HistoriasNegocios

Dragon Mart, ¿un proyecto chino destinado al fracaso?

El proyecto que desde 2013 enfrenta a ambientalistas, a la clase política quintanarroense y a la población, fue clausurado, pero se resiste a morir.

28-01-2015, 2:11:59 PM
Dragon Mart, ¿un proyecto chino destinado al fracaso?
Altonivel, con Información de agencias

Desde el principio su llegada fue vista con desagrado por la comunidad empresarial y ambiental de México, y, hoy, Dragon Mart sigue siendo un proyecto polémico que roza la injusticia ambiental y la necesidad del desarrollo económico responsable, de una región.

Este martes 27 de enero, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dio a conocer la clausura de las obras de este proyecto en Quintana Roo, por el daño ambiental que causaba a la zona, además de otros factores que formaron parte del bloqueo al mal chino.

La llegada de 722 viviendas, 20 naves comerciales y 3,000 locales en 203.83 hectáreas –contempladas en la infraestructura de este proyecto– no solo generarían repercusiones en el medio ambiente, sino que también causaría estragos en el entorno económico y emprendedor de la región.

Para unos, dar luz verde al Dragon Mart significaba abrirle las puertas al comercio chino y sus prácticas desleales para permitir que “invadieran” el mercado con sus mercancías; para otros, los menos, bloquear esta obra representa cerrar el grifo a la inversión asiática, un reto que las administraciones no han conseguido más que a cuentagotas.

Antes y durante su construcción, voces de las cámaras industriales, la academia, política y hasta legislativas, se pronunciaron principalmente en contra de este proyecto, pero no fue otro más que el tema ambiental lo que logró detener al dragón chino.

Así, ante las denuncias ciudadanas y de ecologistas por el daño que sufría el municipio de Benito Juárez debido a la megaobra en el predio El Tucán, y tras realizar los estudios correspondientes, la Profepa aplicó fuertes sanciones al proyecto, destacando la multa aplicada en agosto de 2014 por 7.2 mdp debido a que carecerían de autorizaciones en materia de impacto ambiental, así como la aplicada un mes después por 14.6 mdp ante los daños ocasionados al ecosistema de Quintana Roo.

A eso se sumó la exigencia de la dependencia federal para que se presentara un Proyecto de Compensación Ambiental que incluya la reforestación con fines de restauración e incorpore obras de conservación y protección de suelos.

¿Pero por qué se permitió el inicio de la obra?

El proyecto tenía comemplado iniciar su construcción en los primeros días de 2013 para ya operar en los primeros meses de 2014, sin embargo, el encontronazo de posturas retrasó los tiempos y no fue sino hasta el 27 de agosto de 2013, cuando los promotores del Dragon Mart obtuvieron la licencia de construcción.

Esto a través de un recurso interpuesto ante el Tribunal Superior de Justicia del estado, luego que el gobierno municipal, de extracción perredista, negó dicha autorización.

Tras un proceso de consultas a colegios de profesionistas, universidades y organizaciones ambientalistas, el 23 de abril de 2013 el Ayuntamiento negó la licencia de construcción, porque el proyecto estaba sobredensificado y no correspondía al autorizado por el Instituto de Impacto y Riesgo Ambiental (Inira) del estado de Quintana Roo.

Pero los promotores impugnaron este fallo ante el TSJ mediante un tecnicismo legal, al argumentar que el ayuntamiento se excedió de los plazos marcados por la ley para dar respuesta a su solicitud de licencia de construcción.

Los magistrados de la Sala Constitucional y Administrativa resolvieron finalmente a favor de los promotores del megaproyecto, por lo que el gobierno perredista tuvo que otorgarles la licencia de construcción.

No obstante, el predio donde se construía el Dragon Mart no estaba exento de la inspección que realizaría la Profepa derivada del amparo presentado por el senador Daniel Ávila Ruiz y diversas organizaciones para determinar si el proyecto requería permisos federales en materia de impacto ambiental.

¿El fin?

La anunciada clausura, y esperada por la IP local, finalmente llegó el martes pasado cuando la Profepa frenó las obras de este proyecto debido a que la empresa incumplió con el pago de la multa por más de 22 millones de pesos y con las reparaciones impuestas por la autoridad ambiental por la deforestación de 149 hectáreas; además de que nunca presentaron el permiso de impacto ambiental ni de cambio de uso de suelo, violaron las leyes General del Equilibrio Ecológico y Protección al Medio Ambiente y la Forestal.

El caso aparentemente está cerrado, sin embargo, para director del Dragon Mart Cancún, Juan Carlos López Rodríguez, esto aún no termina. El empresario señaló que se analiza el alcance jurídico de la resolución emitida por la procuraduría Ambiental, ya que bajo su perspectiva la clausura es alusiva a las sanciones de 2014 y no definitiva de todo el proyecto.

Es decir, desde el punto de vista de este empresario, lo que hizo el personal de la Profepa fue una ampliación de la sanción impuesta a finales del año pasado, al tiempo que ordenó de manera adicional la aplicación de medidas de remediación y restauración por 11 millones 888,951 pesos.

Esto sin olvidar que las autoridades ambientales aún tienen que resolver dos recursos interpuestos, mismos que podrían tardar alrededor de 10 meses.

Nuevo ‘round’ legal

Así, un día después del anuncio de clausura de la Profepa, la empresa Real Estate Dragon Mart Cancun S.A. de C.V. comenzó su defensa legal contra esa resolución, la cual basa en cuatro conceptos jurídicos, al considerar que la dependencia federal invade la esfera de competencia de otras autoridades y desconoce sus actuaciones, así como sus propias autorizaciones.

Según un comunicado difundido por Esteban Madero Sierna, gerente de Administración de la empresa, los aspectos jurídicos en los que difiere con la Profepa, por ejemplo, menciona que la “autoridad inspeccione dos veces un mismo concepto y emita nuevas resoluciones en sentido contrario al de resoluciones emitidas por la misma autoridad que son legalmente válidas y vigentes”.

También refiere que la Profepa pretende imputar responsabilidades respecto a la remoción de una vegetación que fue realizada con anterioridad a la propia constitución de la empresa y mucho antes de la adquisición del inmueble.

Otro aspecto, cita el comunicado, es que la dependencia, sin sustento legal, cita que en el predio hay una vegetación forestal y no de tipo acahual, cuando se ofrecieron medios de prueba no valorados que señalan lo contrario.

“Con relación a las medidas impuestas por la Profepa en los resolutivos que fueron impugnados, es importante resaltar dos consideraciones: la primera, que la empresa no está obligada a cumplir dichas medidas hasta en tanto la resolución no se encuentre firme; y segundo, que dichas medidas no evitan ningún daño o riesgo ambiental alguno, toda vez que la empresa interrumpió los trabajos desde mayo del 2014, no obstante, que dichos trabajos no implican daño o riesgo alguno por ubicarse en un terreno estéril al que ya le fue cambiado el uso de suelo y no cuenta con vegetación desde hace varios años”, según la versión de Dragon Mart.

La moneda sigue en el aire, pero todo indica que la suerte del complejo comercial chino ya está decidida.

Numeralia

* El Dragon Mart Cancún preveía la construcción de un centro comercial de 122,000 metros cuadrados, con 3,040 locales, operados por 2,000 empresas chinas.

* Implicaría la construcción de 722 viviendas y la llegada de cerca de 2,000 familias chinas.

* 20 naves comerciales estaban contempladas en la infraestructura de este proyecto.561.37 hectáreas de construcción.

* Se invertirían 200 mdd para su construcción y generaría una derrama económica de 700 mdd anuales.

* Significaría la entrada anual de 300,000 toneladas de productos chinos.

* El proyecto implicaba la remoción de 87 hectáreas de selva media (hasta julio de 2014).

* La primera multa impuesto al Dragon Mart cancún fue de 7 millones 233,675 pesos. 

* Posteriormente, impuso una nueva multa total de 14.6 mdp: más de 2 mdp en materia forestal, y casi 12 mdp para ejecutar medidas de remediación y restauración.

Relacionadas

Comentarios