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Recuperación de Europa: ¿una utopía?

La recuperación parece estar basada en una utopía. Vivimos en una economía controlada, planificada, centralizada y sin determinación de precios para los créditos.Por *Steen JakobsenHace mucho no había tanto optimismo en el mercado. Queda la duda de si es algo inédito o es porque las cosas no pueden empeorar más. Cómo se llegará a un […]

18-03-2014, 9:39:41 AM
Recuperación de Europa: ¿una utopía?
Inversionista

La recuperación parece estar basada en una utopía. Vivimos en una economía controlada, planificada, centralizada y sin determinación de precios para los créditos.Por *Steen JakobsenHace mucho no había tanto optimismo en el mercado. Queda la duda de si es algo inédito o es porque las cosas no pueden empeorar más. Cómo se llegará a un cambio fundamental que nos aleje de la política de alargar y disimular, que predomina, no solo en Europa, sino en todo el mundo, es la pregunta.

Los legisladores fingen estabilidad, lograda gracias a sus acciones. Es una vana ilusión. Hoy, los bancos italianos son titulares de una deuda gubernamental mayor que antes de la crisis bancaria, por lo que están más expuestos a sus propios gobiernos. El diferencial de los bonos del gobierno entre Alemania y los países del Mediterráneo está por debajo de las medias históricas. El precio a pagar ha sido una total suspensión del mecanismo de “determinación de los precios” del dinero.Esta determinación podría definirse como el modus operandi para asignar capital donde pueda alcanzar la utilidad marginal más alta. En la práctica, significa que el mercado dictará el precio de este a un año, mientras para periodos inferiores serán los bancos centrales los que lo harán. La ventaja del sistema es que el dinero se asigna en una subasta en la que el mayor postor lo recibe al precio que considera que se ajusta valor que anticipaba.Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha dicho que hará “lo que sea necesario” para proteger el euro. Activó el Fondo de Estabilidad Financiera de la Unión Europea (UE), el Mecanismo de Estabilidad Europea y todas las herramientas del arsenal político que garanticen la estabilidad. Con ello, suspendió de manera efectiva la determinación del precio respecto a la deuda sobrera y el dinero, ya que el BCE y los bancos centrales facilitarían una liquidez infinita a los bancos locales y, de manera indirecta, a sus gobiernos en cualquier condición de mercado. Significa que no habrá poder alguno para controlar a los gobiernos que tengan las tasas más elevadas o asignar créditos más generales. Se trata de una desconexión del mercado y del precio de dinero.Las decisiones tomadas por Draghi son vistas como una forma barata de financiar a los bancos, con una garantía reducida o sin garantía. Esto supone un problema: las empresas que requieren financiar proyectos a largo plazo necesitan conocer el precio del crédito que usarán durante el periodo de construcción. Actualmente, cuentan con una curva de rendimiento casi plana de cero a 30 años; si fuera realista, estaría bien. Sin embargo, el conflicto es que en el “futuro lejano”, cuando se normalice la situación del mercado, las tasas volverán a alcanzar su precio normal: más o menos la inflación más una prima de riesgo.La situación de “aparente recuperación de las empresas” la creó la presencia de los bancos centrales en el mercado y no la fortaleza financiera de estas. Pasar de 1% a 7% supondría un shock para las compañías, que basaron sus costos y beneficios futuros en los precios de apoyo de los gobiernos, en vez de tomar en cuenta los precios reales del mercado.El motivo por el que una firma pide préstamos a una tasa inferior a 1% en el mercado de capital es la falta de alternativas para bancos e inversionistas. Las pymes son menos solventes, pero representan 80% de la economía de muchos países; mas, no pueden solicitar préstamos. El 20% restante es copado por grandes empresas y bancos que cotizan en Bolsa, obtienen 95% de todo el crédito y 99% del capital político. En otras palabras, las empresas blue chip reciben tasas de interés artificiales muy reducidas, porque las pymes no reciben crédito alguno.Hoy vivimos en una economía controlada, planificada y centralizada; con ausencia de determinación del crédito y un único proveedor de crédito y dinero.

En 2014, un conato de recesión o una recesión real en Alemania o EU  pondría en marcha el mecanismo de la determinación de precios sin miedo a las consecuencias a la hora de aplicar políticas de alargar y disimular. Tocar fondo es bueno en un sentido: el único camino posible es hacia arriba.*Steen Jakobsen es economista jefe de Saxo Bank

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