HistoriasMicrositio

La desigualdad… igual que hace 100 años

Internet y los smartphones han revolucionado la vida cotidiana, pero algunos de los problemas humanos más acuciantes son tan "concretos" como "históricos".

19-10-2014, 10:47:28 PM
La desigualdad… igual que hace 100 años
Elie Smilovitz

Internet y los smartphones han revolucionado la vida cotidiana, pero algunos de los problemas humanos más acuciantes son tan “concretos” como “históricos”. 

Desde el año 2000 la riqueza
mundial
 se ha más que
duplicado, a pesar de que el mundo vivió la peor crisis económica desde el Crack de 1929. Durante los últimos 14 años, en países como China
el número de nuevos millonarios se multiplicó por 10 y, en Australia,
por cuatro.

Según los cálculos de los expertos de Credit
Suisse
que elaboraron el estudio Global
Wealth 2014
, el mundo pasó de tener 100 a 263 billones de dólares (bdd)
trillions en inglés- entre el año
2000 y el 2014. Si todo ese capital se repartiera entre las personas mayores de
18 años, a cada una le tocarían 56 mil dólares, indica el estudio, es decir,
77% más que en el año 2000.

Sin embargo, el PIB no se reparte, en ningún país del
mundo, entre todos sus habitantes de forma equitativa, de la misma manera, esto
tampoco sucede con el PIB mundial. Más de un tercio de toda esa
riqueza se concentra en Estados
Unidos
(91 bdd) y una cantidad similar lo hace en Europa. Si bien, la
región de Asia-Pacífico experimenta el mayor aumento de riqueza, en especial China,
Australia e Indonesia.

Respecto a la desigualdad
económica mundial
, el estudio indica que menos del 1% de la población
mundial aglomera el 44% de la riqueza. Es decir, si todos los adultos
estuvieran agrupados en grupos de 100 personas, una de ellas tendría casi lo
mismo que las otras 99 juntas.  

¿Y la revolución tecnológica?

¿Cómo puede ser que tras el avance sin paralelo de la
tecnología la desigualdad no haya disminuido? Esta es sin lugar a dudas una de
las preguntas que debemos plantearnos cuando reflexionamos sobre internet y las
nuevas tecnologías.

Sí, desde el año 2000 hemos visto un avance increíble en
la forma de comunicarnos, en especial con la explosión de internet y la popularización de gadgets como el smartphone,
¿por qué esa revolución tecnológica que afecta a prácticamente todas las
actividades de nuestra vida cotidiana aún no se manifiesta en la igualdad
económica?

Thomas
Piketty
, autor de un polémico y muy difundido libro
publicado recientemente y titulado: Capital
en el Siglo XXI
(Capital in the XXI
Century
) la desigualdad económica en la actualidad se encuentra en un nivel
similar a la de principios del Siglo XX, si bien Piketty elaboró su estudio con
base en datos aplicados a Estados Unidos país en donde la década de los años 70 fue la de mayor igualdad de todo el siglo pasado. 

En México,
sabemos que a principios del siglo XX durante la década final del porfiriato, generales porfiristas
percibían en torno a 6 mil pesos anuales, que gobernadores ganaban unos 2
mil pesos anuales y que los jornaleros apenas ingresaban alrededor de 40
centavos por día. La desigualdad entonces ya era rampante. Sin embargo, hace
poco más de un siglo la economía mexicana representaba aproximadamente la mitad
de la de Estados Unidos y hoy apenas alcanza una décima parte, por lo que la desigualdad creció.

Reflexionemos… 

La tecnología nos permite hoy entablar una
videoconferencia en tiempo real de forma  simultánea en cinco continentes
a un coste mínimo gracias a apps como Skype
y Facetime
el e-mail nos sirve para enviar en menos de un segundo un verdadero paquete de
archivos de texto, audio e incluso video que contienen miles de páginas de
información, fotografías, gráficos, etc., a miles de personas oprimiendo un
sólo botón desde nuestra computadora o desde nuestro teléfono celular, algo
impensable hace sólo algunos pocos años.

Un GPS nos indica nuestra posición
exacta en el mapa terrestre con precisión milimétrica y nos guía hacia nuestro
destino en cualquier ciudad del mundo, incluso sin conocerla. Pero aún con
todos estos avances de la tecnología, existe una desigualdad en el ingreso que
se asemeja a la que existía hace más de 100 años.

Ortega y
Gasset 

Hace 86 años, el profesor de filosofía español José Ortega y Gasset publicó su afamado
libro La rebelión de las masas, en donde señalaba que una revolución
consistía en la “voluntad de transformar de un golpe todo y en todos los
géneros”, en línea con el pensamiento del gran científico y filósofo del siglo
XVII Leibniz.

Ortega critica, no obstante, que la revolución sólo sirven para
perpetuar sistemas políticos demagógicos y autoritarios, para demostrarlo
analiza el caso de Francia,
donde ocurrió la gran Revolución
de 1789
, pero donde también, en opinión de Ortega, nace la demagogia en 1750.

“En las revoluciones intenta la abstracción sublevarse
contra lo concreto: por eso es consustancial a las revoluciones el fracaso. Los
problemas humanos no son, como los astronómicos o los químicos, abstractos. Son
problemas de máxima concreción, porque son históricos”, escribe Ortega en su
libro.

La revolución tecnológica ha cambiado prácticamente de un
golpe la manera de hacer casi todo. Sin embargo, da la impresión de que los
problemas humanos, concretos e históricos, en línea con el pensamiento de
Ortega, siguen siendo los mismos. 

Relacionadas

Comentarios