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Síndrome de dedos gordos, reto de la publicidad mobile

No te culpes cada vez que das clic a un anuncio invasivo en tu dispositivo móvil, ya que esto es una mala práctica que algunas marcas aún utilizan.

09-10-2014, 1:35:20 AM
Síndrome de dedos gordos, reto de la publicidad mobile
Alejandro Medina

La historia diaria de Daniela con su smartphone es como un cuento de hadas, ya sean las 6 de la mañana o las 12 de la noche, ella vive cada momento con su dispositivo móvil, mensajeando o hablando con sus amigos, enviando correos de trabajo, revisando sus redes sociales o informándose con las noticias más relevantes del día… sin embargo, no podía faltar la villana de la historia: la publicidad invasiva.

Esos banners o videos, que aparecen en la pantalla de su teléfono en el momento menos esperado y que “obligan” un clic al tocar algún tipo de anuncio ubicado “estratégiacemente”, derivan en una enfermedad tecnológica que quizás Daniela, como miles de usuarios de Internet móvil, no conoce y que es nombrada como Síndrome de los dedos gordos.

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‘Contagio’ publicitario

Este problema no consiste precisamente en tener algún tipo de afección o dolencia en los dedos o manos, sino que en realidad es el nombre que los expertos del mundo digital decidieron ponerle al “contagioso” malestar que ocasiona al internauta móvil la gran cantidad de anuncios intrusivos que se encuentran en la red y que se aprovechan de la fisonomía de los dedos gordos, como se les dice cariñosamente, para conseguir “elevar sus métricas”.

Y es todos los que nos hemos conectado a la web por medio de un dispositivo móvil, hemos odiado el hecho de que por un mal movimiento en la pantalla táctil, aparezcamos de pronto en un sitio en el que no queríamos estar o despleguemos una nueva pestaña en el navegador para abrir una publicidad que no nos interesa.

¿Por qué sucede esto? Principalmente por una vieja y mala práctica que las compañías comenzaron a realizar desde hace ya muchos años con el objetivo de promocionar erróneamente a sus marcas.

Se trata de una actividad que no sólo es la peor opción para conectar de forma efectiva con su audiencia, sino que también afecta su imagen, debido a que la gente que caía por desatino en una página desconocida, jamás volvía a visitarla e incluso hablaba mal de ella, afectando su reputación.

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Víctimas de la tecnología

¿Por qué las empresas decidían comenzar a utilizar este tipo de publicidad? Principalmente por desconocimiento, por el poco entendimiento que tenían de la red y la infinidad de cosas que se podían realizar a través de ella.

Anteriormente se creía que lo importante no era llegar al usuario y entablar una relación con él, sino únicamente estar presente, lo que el tiempo ha corregido en un entorno que se ha transformado completamente y al cual muchas compañías siguen teniendo miedo o mero desconocimiento.

Aunado a esto, las métricas estándar que se utilizaban para medir la influencia de una marca en la red, como son el clásico número de clics, forzaron a que las compañías realizaran esta actividad con el único objetivo de recibir visitas, sin importar si éstas eran de calidad o no.

Pero el gran tema que muchas marcas no consideraron fue la evolución tan rápida que tendría la llamada súper carretera de la información, en la cual están presentes hoy más de 50 millones de mexicanos, no sólo por medio de la computadora tradicional, sino también por medio de los cada día más populares dispositivos móviles.

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Síndrome histórico

“La publicidad intrusiva no es definitivamente un modelo al que le veamos futuro a largo plazo”, comenta en entrevista con AltoNivel.com.mx, Gabriel Richaud, director general de IAB México, asociación que agrupa a las empresas de publicidad digital de nuestro país.

El especialista explica que la industria en general ha tratado, desde hace ya un tiempo, de acabar con este mal que aún hoy se encuentra enquistado en decenas de páginas web.

“Los modelos intrusivos fueron parte fundamental de la publicidad de decenas de compañías, el hecho de interrumpir la navegación de un usuario anteriormente no era mal visto, cosa que hoy sí lo es debido a que muchas marcas se han dado cuenta de lo malo que puede llegar a ser esto”, comenta.

Hoy las marcas tienen en sus manos la posibilidad de acabar con el síndrome que afecta a Daniela y a miles de personas más, principalmente apoyándose en la creatividad y tecnología, para generar en la web nuevas formas de publicidad que entreguen al consumidor ese valor extra que están buscando.

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Componiendo la vacuna

“Vamos a dejar atrás ya lo instrusivo y a enfocarnos en la construcción de experiencias, de propuestas de valor que permitan a las marcas conectarse verdaderamente con el consumidor e interactuar con él”, sostiene el especialista y director de IAB México.

Richaud destaca que actualmente son cada vez menos las empresas que se fijan en el número de clics o entradas que tienen en sus páginas, prefiriendo fortalecer la construcción de su marca a través de la comunicación con sus usuarios.

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La tarea de terminar definitivamente con enfermedades tecnológicas, como el síndrome de los dedos gordos, depende principalmente de la composición de una vacuna que nace de la innovación, concepto que permitirá a las marcas aventurarse en un ambiente en el que debe predominar la experiencia por encima de un simple clic.

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Si bien las marcas no pueden olvidarse del paradigma de la visita, la realidad es que hoy es posible tomar armas como la segmentación para poder llegar precisamente a aquella persona que gustará de leer lo que mi marca le propone.

El problema de los dedos deberá tener en breve su fin, ya que el usuario decidirá tajantemente terminar su relación con una marca que no lo quiere, sino que sólo lo hostiga.

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¿Qué tan complejo consideras que es este síndrome? ¿Qué planea hacer tu marca para dejar atrás a la molesta publicidad intrusiva?

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