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Ejecución del plan de infraestructura, reto mayúsculo

Además de la ausencia de visión estratégica, el PNI tendría que librar muchos obstáculos para proyectar su potencial hacia los próximos años.

08-10-2014, 9:43:37 AM
Ejecución del plan de infraestructura, reto mayúsculo
Arena Pública

Además de la
ausencia de visión estratégica, el PNI tendría que librar muchos
obstáculos –contribuya o no a remontar los retos estratégicos de
conectividad para el país, que señala Esquivel–, a fin de que la
inversión proyectada se refleje con todo su potencial hacia los próximos
años. Y es que en el desarrollo de la industria de la construcción son múltiples las piezas que todavía no acaban de embonar del todo.

La
SCT asegura que en 2013 ejerció en tiempo y forma el total de su
presupuesto para proyectos de infraestructura, mientras que al cierre
del primer semestre los recursos federales para este sector también se
habrían asignado por completo.

Sin embargo, y hasta junio pasado, la industria de la construcción –uno de los motores del crecimiento y de la generación de empleos– no despegaba y el objetivo de crecer 2% este año aún estaba en tela de duda.

Además, la inversión privada para edificación
todavía acusa recibo de los cambios radicales que se implementaron al
inicio del año pasado en la política pública de apoyos y subsidios que
impulsaban la construcción de vivienda.

De acuerdo con el INEGI,
el valor de la producción del sector de la construcción, a junio pasado,
disminuyó 0.11% respecto a mayo. También a junio, la inversión fija
bruta para este sector (que incluye la compra de equipos y maquinaría de
origen nacional) solo aumentó 0.20%; justo cuando la SCT aceleraba el
ejercicio de sus presupuestos.

“De los tres ramos principales
crece la edificación y los trabajos especiales, pero no la construcción
de obras, mientras que en las finanzas públicas reportan aumentos en
inversión pública”, dice Jonathan Heath, experto en estadísticas
económicas.

El PNI, insiste la CMIC, representaría para este
sector un crecimiento de 4.5% en 2015 y de 6% en 2016. No obstante,
hasta ahora el avance es lento y tortuoso. Además, se corre otro riesgo:
que cuando fluyan los presupuestos para infraestructura, las obras más
importantes se concentren en un selecto grupo de empresas ganadoras, sin
tomar en cuenta a las pymes del sector, como lo ha pedido la CMIC.

La
SCT asegura que más del 80% de las obras que licitan se asignan a
compañías regionales; sin embargo, el 20% restante, el que concentra las
grandes obras, recae en un grupo de grandes compañías con capacidad
para cumplir con los requisitos que impone este tipo de contratos.

La otra mala noticia para la industria de la construcción
es que el próximo año los presupuestos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y
de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ya no se ejercerán a
partir de los lineamientos de la administración pública federal (Ley de
Adquisiciones Arrendamientos y Servicios del Sector Público y Servicios
Relacionales), sino en línea con los parámetros de sus propias leyes,
que marcan la responsabilidad de un Comité de Auditoría que vigile sus
compras, adquisiciones, licitaciones y demás contratos.

El problema es que los recursos y presupuestos para obras de infraestructura no terminan de aterrizar en las arcas estatales. En Sonora,
la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano (Sidur) informó
sobre un retraso en la entrega de recursos por al menos 2,000 mdp; en Oaxaca,
la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra)
denunció, a través de su representación local, que las cuentas por
cobrar en sectores como salud, seguridad pública e infraestructura se
extiende ya por más de un año. Al menos hasta el cierre del primer
semestre, la Canacintra aseguró que gobiernos locales y estatales
adeudaban a pymes afiliadas a esta cámara más de 100,000 mdp.

Es
más, la Hacienda federal aseguró, el pasado 30 de julio, que el gasto
neto presupuestario registraba ya un sobre ejercicio de 32,473 mdp al
cierre del primer semestre del año. En total, según la dependencia, se
habrían ejercido 2.1 billones de pesos.

Con todo, el ejercicio del
gasto público no ha resultado un factor determinante para impulsar el
crecimiento económico, como lo asegura el Banco de México en sus últimos
reportes de política monetaria. En su Reporte sobre las economías
regionales de abril-junio de 2014, el banco central resume las opiniones
de los empresarios que fueron encuestados respecto a la construcción:
“no se percibe un dinamismo sustancial de recursos públicos destinados a
obras de infraestructura”.

Y si bien están en marcha algunos proyectos, como la línea 3 del Metro en Monterrey y el gasoducto Los Ramones,
el avance es lento. Con todo, para 2015 el gobierno federal propone,
para gasto en inversión, un monto de 839,000 mdp, una caída de 4%
respecto al presupuesto aprobado y que aparentemente se está ejerciendo
en tiempo y forma durante este ejercicio.

El Centro de Estudios
Económicos del Sector Privado (CEESP) va más allá: nunca antes, en más
de 70 años, la inversión pública había sido tan baja, mientras el PNI
adolece de grandes problemas porque se trata de un catálogo de proyectos
desordenados y sin prioridad para su ejecución.

Esta situación
también exhibe otro gran reto y eventual riesgo para las finanzas
públicas de este gobierno: incurrir en un mayor endeudamiento y no
concluir aquellos proyectos que contribuyan al dinamismo económico.

En
entrevista, el vicepresidente de la CMIC, responsable de Enlace
Legislativo y Normatividad, Tuffy Gaber, asegura que uno de los retos en
el sector de la infraestructura y la construcción es el ajuste de las
legislaciones vigentes.

En los congresos locales y en la Cámara de Diputados aún se discuten los cambios a la Ley de Adquisiciones y Obras Públicas,
los cuales buscan reducir los trámites para el ejercicio presupuestal,
elevar la transparencia y reducir la corrupción. Sin embargo, el
proyecto de ley prácticamente se encuentra en la congeladora. Primero se
dio prioridad a las leyes reglamentarias para los sectores energético y
de telecomunicaciones, y ahora se hará lo mismo con la discusión y
aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2015.

Mientras
tanto, la CMIC da seguimiento, junto con la SCT, a la ejecución del
PNI, pero sin olvidar los grandes problemas que enfrenta el marco
jurídico del sector vinculado con el ejercicio del gasto público en
inversión. Para el gobierno federal y los empresarios de este sector, lo
importante es gastar el presupuesto en infraestructura, sin importar
cuántas de esas obras cambiarán realmente el rostro del país.

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