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Inflación 2015 será la más baja en 11 años: BofAML

El riesgo más importante al alza en 2015 es que el peso mexicano se deprecie aún más, esta variable está bajo el control del Banco de México.

24-02-2015, 9:03:38 AM
Inflación 2015 será la más baja en 11 años: BofAML
Carlos Capistrán, economista en jefe para México de BofAML

Analizamos distintos determinantes macroeconómicos de la
inflación como la brecha del producto, la brecha monetaria, el precio de las
materias primas, los precios de producción, el tipo de cambio y las expectativas de inflación. Encontramos
que el único determinante que presiona a la inflación en 2015 es la depreciación del peso. Después de
considerar el traspaso de las variaciones del tipo de cambio a la inflación,
prevemos que la inflación general
termine en 2015 en 3.12%, y la inflación subyacente en 2.81% interanual.
Con el objetivo de inflación a la vista, Banxico podría apretar la política
monetaria para consolidar la inflación en 3%.  

Inflación subyacente a la baja

La inflación subyacente ha tenido una tendencia alrededor
del 3% (tasa mensual anualizada ajustada por estacionalidad) desde finales del
2012, pero recientemente la tendencia ha caído para encontrarse alrededor del
2% (Chart 1). La anterior permitió al Banco
de México
(Banxico) a recortar el
objetivo de la tasa interbancaria
en 150pb en un periodo de 18 meses. Los
servicios fueron los primeros que alcanzaron la marca del 3%, y las mercancías
llegaron después.

La tendencia de la
inflación subyacente
alrededor del 2% pone a la inflación objetivo de
Banxico (3% para la inflación general) a la vista. Banxico ha indicado que
espera que la inflación alcance el 3%
a mitad del año, y a final del año prevé que se encuentre ligeramente por debajo del objetivo del 3%. A pesar de que la
inflación anual estará apoyada este año por un mayor efecto base causado por el
aumento a los impuestos en enero 2014, la inflación mensual también apunta a
que la inflación alcanzará el objetivo.

Sin presiones de demanda a la vista

De acuerdo con nuestros cálculos y los de Banxico, la brecha
del producto, la diferencia entre el PIB
actual y el potencial
, es negativa y muy probablemente se mantendrá así por
el resto del año (Chart 2). Esto implica que todavía existe holgura en la economía y, por lo tanto,
no habrá presión en los precios del lado de la demanda ahora o en el futuro
cercano. Además, el mercado laboral también parece estar manteniendo cierta
holgura, a pesar de que la tasa de desempleo
ha caído drásticamente de manera reciente (Chart 4).

La brecha monetaria no indica presiones, a pesar de que
creció en un 10% interanual en términos reales en diciembre 2014. Aunque esta
tasa puede verse alta tomando en cuenta que la economía está recuperándose lentamente, un simple indicador de “brecha monetaria” muestra que no
parece haber presiones para la inflación
de parte del crecimiento monetario
. Nuestro indicador de brecha monetaria
(Chart 3) se deriva utilizando la simple demanda monetaria que considera la actividad económica y la tasa de interés.
La brecha es el residuo de una simple regresión de la demanda de dinero. Cuando
la brecha monetaria es positiva, es que hay demasiado dinero en la economía y por tanto existe presión en los
precios y viceversa. Nuestra brecha monetaria se mantiene positiva, pero sólo
ligeramente.

Menores precios de materias primas ayudan a la
inflación

Los precios internacionales de las materias primas han estado cayendo últimamente, particularmente el petróleo (Chart 6). A pesar de que el
precio de la gasolina es administrado en México, los menores precios del
petróleo ayudan a la inflación con un incremento más bajo al precio de la
gasolina y con menores precios del
combustible
en la frontera (que siguen a los precios de la gasolina en
Estados Unidos para evitar el arbitraje). 

Los menores precios de las materias primas en general
también son una ayuda para la inflación, particularmente para el componente de
alimentos. 

Inflación se estabilizó en 3%

La inflación de los precios del productor (IPP) ha estado
por debajo del Índice de Precios al
Consumidor (IPC) desde 2013
(con excepción de enero de 2015) y en este
sentido ha sido un factor que ha ayudado a la inflación (Chart 7). El PPI que
utilizamos incluye no solo las mercancías sino también los servicios, a pesar
de que excluye el petróleo. Una inflación del PPI de alrededor de 3% pone un “piso” a la inflación del IPC,
por lo que no esperamos que sea de gran ayuda en este frente en 2015, aunque
tampoco esperamos grandes presiones, aun cuando la actividad económica se
fortalezca y la inflación del PPI comience a aumentar.

La depreciación del tipo de cambio

El peso mexicano se
ha depreciado
en un 12.8% desde agosto de 2014. A pesar de la fuerte evidencia
de que el traspaso de los movimientos del tipo de cambio a la inflación ha sido
bajo en México por varios años, una depreciación tan grande representa un riesgo para la inflación. Estimamos que
un 10% de la depreciación incremente la inflación
general
en 43 puntos base a lo largo del año después de la depreciación. En
los recientes episodios de depreciación
del peso mexicano
, el precio de los
productos comerciables
(mercancías) incrementa con respecto al precio de
los productos no comerciables (servicios), sin contaminar este último. Hasta
ahora, los precios no han reflejado en gran medida el traspaso, sin embargo
prevemos que esto cambie en los próximos meses (Chart 5).

Expectativas de inflación permanecen ancladas

A pesar de la reciente depreciación del peso mexicano, las expectativas de inflación en el largo
plazo se mantienen bien ancladas, aunque en un 3.5% interanual. Las
expectativas de inflación en el corto plazo incluso se han desplomado, principalmente como respuesta al bajo
resultado de la inflación en enero de 2015
(Chart 8). Por lo tanto no
vemos presión para la inflación de parte de la gente que espera que un aumento
en la inflación pueda ser incorporado en las negociaciones de salarios. Entonces, únicamente existe una presión
mínima por parte de las expectativas ancladas en 3.5% y no en 3%. 

El riesgo para la inflación está sesgado al alza en 2015

Sin presiones
macroeconómicas para la inflación
aparte del movimiento del peso mexicano, prevemos que la inflación terminará
2015 a 3.12%, después de considerar 30 puntos base de traspaso. Esta sería la inflación más baja para un
diciembre en 11 años
. Prevemos que la inflación subyacente termine el año
en 2.81% interanual (Chart 9).

Otros riesgos son el posible resurgimiento de las presiones inflacionarias del componente
agrícola de la inflación no subyacente, una recuperación en la actividad económica más fuerte de lo
esperado e incrementos potenciales a los
precios controlados
y de las tarifas públicas como resultado de las
presiones a las finanzas públicas derivadas de los menores precios del petróleo.

Los riesgos a la baja
son menores precios internacionales de las materias
primas
, un crecimiento menor de lo esperado para México y globalmente, y
mayores reducciones a los precios de las telecomunicaciones.

Implicaciones de política monetaria

Con el objetivo de inflación en la mira, la política monetaria podría apretarse en
cierta medida para consolidar la inflación a 3%. Dado que el principal riesgo
para la inflación son los recientes y futuros movimientos del peso mexicano,
Banxico también podría apretar sus medidas
si la moneda se deprecia aún más
, o para prevenir una mayor depreciación.

Esta vez más que en otros periodos, la variable que podría
evitar que la inflación se consolide en el objetivo de 3% está bajo el control
de banco central.

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