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Petróleo, el escenario sombrío para el año

Justo cuando México abre su sector energético, una tormenta de volatilidad derrumba los precios del petróleo. ¿Qué le espera al país con este escenario?

05-01-2015, 1:26:49 PM
Petróleo, el escenario sombrío para el año
Equipo AltoNivel

Justo cuando México decidió abrir su sector energético para revertir la caída de la producción, una tormenta de volatilidad derrumba los precios del petróleo y pone en jaque las finanzas públicas y las proyecciones de crecimiento para 2015 y 2016.

El desplome de los precios del petróleo en el mundo no pudo haber llegado en el peor momento para México y para el gobierno de Enrique Peña Nieto. Los ingresos petroleros y las inversiones en el sector energético parecen tambalearse, lo mismo que las finanzas públicas y las proyecciones de crecimiento de la economía para 2015 y 2016.

De hecho, se espera que el gobierno recurra a un mayor déficit presupuestal y, con ello, a más endeudamiento, lo que –de acuerdo con los especialistas– sería un error, sobre todo en un escenario de volatilidad.

Apenas en agosto pasado, el Congreso aprobó la iniciativa de reforma energética, impulsada por el Primer Mandatario y que abre el sector a la participación de empresas privadas en las áreas de exploración y producción de hidrocarburos, lo que en un principio generó grandes expectativas para el país.

El gobierno federal estimaba que en los últimos cuatro años que restan a la actual administración se atraerían capitales que llevarían a duplicar la inversión en hidrocarburos a 60,000 millones de dólares (mdd) anuales, además de impulsar el desarrollo de las actividades productivas y la generación de 500,000 empleos en este sexenio y 2.5 millones para 2025. De igual forma, se incrementaría la producción de petróleo, de 2.5 millones de barriles diarios en 2013, a 3 millones en 2018 y 3.5 millones en 2025.

Pero la tormenta de volatilidad que azota los precios del petróleo podría retrasar o posponer los planes de inversión no solo de aquellas empresas petroleras nacionales e internacionales interesadas en participar en el sector, sino también de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), sobre todo en aguas profundas y campos maduros, donde la producción resulta más cara.

De hecho, comenta Leticia Armenta Fraire, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, la Secretaría de Energía ha señalado que no va a sacar adelante parte de las licitaciones que había planeado ante el panorama de menores precios.

“La misma dependencia, haciendo una evaluación del tipo de campos y proyectos factibles, está dándose cuenta de que estos planes pudieran no resultar atractivos, por lo que ni siquiera se espera respuesta de los inversionistas.”

El pasado 15 de diciembre, el precio del crudo mexicano cayó a 50.32 dólares por barril, su nivel más bajo desde el 29 de octubre de 2008, cuando cerró en 54.04 dólares, según datos de la Secretaría de Economía, con información de Pemex.

En 2013, la mezcla mexicana cerró en 93.20 dólares por barril y el precio presupuestado para todo 2014 en la Ley de Ingresos de la Federación fue de 85 dólares. Para este año, el precio se fijó en 79 dólares.

A Fausto Hernández, catedrático del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), el precio del petróleo para este año no le preocupa, pues ya fue asegurado con coberturas. “Debe preocuparnos el de 2016, sobre todo si ese año se pretende modificar la política tributaria sin un repunte en los precios del petróleo.”

Lo mismo piensa Armenta Fraire, quien señala que es probable que no haya un efecto negativo tan grande en las finanzas públicas durante este año, porque las coberturas contratadas para proteger los ingresos por este rubro blindan el precio del barril de la mezcla mexicana a 79 dólares. Y aunque estas coberturas no protegen el total de las exportaciones de Pemex, lo cierto es que se trata de un paliativo importante.

La catedrática del Tecnológico de Monterrey dice que, hasta hoy, la caída en el precio del petróleo es de más del 40% y está muy cercana al piso, es decir, sería el nivel más bajo que se estaría observando, alrededor de los 50 dólares por barril.

“Una vez que los productores de gas shale y otras fuentes de energía no convencional (principalmente Estados Unidos y Rusia, que representan una fuerte competencia para Arabia Saudita y sus socios de la OPEP) reduzcan su producción, el precio podría recuperarse y alcanzar los 70-75 dólares por barril este año, lo que deja una brecha realmente pequeña sobre lo presupuestado por el gobierno mexicano”, finaliza Armenta Fraire.

CONCLUSIÓN:

Bajo esta primicia, el panorama para México luce menos sombrío; sin embargo, Armenta Fraire comenta que el tema en estos momentos es la volatilidad y cuando los mercados están en esa condición, lo recomendable es no tomar decisiones precipitadas –en referencia a la decisión del gobierno de aumentar el déficit presupuestal–. “Mientras los precios no sean estables, difícilmente se puede calcular el daño.”

Por lo pronto, los precios del petróleo por arriba de los 100 dólares son historia y no regresarán, al menos en los próximos dos años. De acuerdo con los especialistas, México no supo aprovechar la breve bonanza de los precios altos, pues destinó la mayor parte de sus ingresos petroleros a gasto corriente y no a inversión; y quizá no haya otra oportunidad.

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