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Las 5 metas patrimoniales que tienen los mexicanos

Todos deseamos alcanzar nuestras metas. Entre las más comunes están viajar, ahorrar un millón de pesos, tener un retiro tranquilo, heredar y tener una casa.

24-10-2014, 1:32:25 PM
Las 5 metas patrimoniales que tienen los mexicanos
Martha P. Bolaños

En el transcurso de la vida
nos vamos marcando objetivos
patrimoniales
en función de nuestras necesidades y posibilidades. Las metas
son de corto, mediano y largo plazos y con diferentes grados de complejidad. De
jóvenes tal vez anhelamos tener una especialización o un posgrado, así como
realizar un viaje largo. Pero cuando los años pasan, se sueña con emprender un
negocio o tener un retiro económicamente favorable. Con el tiempo aprendes que
varios objetivos se pueden trabajar de manera simultánea, pero uno se
cristalizará primero y el otro años después.

Para que las metas sean una
realidad, es necesario planear. Es decir, tener claridad de lo que se busca,
saber en qué tiempo se quiere y cómo lograrlo. Así se evita dar tumbos por la
vida y atender con resultados poco exitosos los eventos que se presentan de
manera espontánea y accidentada.

Elementos
a considerar para realizar una planeación financiera

Las principales
variables que deben considerarse en una planeación exitosa son:

  • Aprovechar al máximo la etapa productiva, desde que se obtienen
    los primeros ingresos.
  • Realizar un presupuesto personal. Es imprescindible
    que la vida financiera se conduzca bajo el cumplimiento de un presupuesto
    (quincenal o mensual).
  • Considerar al ahorro como uno de los rubros obligados,
    no opcionales, dentro del presupuesto. Debe ser un porcentaje considerable del
    ingreso.
  • Invertir ese ahorro en instrumentos financieros acordes con
    las metas patrimoniales. Si el objetivo es de largo plazo, como tener recursos
    para un retiro placentero, entonces debe canalizarse a instrumentos de
    inversión a largo plazo.
  • Enlistar las metas financieras por prioridad,
    considerando que las necesidades y características cambian en el transcurso de
    la vida.
  • Tener disciplina, responsabilidad, autocontrol y consistencia.

Las 5 metas
patrimoniales que cualquier mexicano anhela en la vida:

  • Viajar por el mundo
  • Comprar una vivienda
  • Acumular un millón de pesos
  • Crear un legado
  • Lograr el retiro soñado

Ahora te
presentamos el plan de vida financiero de Claudia Ortega y en una posterior
entrega te mostraremos el plan de José Luis. Ambos buscan alcanzar esos cinco
objetivos en el transcurso de su vida. Veamos cómo lo lograrán, considerando
los siguientes supuestos para ambos:
 

1.
Su ingreso se incrementará anualmente conforme a la inflación (3% en promedio).

2.
El porcentaje del ingreso destinado al ahorro variará con el tiempo: hay épocas
en que se tiene una mejor posición laboral y los compromisos son menores,
mientras que en otras las responsabilidades se incrementan.

3.
Su inversión se hará en fondos de
inversión
de cobertura, deuda y renta variable, cuyos rendimientos se
expresan en términos reales (descontando la inflación). Así se obtienen montos
que permiten una visión más clara de los recursos que se requieren para cada
meta.

4.
Su plan financiero permitirá
trabajar en dos o tres objetivos al mismo tiempo. Al final, todas las metas se
cumplirán

5.
Destinarán un porcentaje del ingreso a la inversión
para alcanzar sus metas. El monto que resulte de ese porcentaje se distribuirá
en dos o tres diferentes objetivos, dependiendo de la forma en que alcanzan las
metas. Es decir, si el ingreso es de $10 mil pesos y se destina el 40% ($4 mil
pesos) al ahorro, esos se distribuirían como sigue: mil pesos para tomar vacaciones,
$2 mil pesos para comprar un auto y $1,000 pesos para comprar vivienda.

6.
Todos los importes se expresan en términos anuales.

1)
Claudia:

Es una mujer joven, administradora de profesión. Inició su vida laboral a los
26 años de edad, justo después de concluir la maestría en finanzas. Su sueldo
es de $25 mil pesos mensuales.

Tiene la convicción de que
la planeación, el ahorro constante y la inversión adecuada le permitirán lograr
sus objetivos. Su visión no es casualidad: la aprendió de sus padres, lo que
muestra la importancia de contar con educación
financiera
desde casa.

Desde su primer ingreso
Claudia destina un porcentaje al ahorro y la inversión; su perfil como inversionista es moderadamente-agresivo.

En la Gráfica 1 se observa
el porcentaje de ingreso que destina nuestra inversionista al ahorro, con el
fin de alcanzar las metas financieras de su vida. Los porcentajes cambian de
acuerdo con sus requerimientos y posibilidades.

A pesar de que el porcentaje
destinado a cumplir las metas disminuye con los años, veremos que sus metas se
cumplen, resultado de la consistencia y la inversión de largo plazo.

En la primera etapa, Claudia
destina 50% de su ingreso al ahorro, porcentaje que es alto y difícil de
asumir, sobre todo por ser muy joven, pero la impulsan sus objetivos. En
términos monetarios, dichos porcentajes quedan como sigue [Tabla 1].

El monto que corresponde al
ahorro queda distribuido (porcentualmente) de la siguiente manera, según sus
diferentes objetivos financieros [Gráfica 2].

La primera etapa de sus
objetivos incluye viajar por el mundo, adquirir una vivienda y empezar a
planear su retiro. Una vez que consiga estas metas,  continuará con las siguientes: acumular un
millón de pesos y dejar un legado para sus hijos.

Un viaje alrededor del mundo

Su prioridad es viajar por el mundo, aprovechando su soltería. Como desea obtener
resultados rápidos, limitará sus gastos, sobre todo los superfluos (desayunos y
comidas con amigos, zapatos y bolsos de moda, diversión, gadgets…). Dejar de
hacer esos desembolsos no afectará su nivel de vida. También aprovechará que
vive con sus padres y que maneja su ingreso bajo un presupuesto limitado, sin
que eso signifique dejar de contribuir con los gastos comunes de la casa de sus
padres.

Claudia comienza por definir
a dónde desea viajar
: fechas, itinerario. Busca que el viaje sea seguro y
confortable, y tras una detallada y ardua investigación contrata a una agencia
de viajes que le ofrece un paquete que incluye conocer 35 ciudades en 20 países
de Europa, América y Asía. Viajará durante 60 días. ¿El costo? $16 mil dólares.
El paquete incluye ocho alimentos (cuatro desayunos y cuatro cenas), boletos de
avión, traslados, alojamiento y seguro de viaje. Para el resto de los alimentos
y su entretenimiento estima un gasto promedio diario de $100 dólares. Así, el
monto total del viaje rondará los $22 mil dólares (casi $300 mil pesos
mexicanos, considerando un tipo de cambio de $13.50 pesos). El importe piensa
alcanzarlo en tres años.

Cabe mencionar que el
presupuesto lo elabora en dólares por ser una divisa universal y de fácil
conversión internacional. Además, para proteger esos recursos contra la
depreciación del peso con respecto al dólar, contrata un fondo de cobertura de
corto plazo, pues el 100% de los activos de la sociedad se invierten en
instrumentos de deuda denominados en dólares, con un rendimiento anual estimado
de 3.5% [Tabla 2].

Adquirir una vivienda

Regresando de su
viaje por el mundo, Claudia contrae nupcias; ahora desea comprar un
departamento mediante un crédito hipotecario.

Recordemos una cosa: Claudia
inició su plan financiero trabajando en tres objetivos al mismo tiempo [Gráfica
2]. Así, desde los primeros años destinó el 25% de su ahorro a la compra de una
vivienda, invirtiéndolo en un fondo de deuda con un rendimiento anual estimado
de 4%. En los siguientes tres años, una vez que realizó su viaje, ese 25% se
transformó en 80%, permitiéndole acumular $535,418 pesos en apenas seis años
[Tabla 3]. Todo ello lo hizo sin descuidar la otra meta: la jubilación.

El
monto, que corresponde a una tercera parte del valor de la vivienda que busca,
lo dará de enganche, lo que ayudará a que el monto de crédito solicitado sea
menor y, con ello, el pago de intereses se reduzca.

Financiamiento
hipotecario

El pago del
crédito hipotecario comienza a correr a partir del año siete de su planeación.
Dispondrá del 30% de su ingreso para el pago del crédito (el cual contrató a
tasa fija, por 20 años). Ese 30% cumple con la recomendación que hacen tanto
instituciones crediticias como la Condusef, la cual se refiere a no destinar
más de la tercera parte del ingreso al pago de deudas, con el fin de evitar
fricciones futuras.

Tras contratar la deuda, los
recursos que Claudia tiene para ahorrar son menores [regresar a Tabla 1, año 7
de planeación]. A ello se suma que sus compromisos monetarios con sus hijos se
incrementan, por lo que la distribución del ahorro cambia [Gráfica 3]. En
contraste, el crédito hipotecario tiene las siguientes características [Tabla
4]:

¿Cómo ahorrar un millón de pesos?

Hasta aquí
Claudia ha realizado dos metas: el viaje y la casa, aunque esta le llevará 20
años liquidarla.

El pago hipotecario le
origina contar con un ingreso menor para seguir con el ahorro. No obstante,
debe continuar con firmeza, constancia y decisión.

Después de descontar el
crédito del pago “A – B”, queda “C” [Ver tabla 5],  el ingreso que permitirá continuar con las
siguientes metas.

Así, de su ingreso anual que
suma $251,032 (descontando hipoteca) destinará 15% al ahorro [ver tabla 1], que
en términos monetarios corresponde a $37,655 pesos. Esa cantidad la distribuirá
entre la meta del millón de pesos, su retiro y la herencia. Parece poco, pero
la constancia y disciplina permitirán que los objetivos se vuelvan una
realidad.

Aunque Claudia tiene un
perfil de inversión conservador
, está consciente de que los recursos destinados
a alcanzar las metas financieras de largo plazo –como reunir un millón de
pesos– deben estar invertidos en instrumentos de largo plazo, como las
acciones. De lo contrario, vería afectado su patrimonio.

Por ejemplo: si los
recursos para reunir un millón de pesos los dirige a un fondo de deuda (que
otorga un rendimiento real anual de 4%) luego de una década el resultado sería
desfavorable al compararlo con un fondo de renta variable que en el mismo
periodo reporta un rendimiento de 10% o más. Por lo general, el inversionista
desconoce que es un inversionista de largo plazo, y desafortunadamente en
México predomina la mentalidad cortoplacista
.

Un fondo de renta variable
donde canalice estos recursos le permitirá crear valor mediante una exposición
directa en acciones de empresas de alta, media y baja capitalización de
mercado, con una perspectiva favorable sobre el crecimiento de sus utilidades
en el tiempo. Si pensamos que este fondo da un rendimiento real estimado de 7%,
Claudia terminará rebasando en dos décadas la meta del millón de pesos [Tabla
5].

 

Un retiro placentero

No hay que
perder de vista que desde que Claudia comenzó su vida laboral destinó un
porcentaje fijo para uno de los objetivos financieros más importantes en la
vida de cualquiera persona: un retiro digno.

Aunque contempla los recursos que acumulará en su afore, está consciente
de que no serán suficientes. Por eso la meta del retiro siempre estará presente.

En la
primera etapa –de los 27 a 29 años de edad destinó 15% del monto de ahorro al
retiro. En la segunda etapa –de los 30 a 32 años– el 17%. En la tercera, cuando
está liquidando el crédito hipotecario, destinó el 35% del ahorro a su
jubilación. En la cuarta y quinta etapa contempló el 50% [Gráficas 2 y 3].

Los primeros 26 años
canalizó los recursos a un fondo de inversión indizado al Índice de Precios y
Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), con el fin de tener
una referencia sencilla del desempeño de su inversión, pues el IPC se conoce
día a día (aunque no es el caso revisarlo recurrentemente, pues el horizonte es
de largo plazo). Estima que ese fondo le ofrecerá un rendimiento real de 17%,
permitiéndole reunir $9.22 millones de pesos (mdp) a los 52 años de edad.

Debido a que desea retirarse
a los 60 años, comienza a reducir el riesgo de su inversión: a partir de los 53
años y durante los próximos cuatro años transferirá sus recursos a un fondo con
menor riesgo (preponderantemente en títulos de deuda), el cual se estima un
rendimiento real de 10%, permitiéndole reunir $13.98 mdp. Finalmente, a cuatro
años de retirarse, canalizará los recursos a un fondo de deuda conservador, con
un rendimiento real estimado de 4%, acumulando a los 60 años $16.69 millones de
pesos [Tabla 6].

Como se observa, el ingreso
anual a los 60 años de edad es de $795,701 pesos, que en términos mensuales
corresponde a: $66,308 pesos. Por ello, Claudia necesita de una cantidad
similar para los siguientes años.

Suponiendo una esperanza de
vida de 85 años, Claudia necesitará recursos para subsistir los siguientes 300
meses (25 años). Al dividir $16,696,581 pesos entre 300 meses, obtendremos
$55,655 pesos mensuales. Este sería el monto mensual con el que ella viviría
los siguientes 25 años, lo cual significa subsistir con el 84% de su último
sueldo. Nada mal, ¿cierto?, sobre todo considerando que un afiliado a la afore
puede aspirar al 20% o 30% de su último salario al momento de su retiro solo
con sus aportaciones obligatorias.

Claudia también tiene la
opción de invertir los $16,696,581 en un instrumento financiero de bajo riesgo,
como un fondo de inversión de deuda de corto plazo, que pague cupones (renta)
atasa real de 3.5%. Los cupones suelen ser 28 o 182 días. Esta estrategia le
permitiría vivir de los intereses: $16.69 millones de pesos / (3.5% / 12
meses) = $47,776 pesos mensuales.

Ello significa una tasa de
reemplazo de 72% de su último sueldo. Una vez más, nada mal.

Herencia sin problemas

Para mostrarle a
su nieto que la responsabilidad, la constancia y la disciplina son
indispensables para tener éxito financiero en la vida, Claudia siempre
consideró dentro de su planeación de vida dejarle un legado, el cual
posiblemente utilizaría para adquirir algún bien tangible (bienes materiales) o
intangible (como unas vacaciones inolvidables). Este objetivo lo consideró de
largo plazo, y a lo largo de 31 años fue canalizando recursos de forma
diferenciada: primero el 3% de su ahorro; luego, el 25%; posteriormente, 30% y,
finalmente, el 50%.

Los recursos los invirtió en
un fondo de renta variable  con un
rendimiento real de 12%, lo que le permitió acumular $3.28 millones de pesos
[Tabla 7].

Cabe señalar que la sociedad
de inversión hacia donde dirigió los recursos para este objetivo de inversión
patrimonial tiene el objetivo de incrementar el capital del inversionista de
largo plazo con posiciones predominantemente del mercado mexicano de renta
variable. Se enfocó en empresas conocidas como AAA o Blue Chips, denominadas
patrimoniales, las cuales son líderes en su respectivo mercado.

(En la segunda entrega revisa cómo José Luis cumple sus metas)

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