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Eat Limmo, la historia de una startup pionera en Latam

Dos jóvenes de 24 y 25 años que recibieron el reconocimiento del BID como una de las 16 empresas pioneras en AL, explican cómo lograron innovar.

02-10-2014, 9:31:09 AM
Eat Limmo, la historia de una startup pionera en Latam
Jesús Franco

Pocos saben que los residuos generan dinero y México es un campo fértil: aproximadamente se producen 40 milllones de toneladas de residuos orgánicos. ¿Quiénes los están aprovechando? Hace un año, dos amigos regios, Enrique González de 25 años y Flavio Siller de 24, unieron números y ciencia para fundar una empresa que ayudara a aprovechar los residuos orgánicos de las frutas. Casi dos años después, el BID los reconoció como una de las 16 empresas pioneras en América Latina.

Eat Limmo es la firma de estos jóvenes emprendedores que opera desde un departamento ubicado en Monterrey. Sus ocupantes son dos jóvenes que a inicios de 2012 participaron en un concurso de planes de negocio con el tema nanotecnología. Sin embargo, Enrique, economista, decidió trabajar en una empresa de su padre que realizaba conservas para diabéticos, mientras que Flavio, ingeniero en biotecnología, estudiaba su maestría en Arabia Saudita. Sin saberlo, ese proyecto sería el inicio de una startup que les daría proyección internacional.

Enrique tenía la idea de fundar una empresa que aprovechara el “sobrante” de las frutas y la idea l surgió luego de haber trabajado en la empresa de su padre. Ahí se dio cuenta que los alimentos procesados que consumen las personas que padecen diabetes (y también los que no) no son saludables. Al volver Siller de su maestría, ambos entendieron que debían conjugar sus conocimientos y ponerlos al servicio de la ciencia, de la salud y de las empresas.

¿Comer bien es un lujo?

Esa era la pregunta que Enrique y su socio Flavio buscaban responder. Ambos consideraron esencial hacer una manera simple donde mejoraran los alimentos procesados sin que la nutrición fuera un lujo. “Hicimos varios estudios y encontramos que había muchos residuos orgánicos, por ejemplo, de cada 10 aguacates que se producen, solo 6 llegan a consumirse”, cuenta González.

Al realizar esas pruebas, encontraron un nicho de oportunidad: utilizar los millones de toneladas de residuos orgánicos para elaborar un alimento sustituto. Fue entonces cuando decidieron ampliar su campo de estudio y encontraron que las semillas de las frutas, sí, esas que normalmente tiramos, son la parte más nutritiva de estas. La idea era “simple”: encontrar una manera de aprovechar esa “basura orgánica” y mejorar los alimentos.

Así nació Eat Limmo, empresa dedicada a transformar los residuos orgánicos en productos que mejoren los alimentos.

El ABC de un premio…

Cuando concursaron, únicamente se tomaron 5 meses para elaborar el plan de negocios. Meses después, en enero de este año, comenzaron con el plan de ejecución. “Al ver la oportunidad de reaprovechar algo que no se está utilizando, decidimos lanzarnos de tiempo completo con nuestro proyecto”, asegura Siller, quien al fracasar en su experiencia en el campo de los biocombustibles, aprendió que en el medio ambiente siempre hay algo que se puede utilizar aunque se crea lo contrario.

Eureka

No saben cuántos experimentos hicieron hasta crear su producto estrella: limmo, un ingrediente hecho a partir de semillas que contiene fibras y proteínas y permite, por ejemplo, que los panaderos aumenten la vida de anaquel de su productos y sustituyan un 40% de los huevos que utilizan para elaborarlos. Este ha sido su primer acercamiento con el mundo de los negocios.

“Hasta el momento hemos visitado casi todas las panaderías de Monterrey y los panaderos han podido comprobar que nuestro producto les reduce costos de producción y además mejora el sabor del pan que cocinan”, dice Enrique quien se encarga de llevar los números de la empresa.

Pero no piensan quedarse ahí, ya que han comenzado a realizar pruebas para que limmo también funcione para embutidos y lácteos.

Ganancias para el productor

Al utilizar limmo, los productores ahorran dinero en costos de producción. Con esa premisa Enrique visita a su futuros clientes, aunque también les asegura que el sabor y los elementos nutritivos mejorarán.

Sin haber cumplido los dos años de vida, Eat Limmo fue nombrada por el Banco Interamericano de Desarrollo como una de las 16 startups pioneras en América Latina. Para Enrique y Flavio, este reconocimiento es algo excepcional, porque eso los ha hecho darse cuenta que su trabajo está sirviendo para contribuir a mejorar una parte esencial de la población: la alimentación.

Hasta hace unos meses, esta empresa regiomontana era conocida como ReagleTech, pero debido a su necesidad de expandirse y el giro de su producto, decidieron rebautizarla en honor al producto que hoy los define.

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