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El futuro rueda con gasolina

Este mercado será uno de los más afectados en México con las nuevas disposiciones y regulaciones en materia energética. ¿Cuánto habría que hacer para conseguir un sector competitivo a los estándares internacionales? [Por Adrián Díaz]Cuando era niño, una de mis caricaturas favoritas era “Los Picapiedra”. Recordar al simpático gordito y su pequeño amigo acelerando o […]

27-05-2014, 11:00:20 AM
El futuro rueda con gasolina
Inversionista

Este mercado será uno de los más afectados en México con las nuevas disposiciones y regulaciones en materia energética. ¿Cuánto habría que hacer para conseguir un sector competitivo a los estándares internacionales?

[Por Adrián Díaz]Cuando era niño, una de mis caricaturas favoritas era “Los Picapiedra”. Recordar al simpático gordito y su pequeño amigo acelerando o frenando su tronco-móvil con los pies descalzos me hace ver ahora cuántos dolores de cabeza nos ha dado el desarrollo de las industrias del transporte y los carburantes.¿Qué tienen que ver los Picapiedras con las gasolinas? Si los autos de hoy fueran como el tronco-móvil de Pedro, simplemente no tendríamos que preocuparnos por el precio de los combustibles, si sube o baja, si lo van a seguir subsidiando o vamos a tener que pagar su precio real del mercado (como sucede en países como EU). Una de las grandes dudas que nos evitaríamos es si, con la participación de empresas privadas, vamos a tener a otras compañías vendiendo gasolinas. Definitivamente, si todos tuviésemos un tronco-móvil, hoy no habría tantas preguntas sin respuestas.El origen de todoLa idea de que en un futuro, además de en las estaciones de servicio de Pemex, podamos comprar otras marcas como las que producen Shell, Chevron, por ejemplo, se sienta sobre las modificaciones a los artículos 27 y 28 de la Constitución, que en diciembre pasado aprobara el Congreso: que empresas de todos los países interesadas en participar en el sector energético mexicano, lo hagan.Con esta apertura, las grandes petroleras del orbe ven una oportunidad de negocio y han empezado a afinar su olfato empresarial. Por supuesto, están analizando qué tan rentable es invertir en el mercado energético nacional.¿Cuándo habrá estaciones pintadas de otro color?Es verdad que la reforma energética abre las puertas a los grandes consorcios, pero la realidad es que aún faltan años para que podamos ver estaciones de servicio diferentes a las de Petróleos Mexicanos, que no sean verdes. También es cierto que en México ya consumimos gasolinas de otros países, debido a que Pemex solo tiene capacidad para producir (refinar) 50% de la gasolina que consumimos; la otra mitad la importa para cubrir la demanda.Un probable escenario, afirma José Gilberto Alfaro Servín, socio de energía y recursos naturales de KPMG: “Es que cualquier nuevo jugador estaría pensando en participar en exploración, extracción, producción de crudo y, eventualmente, refinar esto y distribuirlo en México”. Ello originaría, en una primera evaluación, el mismo esquema de gasolineras de otras naciones, donde Shell, Chevron, Exxon conviven en una dura competencia.Lo más probable es que se dé un proceso de transición a mediano y largo plazos. Es complejo quitarle la responsabilidad a Pemex de suplir el 50% de gasolinas que hoy se importa. Por otra parte, en ese mismo proceso de transición, seguramente las franquicias de Pemex querrán participar, incluso, buscando alianzas para reestructurar su modelo de negocios, porque eventualmente tendrán que entrar a competir.Qué pasará con las gasolineras de PemexDatos oficiales de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros confirman que en el territorio mexicano hay 10,715 estaciones de servicio funcionando, de las cuales, aproximadamente 15% pertenecen a grupos como Hidrosina, Lovemo, Muriño, Ursa, Gasma, Círculo K, Corpo Gas, Grupo Gasolinero de México, entre otros. El resto; es decir, 85%, son microempresarios, propietarios de una o varias estaciones, sin rebasar las 10.Las gasolineras, de cierta forma, tienen ventajas competitivas, particularmente en el Distrito Federal, Monterrey, Guadalajara y algunas otras ciudades donde ya no hay mucho espacio par poner nuevas estaciones.De acuerdo con Alfaro Servín: “Lo que van a hacer es evaluar, a partir de la leyes secundarias, los tiempos de transición; quiénes van a ser los jugadores una vez que se eliminen las barreras, para poder trazar algún tipo de alianza estratégica. En el papel así parece, aunque aquí el tema es la transición y sus disposiciones complementarias. Para esas nuevas compañías que van a entrar y distribuir gasolinas, ¿cuál va a ser el mecanismo?, ¿van a poder importar, o estarán obligadas a refinarlo en México?Juan Acra, Presidente de la Comisión de Energía de Coparmex, afirma que la Confederación Patronal de la República Mexicana se encuentra trabajando en una propuesta para llegar a una extraordinaria regulación, de forma que no cualquiera pueda importar o comprar gasolinas y venderlas en nuestro territorio. “Tenemos una industria nacional que poner a competir, pero debemos fijar las reglas para que esos permisos de importación y comercialización los pueda dar la autoridad y no a cualquiera. Buscamos que Pemex, al ser una empresa pública productiva, ofrezca las mismas condiciones de las otras petroleras que entrarían al mercado”.¿Qué dicen los gasolineros?Como en cualquier buena historia, no todo es color de rosas, ni perfecto. Los integrantes de la Asociacón Mexicana de Empresarios Gasolineros no quieren que suceda lo mismo que en 1994, cuando se implantó el Tratado Libre de Comercio (TLC) sin que hubiese planeación y diagnóstico del impacto que tendría en cada área productiva.Para evitar graves daños a las estaciones de servicio, Pablo González Córdova, presidente de Amegas, advierte que leyes secundarias deben poner los candados suficientes, de modo que la transición de esta reforma se dé en un marco de transparencia y equidad. Señala que si las nuevas reglas del juego permiten abrir el mercado de forma indiscriminada, se corre el riesgo de perder diariamente $2,500 millones de pesos, cantidad que entregan a la Secretaría de Hacienda, producto de 200 millones de litros vendidos de Magna, Premium y Diesel.“Estas ventas son vitales para las finanzas públicas; no se pueden descuidar, cometer errores o poner a competir la franquicia de Pemex sin tener los niveles de precio, calidad y las condiciones de seguridad. Hay que garantizar que no se perforen los ductos, no se roben las pipas de los particulares o de Pemex y que exista una medición volumétrica con la certeza que no ha habido en Pemex en 75 años”, señala.A pesar de que las instalaciones de Pemex son de primer nivel, incluso mejores que las que hay en Texas o California, el gran problema para competir de forma pareja es el producto (gasolina y diesel) de baja calidad comparado con otras grandes compañías.“Si no tienes la misma calidad, no hay opciones para que se abra la competencia de gasolinas con Mobil, Shell, Texaco, Chevron”, advierte Pablo Gómez.En cualquier mercado, chico, mediano o grande, el tema de la calidad es fundamental para garantizar el éxito del negocio. Las refinerías que tenemos en México deben mejorar considerablemente. Tomamos en cuenta que en el diagnóstico de hoy, Pemex Refinación tiene cerca de $120 mil millones de dólares de pérdida operativa.El precio, otro enemigo a vencerLos subsidios a la gasolina son un tema vital. En la reforma se habla de una transición para eliminarlos de forma natural, lo que podría generar un salto de su precio hasta alcanzar los $14 pesos por litro en los próximos años, dependiendo del tipo de gasolina.Para evitar un impacto mayor en el bolsillo de los mexicanos, Amegas presentó a integrantes de la Comisión de Energía del Senado, incluido su presidente, David Penchyna Grub, una serie de medidas a contemplar en las leyes secundarias. “El Estado no debe abandonar la fijación del precio. De otra forma, cuatro o cinco compañías se van a apropiar en poco tiempo del mercado y harán su oligopolio. Ahorita fijarían precios en $10 pesos, pero cuando maten al mercado nacional, lo subirán a $26. El negocio será de ellos”.Si México permite el precio libre de combustible, advierten en Amegas, se pone en riesgo la movilidad del país. Estarían perjudicando a 100 millones de mexicanos que se mueven con gasolina a través de 25 millones de carros, camiones y camionetas.Las autoridades (el secretario de energía, Pedro Joaquín Coldwell; el director de la CFE, Enrique Ochoa Reza; el director de Pemex, Emilio Lozoya Austin; incluso el propio presidente, Enrique Peña Nieto) han venido diciendo en sus promocionales y discursos que el objetivo de la reforma es proporcionar mejores precios a los mexicanos, afirmando que bajará la energía eléctrica, el gas, etc. Sin embargo, en Amegas prospectan un panorama donde el valor de las gasolinas difícilmente se reducirá, sino todo lo contrario.Pequeños detalles de los que poco se habla Académicos y empresarios coinciden en que debe haber un periodo de transición a un mercado de libre competencia. También señalan la urgencia de realizar estudios técnicos para construir una refinería y una terminal de almacenamiento y reparto.Otro punto primordial es la seguridad en todos los sentidos; para que estén a salvo de las manos de las delincuencia los ductos, poliductos o pipas de las empresas extranjeras que lleguen el día de mañana.¿Se perderán empleos?En la consideración de los empresarios nacionales de esta industria, al momento de competir con las firmas extranjeras habrá un serio y negativo impacto social en el empleo. Gasolineras de Shell, Mobil, Texaco operan con un modelo de autoservicio, donde se emplea muy poco personal. Una sola personas se encarga de cobrar el combustible; el propio automovilista es el que se despacha. Mientras, las gasolineras de Pemex dan trabajo a 400 mil mexicanos.“Estamos previendo que si esto ocurre, viene Mobil y Shell y ponen un empleado; baja el precio a $10 pesos; tendremos que bajar el precio, correr gente, porque el costo de operación de una gasolinera es de 70% mano de obra”, concluye el presidente de Amegas.Medio Oriente ya está tras la pistas de los mexicanos Juan Acra, presidente de la Comisión de Energía de Coparmex, confirma que, hace unos meses, integrantes de esta Confederación ser reunieron con los diez embajadores de los países árabes. A raíz de la visita que tuvo el Rey de Jordania a nuestro país (en febrero), se instaló una mesa de trabajo en la que algunas empresas de Oriente Medio han mostrado su interés para invertir en la cadena productiva energética de México. 

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