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Julio Cortázar, en la memoria de dos mexicanas

Dos escritoras analizan y dan su visión sobre el intelectual argentino y su obra, en el marco de la celebración mundial del centenario de su natalicio.

26-08-2014, 9:31:54 AM
Julio Cortázar, en la memoria de dos mexicanas
Notimex

Como un hombre muy gentil recordó la ensayista, escritora, catedrática y académica mexicana Margo Glantz (Ciudad de México, 1930), al argentino Julio Cortázar (1914-1984), a quien tuvo la oportunidad de conocer por un momento, poco antes de su muerte, durante una charla que ofreció en el Jardín de Coyoacán, en esta ciudad.

“Pude platicar un momento con él; era un hombre muy gentil”, refirió Glantz, quien en esa oportunidad le entregó “un texto que escribí dedicado a él, y tuvo la galanura de mandarme, en gentil correspondencia, un libro suyo, de formato pequeño pero muy valioso, dedicado especialmente sólo para mí”, expresó a Notimex.

Al cumplirse este año el centenario del natalicio de ese reconocido intelectual, escritor y traductor nacido en Bélgica, de nacionalidad argentina y naturalizado francés en 1981, en señal de protesta por el gobierno militar que se dio en Argentina, la entrevistada dijo recordarlo permanentemente “a través de una lectura muy profunda de su obra completa”.

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Para Glantz “Final del juego” (1959) y “Las armas secretas” (1959) son libros perfectos, mientras que “Rayuela” pareció ser una obra absolutamente revolucionaria, “y lo es en muchos sentidos aunque ha tenido muchas críticas”, subrayó que en Argentina, tierra de Julio Cortázar, “la gente no lo considera tan grande escritor, como debería ser”.

Recientemente, en interesantes ponencias, algunos críticos argentinos de relieve, como es el caso de Julio Premat (Buenos Aires, 1958), doctor en Literatura, coinciden en que Julio Cortázar ni siquiera fue un gran surrealista. “Sin embargo, yo sigo creyendo que fue una gran figura, con un impacto muy grande en la generación latinoamericana de los 60”.

Medalla de Oro 2010 por 50 años de docencia en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Glantz añadió, “a manera de juicio arbitrario que tal vez no se sostiene”, que el uruguayo Juan Carlos Onetti (1909- 1994) “es un escritor quien, quizá, va a dejar mucha más huella, a la larga, que Julio Cortázar”.

Plácidamente instalada en la estancia de su domicilio particular, con una pacífica mirada hacia el jardín de flores y plantas, espacio que refleja un acendrado amor por la naturaleza adaptada a la gran ciudad, la entrevistada elevó la voz para subrayar que “Julio Cortázar fue un escritor que impactó muchísimo, a miles y miles de lectores… en el momento”.

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Reconoció, sin embargo, que aunque en la actualidad se siguen leyendo sus libros, porque son textos extraordinarios, “ya no tienen la misma repercusión”. En cambio, “Cien años de soledad” (1967), novela del colombiano Gabriel García Márquez (1927-2014) “alteró totalmente el concepto de la lengua y la literatura” y sigue impactando a nuevos lectores.

“Cortázar siguió la línea de grandes cuentistas y sigue siendo un gran cuentista. En algún nivel, otro escritor del Cono Sur, Horacio Quiroga (Uruguay, 1878-Argentina, 1937) maestro del cuento latinoamericano y autor de los libros “El desierto”, “El devorador de hombres” y “El paso del Yabebirí”, tiene más presente y futuro que el propio Cortázar”.

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Ganadora del Premio “Clementina Díaz y de Ovando”, otorgado por el Consejo Técnico Consultivo del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), por su trayectoria en investigación sobre historia social, cultural y de género, 2013, Margo Glantz habló de la faceta de traductor que también enarboló Julio Cortázar:

“Yo trabajo los cuentos de Edgar Allan Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849), periodista romántico, crítico, escritor y poeta, traducidos por Cortázar y me parecen una traducción memorable, como todas las que realizó, y singularizó las traducciones de Allan Poe, por la capacidad de modelar el lenguaje y reproducir la atmósfera del autor; no tiene igual”.

Un antes y un después de Cortázar

La novela “Rayuela” representa no sólo el momento cumbre de la obra cortazariana, sino también una presencia decisiva en el proceso de la narrativa de Iberoamérica, porque esta obra como ninguna antes, hace la búsqueda de todos los niveles y códigos del texto, aseveró la investigadora mexicana Aurora Ocampo.

Entrevistada con motivo del centenario de nacimiento del escritor argentino, la maestra Ocampo afirmó que esa obra se salió de todo lo anterior publicado, y no porque quisiera, sino porque nació del alma de Julio Cortázar.

“Entonces es una novela de modo que habiendo infinitas formas de leerla, búsquedas creadoras, el texto se multiplica también infinitamente, lo dijo el propio Cortázar, que su libro se puede leer como a uno le da la gana.

“Porque es una historia de búsqueda y un discurso en búsqueda de personajes, palabras, preguntas, etcétera, que se encuentran y desencuentran en un juego continuo de desplazamientos y coincidencias, una era la manera de narrar antes de Cortázar y otra después”, precisó la experta del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.

En su opinión, es importante leer a Julio Cortázar porque es uno de los escritores más importantes de lo que “llamamos el Siglo de Oro de la Literatura Iberoamericana, y no lo digo yo, lo dicen en todas partes del mundo, pues es una de las literaturas más importantes del mundo, es la Iberoamérica del siglo XX, y uno de ellos es precisamente Cortázar”.

Para la estudiosa de 84 años, la etapa más importante del escritor argentino fue como narrador, a través de sus cuentos, y la novela por excelencia suya y de la literatura del siglo XX es “Rayuela” (1963).

“Es el libro favorito de todo el mundo, no solamente mía, porque es una de las novelas del Siglo de Oro, hablar del Siglo de Oro de la narrativa Iberoamericana es muy importante no solamente para nosotros, sino para todo el mundo y ésta es la obra cumbre, así como sus cuentos”, afirmó en la charla sostenida en su hogar.

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Comentó que en su biblioteca tiene un estante de obras de Cortázar, sobre él y de él, pero en el Centro de Estudios Literarios, en sus ficheros, tiene el acervo más grande de Cortázar que pueda haber en México.

“No solamente van estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, no solamente van los propios compañeros del Centro de Estudios Literarios, sino vienen del extranjero a consultarlo”, expresó.

“Entonces, recomiendo a los jóvenes que lean la obra de Cortázar, sus cuentos, pero también los ensayos sobre los cuentos que tiene el propio Cortázar y luego ‘Rayuela’”, comentó.

Esa pieza, recordó, fue publicada en 1963, año en que ella la leyó, y representa el momento cumbre de la obra cortazariana y una presencia decisiva en el proceso de nuestra narrativa.

La obra, como ninguna otra, hace la búsqueda el fundamento de cómo debe ser una novela, antes y después, no solamente es extraordinaria desde el punto de vista literario, sino desde el punto de vista de cómo escribir una novela.

Respecto si algún día dejará de estar de moda “Rayuela”, la investigadora Ocampo consideró que no, porque precisamente es lo que hace clásico un libro, que a través de las diferentes épocas sigue siendo una obra de primera clase.

“Un libro del que hablan todos, hablan los viejos y hablan los jóvenes; eso es lo que lo hace clásico, que sigue siendo importante a través del tiempo, es como ‘El Quijote’, del que siempre se puede escribir algo nuevo.

“Uno dice, cómo es posible que todavía haya ensayos sobre todo de gente nueva que pueden encontrar algo nuevo que no se ha dicho, eso le pasa a ‘Rayuela’ y el secreto es que es una gran novela”, explicó la investigadora.

Un clásico que siempre tiene algo que decirle a los jóvenes y a los viejos; muchas veces, incluso los críticos que ya han hablado mucho de “Rayuela”, la vuelven a leer y tienen algo nuevo que decir sobre esta obra cumbre, concluyó la investigadora.

Te compartimos otro video con motivo de la conmemoración del natalicio de Cortázar:

¿Cuál lectura de Cortázar recuerdas más? ¿Cuál es tu libro favorito de este escritor?

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