para qué.

4. Del enfoque único al enfoque múltiple

Las personas con expectativas desean que las cosas sean como ellas creen que tienen que ser o como quieren que sean.  Las personas que se plantean un objetivo están conscientes de que hay mil maneras de llegar a un mismo punto y que su ruta no es la única posible.

Cuando le damos mayor peso a nuestras expectativas, corremos el riesgo de distraernos y perder el foco de nuestros objetivos. La pregunta fundamental sería: ¿Qué recursos tienes tú para  lograrlos?

La autora es coach ontológico, especializada en coaching de vida y empresarial. Directora de Cae-el20, empresa de coaching y capacitación. Puedes seguirla en Twitter en su cuenta @March_coach.

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