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Descontrol, la cura para tu estrés laboral

Tener un excesivo control sobre todo puede ocasionar enfermedades derivadas del altos índices de estrés. Sigue estos pasos para no afectar tu salud.

26-02-2015, 9:51:35 AM
Descontrol, la cura para tu estrés laboral
Altonivel

Las oficinas son como campos minados, en algún momento pisarás alguna bomba que detone todo tu estrés acumulado. Y si bien nuestro organismo está capacitado para enfrenar aquellos eventos que puedan afectar nuestra rutina y adaptarse a ellas, es cierto que existen situaciones que pueden sobrepasar nuestros límites y perjudicar nuestra salud; una de ellas el excesivo control sobre las circunstancias. 

Como directivo puedes decir que es necesario tener el control de las cosas, sin embargo, también es importante entender que existen circunstancias que por más que lo intentes están fuera de tu control, y cuando esto sucede, la respuesta del cuerpo es liberar sustancias que ocasionan altos índices de estrés.

Para diferenciar estas dos situaciones, Jorge Álvarez Martínez, jefe del Programa de Intervención en Crisis a Víctimas de Desastres Naturales y Sociorganizativos de la Facultad de Psicología de la UNAM, hace hincapié en diferenciar dos tipos de estrés: el agudo y el crónico.

El estrés se genera de manera inmediata ante una situación de peligro, esta respuesta activa los circuitos neuronales alrededor de la amígdala del cuello, hace que el cerebro libere neuropéptidos –que son los que se encargan de alertar a nuestro cuerpo de una posible agresión-, inmediatamente el cuerpo produce sustancias como la norepinefrina y epinefrina, conocida comúnmente como adrenalina, así como cortisol, desencadenando una alteración en el funcionamiento el corazón, los vasos sanguíneos las arterias, la glucosa y el hígado, según datos publicados por ¿Cómo ves?, la revista de divulgación científica de la UNAM.

La diferencia entre el estrés agudo y el crónico, así como sus consecuencias en nuestro cuerpo, radica en qué tan rápido pasa la situación de peligro. Cuando el suceso es breve, nuestro cuerpo reajusta el proceso y vuelve a la normalidad; pero cuando nuestro cuerpo se ve expuesto a estas alteraciones internas frecuentemente se convierte en un estrés crónico. 

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Miedo y control van de la mano

En su libro Descontrólate; reflexiones para los que controlan demasiado, Xavier Guix indica que el miedo es el causante del control excesivo, el cual es el resultado de cuando ese temor sobrepasa nuestras expectativas y se sale de nuestras manos:

“La necesidad de controlar nace como respuesta a los temores, reales o imaginarios que percibimos a nuestro alrededor. La sensación de perder el control trae consigo la necesidad de recuperarlo Y ahí es donde perdemos la cabeza. Nace la ansiedad y por intentar aplacarla caemos en la obsesión”. 

Este proceso aflora sentimientos que provocan una inestabilidad en nuestro entorno laboral como: desconfianza, mal humor, segregación, baja productividad, mal ambiente laboral, entre otros. 

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Evita caer en miedo a todo

Guix asegura que el primer paso es reconocer algunas conductas que nos pueden llevar a la obsesión, ayudando a identificarlas para después evitarlas. Aquí te dejamos las cinco principales:

1. Todo en orden

Seguramente te has encontrado con personas que tienen cada espacio de su oficina en orden milimétrico, o que se sientan de un solo lado de la mesa o que tienen manías a la hora de entregar los reportes… estas personas suelen ser muy introvertidas, pues no aceptan que alguien más entre a descontrolar su vida y su rutina. 

2. Sufres antes del ahora

Todavía no ha sucedido y ya te sientes derrotado. Bien dicen que es mejor prevenir que lamentar, pero estos “sufridores” hacen una tormenta en un vaso de agua. Son pesimistas y pocas veces tienen comentarios positivos o actitudes de aliento para con la empresa, colegas o compañeros de trabajo. 

3. Siempre mirando al pasado

“En mi generación…”, “Cuando yo era joven…”, “Antes las cosas eran mejores”… y un largo etcétera de frases similares son lo que caracterizan a estos individuos, los cuales se la pasan invocando aquellos tiempos de gloria, lo que les impide progresar, desarrollarse y ser felices en su “ahora”.

4. Planificar todo

No está mal planificar tu vida a corto, mediano y largo plazo. Sin embargo, debes estar consciente de que las circunstancias pueden ser diferentes mientras tratas de alcanzar tus objetivos. Quienes se obsesionan con el futuro suelen ser personas que siempre están frustradas, pues al ver que la vida no era lo que esperaban pueden llegar a deprimirse y culparse por ello. 

5. Chantaje emocional

Hará todo lo posible por tener la situación bajo control, aún si eso significa chantajear a los demás. Susan Forward, autora del libro Chantaje emocional, describe a estos personajes de la siguiente manera:

“Son pasivos y otros muy agresivos; algunos son directos y otro extremadamente sutiles; algunos revelan las consecuencias exactas que padeceremos si los disgustamos y otros recalcan lo mucho que los hacemos sufrir, pero todos tienen algo en común: su comportamiento manipulador”. 

Descontrólate, la clave para desestresarte

Ante estos “síntomas”, el autor ofrece algunas recomendaciones para ayudarte a dejar esa necesidad excesiva del control, para que consigas vivir con tranquilidad tu vida profesional y personal:

Encuentra el origen de tu miedo

“Acostumbramos a culpar de nuestros temores a supuestas amenazas a nuestro alrededor, aunque pocas veces se nos ocurre mirar hacia el interior. Si la emoción nace de adentro, nos decimos que algo hay ahí afuera que le ha provocado. Vamos a invertir la ecuación”. 

Guix explica que es momento de darle el protagonismo necesario a las cosas, también asegura que aquellos que dicen no saber el origen de sus miedos, mienten. Analiza la situación que estás a punto de controlar y verifica qué es lo que desencadena esta sensación obsesiva

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Soltando amarras

Es imposible controlar todo a tu alrededor y debes comprenderlo. Evita resistirte a aceptar lo que realmente es, no acumules pesos emocionales que no te corresponden, recuerda que cada ente es diferente y que no está en tus manos controlarlos. 

El ser flexible no sólo te ayudará a soltar las cosas prescindibles, también te ayudará a delegar responsabilidades  y a soltar preocupaciones y obsesiones adjudicadas. 

Respira profundo

¿Sabías que los resoplidos o bufidos son uno de los síntomas claves en la aceleración de tu cuerpo cuando enfrenta al estrés?

Si deseas aprender algunas técnicas de respiración que te ayude a combatir esto, te recomendamos leer estas técnicas de respiración

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¿Cómo enfrentas el estrés que te genera tu trabajo? ¿Cuáles son las actividades o técnicas que utilizas para no perder el control? ¿Has padecido alguno de estos síntomas en tu trabajo?


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