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Universidades alistan nuevos posgrados por reformas

Con la reforma energética en marcha, el sector necesitará 135,000 profesionales experto. Universidades privadas y públicas ya se preparan para el reto.

03-03-2015, 1:31:25 PM
Universidades alistan nuevos posgrados por reformas
José Antonio Ramírez

Con la aprobación de las reformas estructurales, el gobierno de México pasó a otra etapa en la que pretende que las reformas se traduzcan en mejores condiciones económicas y se ha fijado como prioridades la atracción de inversiones nacionales y extranjeras en sectores estratégicos (energético), mayor productividad y la creación de miles de empleos.

La reforma energética es la de mayor importancia porque fue diseñada para aplicar una profunda transformación en la industria petrolera y actividades del sistema eléctrico nacional.

Además, impuso la necesidad de expertos de alto nivel: profesionales y técnicos con conocimientos y capacidades para hacer frente a los retos que enfrentará el sector en el futuro próximo, tanto en las áreas de ingeniería como en las económicas, sociales y legales.

Universidades e instituciones privadas y públicas ya trabajan para responder a esta necesidad a través de distintas modalidades que irán anunciando en los próximos meses; entre ellas se incluyen las maestrías. Además, esperan abrir una amplia gama de diplomados y especialidades que, a diferencia de las maestrías, consisten en cursos de actualización y profundización de conocimientos.

Cerrar brecha entre oferta y demanda, el objetivo

Actualmente, en el país se ofrecen más de 8,500 posgrados a través de 1,423 instituciones, de las cuales 1,134 son privadas y 289 públicas. En ellas se atiende una matrícula de 230,000 estudiantes, según el último reporte del Consejo Mexicano de Estudios de Posgrado (Comepo), asociación que agrupa a universidades e institutos privados y públicos del país.

Sin embargo, con todo y que los posgrados han fortalecido y extendido sus perspectivas al abordar nuevos temas y problemas, todavía hay un gran trabajo por realizar. “Es necesaria una versión más ambiciosa para superar algunos de los problemas estructurales que el país necesita resolver, con esquemas innovadores que aseguren calidad y pertenencia. De igual manera, se requiere estrechar vínculos con los sectores social y productivo, sobre todo aquellos estratégicos para el país. De esta manera se contribuirá a un desarrollo nacional más equitativo, equilibrado y sustentable”, expone Jorge Enrique Villa Rivera, director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Aunque algunas casas de estudio, sobre todo privadas, argumentan que la mayoría de sus maestrías, especialidades y diplomados ofrecen los recursos para que los alumnos enfrenten los retos actuales que el país necesita, la realidad es que al menos en el rubro energético se necesitan formar al menos 135,000 expertos de alto nivel, entre profesionales y técnicos, para los siguientes tres años; esto de acuerdo con la meta del Programa Estratégico de Formación de Recursos Humanos en Materia Energética del gobierno mexicano.

Con el programa se intenta cerrar la brecha entre oferta y demanda de especialistas capaces de desempeñarse en el sector energético durante los próximos años, tanto en cantidad como en calidad, con disciplinas y niveles de competencia. Algunas instituciones como el EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, por ejemplo, han flexibilizado sus maestrías de MBA, incorporando temas coyunturales y de impacto de largo plazo.

Eric Porras, director de MBA de EGADE Business School Santa Fe, menciona que una de las áreas de enfoque está relacionada con la administración energética. En el programa, alumnos y profesores expertos revisan el impacto que la reforma energética tendrá en las empresas y el país, de tal suerte que los profesionales tengan un panorama de mayor claridad. También se analizan todas las aristas que existen en una reforma de ese calado en términos de finanzas, impacto económico, funcionamiento y operación de las empresas, dinámica del derecho, regulación, etc.

Actualización: clave para el futuro del país

María Monserrat Saavedra García, coordinadora de Admisiones y Promoción de Maestrías de Negocios del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), señala que esta casa de estudios realiza una constante actualización de todos sus programas de maestría y especialidades a través de un consejo consultivo que revisa y define los cursos y materias a seguir.

Por ejemplo, la especialidad de Gestión Jurídica de la Regulación, brinda a los alumnos instrumentos sólidos y actualizados sobre la nueva regulación en telecomunicaciones, energía y competencia económica.

“Esta especialidad se creó especialmente para todos aquellos que laboran en algún órgano regulador y necesitan mayores instrumentos analíticos y de política pública para la toma de decisiones. También amplía las perspectivas laborales de los profesionistas que se desempeñan en empresas y órganos reguladores”, explica la académica del ITAM.

Otro ejemplo es el Programa Ejecutivo de Capacitación en el Sector Energético, un diplomado dirigido a funcionarios que ocupan o están por establecerse en cargos de gerencia media a dirección. Este curso proporciona a los alumnos una visión general de lo que ocurre en las empresas de energía y, a partir de este marco de referencia, aborda conocimientos y disciplinas útiles para una adecuada administración de sus áreas de responsabilidad.

En los próximos meses se espera que otras instituciones académicas anuncien la disponibilidad de talleres, especialidades, diplomados y maestrías ampliamente enfocados al nuevo entorno derivado de las reformas estructurales.

Un dato…

Durante el XXVIII Congreso Nacional de Posgrado, realizado en octubre del año pasado en la Universidad de Guadalajara, se destacó que en 1991, el padrón de los posgrados de excelencia en México constaba de 114 posgrados y para el 2000 ya existían 400. En 2007 creció a 680 y actualmente hay alrededor de 1,827.

Sin embargo, también se habló de la falta de normatividad para la creación de los programas de posgrado, que ha generado la proliferación de programas de bajo rendimiento académico. Además, se señaló que existe oferta académica en áreas genéricas y muy poca en las áreas científicas para dar soporte a la investigación.

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