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4 puntos para que un mal jefe no dañe tu productividad

Los malos jefes pueden parecer ineptos y hasta carentes de habilidades como líderes, pero, tú como empleado puedes crecer si te lo propones.

10-12-2014, 2:13:37 PM
4 puntos para que un mal jefe no dañe tu productividad
Tatiana Gutiérrez

“Lástima
que es el jefe y no puedes correrlo”… Existen jefes excelentes, aquellos que
reparan sus errores, pero hay otros que pareciera que nunca van aprender. Son
malos liderando y guiando y que parecieran ser un caso perdido, pero, ¿qué
pensarías si te dijéramos que estos jefes ineficientes tienen lecciones de
aprendizaje
para ti? ¡Pon atención!

Te
recomendamos leer “7 tips para sobrevivir a un jefe
problema”

Para
Enrique Mesa Cabrera, especialista en Transformación Personal, fundador de
“Space Pit, Vida Plena” y miembro de Sukha Total, los malos jefes tienen
que ver con la falta de conocimientos o habilidades para ser líderes, “pero de
ninguna manera quiere decir que sean ineptos -en la mayoría de los casos-. Más
bien son personas que no saben ejercer su habilidad de ser líderes, y por ello
sus equipos de trabajo se ven perjudicados”. 

Edward
Emerling, veterano del ejército estadounidense opina lo mismo. En su artículo “The Awful, Horrible Bosses Who
Taught Me Everything”
, describe la situación: “Mis malos jefes no
eran malas personas, simplemente no eran grandes jefes”. ¿Por qué hacer énfasis
en esto?

De acuerdo con Mesa Cabrera esto es lo primero que hay que entender
para saber que su culpabilidad es sólo responsabilidad de ellos, y nada más de
ellos. Así que no lo tomes personal para que sus malas prácticas no perjudiquen tu productividad,
desempeño y salud mental, más allá de lo debido.

También
puedes leer “La actitud de los jefes
extraordinarios”

Una vez
aclarado el punto, el experto de Sukha Total nos comparte cuatro puntos que debes
reflexionar sobre tu persona –pues uno de los puntos medulares que afectan
estos jefes es la inteligencia emocional de sus colaboradores-, cuando te ves
afectado por estos líderes ineficientes.

4 actitudes para enfrentar y aprender de
un mal jefe

1. Él no es responsable de lo que te pasa a ti

Cuando
existen los malos jefes también es muy sencillo caer en el ‘echar culpas a los
demás’. Recuerda que tus sentimientos son tu responsabilidad y de nadie más.
“Es importante ver lo que ellos hacen y lo que nosotros hacemos por separado.
Hay que empezar a NO quejarse y a NO culpar a los demás por lo que no funciona y
enfocarse a los propios objetivos y metas”.

La recomendación es comenzar a
actuar como un profesionista, pon todo lo que hay en tus manos para que las
cosas salgan bien, demuestra que eres capaz de lidiar con la adversidad y que,
a pesar de todo, tú puedes entregar grandes resultados. ¡Deja que lo malo
resbale!

Te
recomendamos leer “¿Cómo lidiar con un mal
jefe?”

2. Protagonismo positivo

Sabemos
que es muy difícil tener una actitud positiva en un ambiente laboral
deficiente. Sin embargo, hay que fortalecer la inteligencia emocional y
comenzar a ser positivos en tu persona.

El especialista en Transformación
Personal indica que hay que ser conscientes de algo: “no soy un borrego, soy un
ente creativo y responsable que, independientemente de lo que hagan los demás,
tengo que obligarme a ser un profesionista y a aprender a rendirme cuentas a mi
mismo”. 

Te recomendamos leer: Transforma un ‘bajón emocional’ en tu cualidad de líder

3. Liderazgo esférico

Enrique
ha fungido como coach para varias empresas en México, y asegura que una de las
características que tienen los malos jefes es que la mayoría son
influenciables
. Aquí es donde entra el liderazgo esférico:

“Hay que tomar
distancia, delegar y convencerlos de que existen mejores procesos o soluciones
al problema que no afectará al objetivo y que puede dar mejores resultados y
ganar más”.

Lo que busca el liderazgo esférico es contribuir positivamente sin
que la contribución sea invasiva, recuerda que la actitud de los malos jefes
suele ser negativa ante todo. Lo mejor es participar con ellos, sin que éstos
se den cuenta. 

Te recomendamos leer: 5 pasos de inteligencia emocional para controlar tu ira

4. Debes estar consiente de tus límites

Sabes que
él tiene la última decisión, sin embargo, el único que sabe hasta dónde puedes
dar, eres tú. Dejar que ellos decidan, siempre y cuando sepan los pros y
contras de sus decisiones puede ayudarte a quitarte de en medio, como dicen:
‘sobre advertencia no hay engaño’. 

Otro
punto que debes poner en práctica es decir NO, si lo que te está pidiendo
afecta tus tareas diarias y podría perjudicar a tu equipo, tienes que dejar en
claro que así será. Hazlo por escrito y copia a alguien que tenga el mismo
puesto que tu jefe o mayor, esto te ayudará  a protegerte en cualquier
caso. También decir NO a los imposibles y explicar los porqués ayuda a
fortalecer tu reputación. En pocas palabras, ya no queda en ti. 

Si te
interesa, puedes leer “7 frases que un buen líder NO
debe decir a su equipo”

Recuerda,
los malos jefes siempre van a existir, lo importante es la actitud que tomes
frente a la situación, es tiempo de superarlo. 

¿Tienes
un mal jefe? ¿Qué es lo que puedes aprender de ellos? ¿Cuál es tu consejo para
mejorar tu vida profesional ante estos jefes? 

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