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Desde que se inventó la excusa… cayó la productividad

‘Si mi jefe se explicara mejor’, ‘es culpa de otra área’… Todos tenemos excusas en la vida profesional, ¿pero qué tanto permites que dominen tu desarrollo?

13-11-2014, 6:52:08 AM
Desde que se inventó la excusa… cayó la productividad
Altonivel

Bien dicen que el fracaso no es precisamente lo contrario al éxito, sino un camino para llegar a éste. Pero hay sus excepciones y existen aquéllos que refugian sus tropiezos en excusas, que todas sus malas decisiones las justifican o que se la pasan “echando” la culpa a los demás. Y tú, ¿de qué tipo eres?

El síndrome se llama “excusitis”. David Schwartz, coach y escritor motivacional, describe a la excusitis en su libro “La Magia de Pensar en Grande”, como la enfermedad del fracaso, pues el autor asegura que mientras más exitosos son los profesionistas, menos excusas se necesitan. 

En su obra, Schwartz describe las cuatro formas en las que la excusitis se presenta en nuestras vidas. ¡Pon atención!

Si tienes una buena excusa, ¡deséchala! (Anónimo)

1. La culpa es de la mala salud

¿Cuántas veces has puesto como pretexto alguna enfermedad propia o, peor aún, la de un familiar? La salud es un factor muy importante para ser buenos profesionistas, pero no lo es todo, así que deja a un lado los dolores de cabeza, las migrañas, la gastritis y todos los pretextos que puedas poner para no hacer lo que “debes hacer”. 

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2. Yo no soy capaz de… 

Suele presentarse cuando hay una oportunidad de crecimiento en la empresa, cuando se debe delegar o tomar decisiones importantes, también es muy recurrente cuando se está en una situación de mucha presión; el pensar “yo no tengo la capacidad de” puede ser la diferencia entre llegar al éxito o casi alcanzarlo.

El autor lo describe como la excusitis de la inteligencia y es la más común en los directivos y trabajadores, pues de acuerdo con Schwartz el 95% la padece. 

Ante ello, el coach de vida brinda algunas recomendaciones. 

El que quiere hacer algo, encuentra el camino. El que no quiere hacer nada, encuentra una excusa. (Anónimo)

• ¡Deja de subestimarte! Debes confiar en tu inteligencia y en tus capacidades. Asegúrate de estar todo el tiempo preparándote, actualizándote y aprendiendo nuevas cosas, esto te ayudará a sentir mayor confianza en tus capacidades. ¡Ojo! El autor también recomienda no subestimar a los demás, debes creer en las capacidades del otro; éste es el primer paso para saber delegar.

• ¡Es sólo una cuestión de actitud! Bien dicen que la actitud es lo que cuenta. Debes estar confiado de lo que sabes y si no es así, no lo demuestres, pon la cara en alto y asegúrate de que la siguiente vez que te lo pidan estés preparado para ello. 

• ¡Razona! Para Schwartz la capacidad de razonar es un don muy valioso que todo ser humano tiene, recomienda evitar el memorizar, pues asegura que esto puede afectar la creatividad, el desarrollo de ideas y la capacidad de responder bajo presión.

3. La excusitis de la edad

¿Te viste reflejado? Así es, el tiempo pasa y cada año se integran jóvenes capaces y con una asombrosa adaptabilidad en el mercado, sin embargo, hay cosas que como director y líder ellos crecen: experiencia.

El motivador profesional recomienda ver la edad de manera positiva, aprovechar los conocimientos, la experiencia y ver el camino recorrido como un solo trecho. 

Otra de las recomendaciones es ver la vida transcurrida y compararla con la vida productiva que te queda.

La dificultad es una excusa que la historia nunca acepta. (John Fitzgerald Kennedy)

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4. Pero mi caso es distinto…

Esta tendencia a ser exclusivo en todo lo que pasa, no refleja seguridad o mentalidad. La verdad es que situaciones tan difíciles como perder el trabajo, tener algún problema con los jefes o fallar en el proyecto no son exclusivos de tu persona, todos pasan por fracasos similares. Así que deja la lástima para otro y ponte a solucionar los problemas a los que te enfrenta la vida profesional. 

Las excusas más comunes en el trabajo

Hace falta un guía

Algunos podrían considerar la falta de dirección como una excusa para no hacer las cosas bien, sin embargo, recuerda que los mejores profesionista no necesitan que alguien les diga qué hacer, ellos toman la iniciativa y van hacia la meta. 

La culpa es de él (ella)

El trabajo en equipo es una de las tres principales habilidades que buscan los reclutadores actualmente. Formar parte de un equipo es conectarse con el otro, saber comunicarse, delegar y trabajar con el prójimo. ¡Evita ser el que pare la productividad del equipo!

La culpa es  del cliente

¿En serio? No eres la primera persona que lo piensa, lo que debes cuidar es que sea la última vez que lo digas o pienses. En la empresa todos deben tener la capacidad de manejar situaciones de alto estrés y presión, también debes recordar que todos ‘somos’ vendedores y que el captar al cliente adecuado es cuestión de trabajo y esmero. 

Una excusa es media hermana de una mentira. (Anónimo)

Necesito más preparación

¿Y qué es lo que estás haciendo para cambiarlo? Todos necesitamos preparación constante para generar valor y poder ser competencia en el mercado. Si la empresa te da la oportunidad de tomar cursos, diplomados o actualizarte, ¡hazlo! Si no es así, no esperes a que caiga del cielo, asegúrate de hacerlo por tu cuenta.

Actualmente existen muchas formas de actualizarse, y no es necesario pagar grandes cantidades, investiga los cursos en línea que las instituciones educativas puedan darte.

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¿Cuáles son tus excusas más recurrentes? ¿Qué haces para exterminarlas?

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