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5 recomendaciones para ser un workaholic funcional

Pare de sufrir, es el mensaje del coach Eduardo Lan cambiar la perspectiva de hartazgo, por el placer de aprovechar el poder del ahora en tu empleo.

02-03-2015, 10:03:40 AM
5 recomendaciones para ser un workaholic funcional
Eduardo Lan, Mesa Consultores

Mi trabajo involucra viajar mucho, hasta 4 días a la semana. Muchas personas me preguntan si esto no me cansa, si pasar tanto tiempo en aeropuertos, aviones y hoteles no me harta. La verdad es que no, por una sencilla razón: amo mi trabajo. Éste me permite hacer una diferencia en las personas y las organizaciones y ganarme la vida al mismo tiempo, un gran privilegio si consideramos que la mayoría de las personas no hace un trabajo que le gusta.

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Según un sondeo publicado por el Washington Post, sólo
13% de los trabajadores de todo el mundo les gusta ir a trabajar o se
sienten “comprometidos” con sus empleos. En nuestro país otro estudio,
realizado por Trabajando.com, determinó que el 74% de los mexicanos asegura que no está contento con su empleo actual.

Trabajar en algo que te gusta obviamente tiene que ver con la actividad en sí. Es cierto que muchas personas no tienen la posibilidad de elegir la actividad que realizan, ya sea por necesidad económica o por azares del destino. Es común, entonces, quizá obvio, que un gran porcentaje de éstas no se entreguen plenamente a su trabajo. 

Sin embargo, yo afirmo que la falta de satisfacción, plenitud y éxito laboral del que gozamos tiene mucho más que ver con nuestra actitud ante el trabajo, que con el trabajo en sí.

Independientemente del trabajo que hacemos, existe una cierta connotación negativa asignada a la actividad que lejos de ayudarnos, nos fastidia. Y es que las personas se relacionan con el trabajo como si éste fuese una carga, algo que hacen porque lo tienen que hacer y no porque lo quieren hacer. 

De hecho, existe la frase “Nadie trabaja por hobby”. Así las cosas, las personas se pasan el tiempo esperando que acabe la jornada laboral, que llegue el fin de semana, que finalmente se jubilen, como si esto fuese bueno y trabajar fuese malo. 

El resultado de esta relación con el trabajo es terrible, puesto que por naturaleza genera un contexto de hartazgo, pesadez e improductividad en una de las actividades que predomina más en nuestra vida. 

Existe la posibilidad, sin embargo, de transformar nuestra relación con el trabajo y convertirlo de hartazgo a gozo, de aburrimiento a creatividad, de improductividad a productividad, de inefectividad a efectividad, de manera que tu esfuerzo deje huella. 

En ocasiones mis clientes me comparten las frustraciones que tienen en su vida personal y laboral. Recuerdo a uno de ellos, en particular, que estaba teniendo muchos problemas con su equipo de trabajo. Mi cliente había trabajado en la industria del petróleo y el gas por los últimos 40 años de su vida y, en realidad, solo estaba esperando un par de años más para jubilarse e “irse a pescar”. 

Esta falta de interés por su actividad actual estaba teniendo un impacto muy negativo en sus relaciones y resultados laborales, y por más que trataba no lograba tener una mejor actitud ante un trabajo que “de todas maneras iba a terminar pronto”. En mis sesiones de coaching con él, distinguimos el impacto tan negativo que su actitud estaba teniendo para su equipo y para él mismo. 

En lugar de continuar así, accedió a aceptar mi asesoría y eligió dejar un legado de calidad y seguridad para “los jóvenes”, algo que lo apasionaba muchísimo. El resultado, tanto para la empresa como para él, fue impactante. 

A continuación te comparto 5 prácticas que le recomendé a mi cliente para lograrlo:

1. Acepta tu situación actual

El primer paso para disfrutar y aprovechar al máximo tu labor actual es aceptarla. Independientemente de tus opiniones al respecto, considera que es de sabios aceptar lo que actualmente tienes, ya que solo así será posible transformarlo en lo que quieres. Existe una frase extraordinaria que nos dice: “la resistencia genera persistencia”.

2. Cambia tu contexto

Otra frase muy cierta nos dice que el contexto es decisivo. Pensamos que el trabajo específico que hacemos tiene todo que ver con la experiencia y los resultados que obtenemos. 

Sin embargo, existe algo en el trasfondo de nuestra interacción con el trabajo que es aún más poderoso que el trabajo en sí: el contexto desde el cual operamos. Si el trabajo ocurre para nosotros como una carga, lo es; si el trabajo ocurre para nosotros como una oportunidad, lo es: ¡El contexto es decisivo!

3. Identifica e incluye las cosas que te apasionan

Una manera muy poderosa de crear gozo y efectividad en tu trabajo es identificar e incluir aquellas cosas que naturalmente te apasionan. Si te gusta la tecnología, asegúrate de incluirla de alguna manera en tu labor; si te gusta el liderazgo, crea proyectos nuevos y asume el liderazgo de ellos.

4. Entrégate plenamente a lo que haces

Una de las prácticas más importantes para generar valor en tu trabajo, y en cualquier cosa que hagas, es entregarte plenamente. 

Haz momentáneamente a un lado pensamientos sobre otros asuntos y deja de voltear a ver el reloj para ver cuando acaba el día. Eckhart Tolle, uno de los escritores sobre espiritualidad más importantes de nuestros tiempos, nos dice: “Siempre di sí a este momento. ¿Qué podría ser más inútil, más descabellado que resistir lo que ya es? Te sugiero leas su libro: “El Poder del Ahora”.  

5. Comparte la experiencia con otros

Por último, te invito a compartir tu trabajo con otros, ya que hacerlo generará más gozo, creatividad, productividad y efectividad. En Mesa Consultores damos mucha importancia a la relación que tenemos y mantenemos con otras personas, puesto que ella funge como el fundamento de los logros y las experiencias que tenemos. 

George Bernard Shaw, el escritor irlandés y ganador del Premio Nobel de Literatura, nos dice lo siguiente al respecto del valor de entregarse plenamente.

“Éste es el verdadero gozo en la vida, el ser usado para un fin que tú mismo reconoces como poderoso, el ser una fuerza de la naturaleza en lugar de un pequeño y egoísta terrón febril de malestares y quejas porque el mundo no se compromete a hacerte feliz.

Yo creo que la vida pertenece a toda la comunidad y mientras viva es mi privilegio hacer todo lo que pueda.

Quiero estar totalmente usado cuando muera, ya que entre más trabaje más viviré. Me regocijo en la vida por su propio mérito. La vida no es ‘una breve vela’ para mí. Es un tipo de antorcha espléndida que tengo en mis manos por un momento, y deseo hacer que arda con tanto brillo como sea posible antes de pasársela a las siguientes generaciones”.

El autor es socio consultor y director de metodología en Mesa Consultores,
una firma especializada en transformación organizacional, con más de 15
años de experiencia, asesorando en temas de liderazgo, clima laboral y
renovación cultural. Puedes contactarlo en Twitter: @MesaConsultores y @elanbenrey

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