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¡Adiós al político estrella! Gente es el centro del mkt

La típica propuesta del político y sus promesas han quedado atrás, las personas buscan ideas y proyectos que las integren y no solo les endulcen el oído.

29-09-2014, 12:59:23 PM
¡Adiós al político estrella! Gente es el centro del mkt
Alejandro Medina

El próximo año tendrá nuevamente 12 meses de locura electoral para México. Alrededor de 11,700 candidatos a distintos cargos políticos, que van desde gubernaturas y diputaciones hasta presidencias municipales, desfilarán ante nuestros ojos buscando conseguir el voto que los lleve a asumir una vacante en la burocracia nacional.

Volveremos así a ser testigos de campañas y discursos típicos de candidatos que prometen a la sociedad dar solución a cada una de sus necesidades, prometiendo luna, estrellas y el universo si es necesario, con tal de conseguir su voto. Pero hoy las campañas políticas han perdido efectividad y es mucho más difícil convencer a la gente.

¿Cuál es la razón de esto? Principalmente la falta de credibilidad en los políticos, quienes hoy tienen a cuestas, sin importar su nombre, el calificativo de deshonestos. Es por eso que la gente ya no digiere las campañas políticas que pretenden hablar de atributos y capacidades del candidato.

Pero si el político no es la estrella de una campaña, ¿entonces quién lo es? ¿En torno a qué debe de girar la apuesta de un candidato a un puesto de elección popular?

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Cambio de paradigma

Las respuestas a estas dos últimas interrogantes las tienen los votantes, quienes a pesar del hartazgo que tienen de los políticos, deberán ser la parte crucial de la narrativa de las nuevas campañas políticas que se realicen.

Esto es lo que opina Sergio Torres Ávila, director de la firma Politiks 360 y ex colaborador de sitios como el de la Presidencia de la República, quien señala que es fundamental pasar de la campaña que se basa en el político estrella a establecer como el hilo conductor a la gente.

“No importa el curriculum que tengas ni el número de elecciones que hayas ganado, hoy lo verdaderamente relevante es que los votantes sean la parte más importante de la estrategia de una campaña”, explica.

El especialista señala que ya es momento de dejar atrás la típica y aburrida propuesta para pasar a mostrar un rostro cálido que enseñe el interés que se tiene por relacionarse con la sociedad a la que se planea servir.

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¿Qué debe decir un candidato?

A diferencia de lo que pasaba hace 15 o 20 años en México con las campañas políticas, las cuales estaban sustentadas en la predominancia y poderío que podía tener un partido, hoy el panorama es completamente distinto.

Las personas que deseen convertirse en funcionarios públicos deben forzosamente conectar con la gente y acercarse a ellos:

“Es pertinente que hoy la narrativa de las campañas políticas esté enfocada en provocar emociones en la gente, alegría, felicidad, satisfacción, cosas que los llevarán a inclinarse por una determinada plataforma”, sentencia Torres Ávila.

Y es que desde su perspectiva, la gente no decide su voto entorno al análisis que realice sobre las propuestas que mantiene un candidato, sino más bien por el sentimiento de cercanía y empatía que tiene hacia él.

Es por eso que sumamente importante finalizar ya con el discurso del “te voy a dar”, para pasar al tema de la integración de la gente, reforzando los vínculos con ellos en cualquier oportunidad que se tenga.

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Esencia del éxito

Actualmente las campañas que mejores resultados tienen son aquellas con capacidad de caminar junto a los votantes, dialogando con ellos acerca de sus perspectivas a futuro y considerando su opinión para resolver determinados problemas.

Una herramienta muy importante para poder generar un lazo de cercanía con el votante son las historias, pequeños relatos emocionales que permiten mostrar al ciudadano la conciencia que existe por parte de un político hacia determinado tema.

“No se trata de que en tus promocionales digas lo que ofreces, sino que lo realmente importante es que a través de ellos la gente conozca algunas ideas que tienes para solucionar determinado problema”.

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Un ejemplo precisamente de la importancia que tiene hoy la gente y las historias en las campañas políticas fue lo realizado en 2013 por la candidata a la presidencia de Chile, Michelle Bachelet, quien buscaba volver a tomar las riendas de su país: La aspirante presidencial y su equipo de trabajo elaboraron una estrategia que tuvo como objetivo mostrarla siempre apegada a la gente, sin mantener un discurso constante de propuesta.

Su eje estuvo motivado principalmente por la idea de escuchar las necesidades que tenía la gente, las cuales se apoyaron en un eslogan muy sencillo que se título “Yo quiero un Chile…”  y al que las personas le iban agregando su necesidad.

La campaña, que en ningún momento sobre expuso la imagen de la candidata, tuvo un éxito rotundo, que permitió a Bachelet ganar la contienda presidencial por más de 20 puntos de diferencia.

En caso contrario, la principal contendiente de Bachelet, Evelyn Matthei, decidió utilizar una campaña tradicional que se enfocó en la propuesta clásica, hecho que no terminó por convencer a los votantes. Y los resultados de las campañas se observaron en las urnas.

¿Consideras que efectivamente la gente debe de ser el eje de las campañas políticas actuales? ¿Cuál crees que es el error que usualmente suelen cometer?

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