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¿Cómo ha afectado la Reforma Fiscal al empleo?

La disminución de la deducibilidad de prestaciones laborales como vales de despensa y horas extra, está afectando la contratación en las empresas.

26-08-2014, 8:35:43 AM
¿Cómo ha afectado la Reforma Fiscal al empleo?
Sergio Gil Franco

La Reforma Hacendaria aprobada a finales del año pasado ha sido muy criticada en muchos sentidos, debido a que en general trago un incremento en los impuestos. Un rubro que preocupa mucho al sector productivo es la disminución de la deducibilidad de prestaciones laborales que traían importantes beneficios a los trabajadores, como en los vales de despensa y el pago de horas extra.

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“Había muchas dudas cuando nos enteramos, a finales de 2013, de que iba a haber cambios radicales en la forma de pagar a los trabajadores, debido a la disminución en la deducción de las prestaciones. Antes se podía deducir hasta el 100%, pero con la Reforma Hacendaria las prestaciones tienen un tope de hasta 53% en algunos casos y de 45% en otros”, comenta Rolando Silva Briceño, secretario técnico de la Comisión Representativa ante Organismos de Seguridad Social (CROSS) del Colegio de Contadores Públicos de México.

Por ejemplo, si se daban vales de despensa, normalmente estos tenían algún beneficio para el trabajador, es decir, que estaban exentos y por lo tanto no aumentaba su base gravable, algo similar ocurría con el pago de horas extra, ya que estaban exentas en 50%. Entonces, para el patrón era más fácil pagar este tipo de prestaciones porque eran deducibles al 100% y no aumentaban la base gravable del trabajador, era una situación que convenía a ambos.

Con los cambios que hizo Hacienda, ahora los patrones únicamente podrán deducir hasta el 53% de las prestaciones que otorga al trabajador. Esto quiere decir que para el patrón le es más caro otorgar esas prestaciones.

“Se estima que el 70% de las empresas con más de 100 trabajadores contrataron firmas de consultoría para prever el efecto de esta nueva carga fiscal causaría. Se determinó que efectivamente, el costo de la nómina sufriría incrementos de 5 y hasta 30%; sin embargo, fueron muy pocas las empresas que modificaron sus esquemas de compensaciones”, afirma Silva Briceño.

La razón de esto es porque se hizo una reforma muy criticable, pero bien estructurada. Existen cláusulas que señalan que si el patrón reduce las prestaciones que son afectadas con motivo de la reforma, entonces pierde el derecho de deducción de ese 53% y ahora únicamente podría deducir el 47%.

Por otra parte, ¿qué pasaría si una prestación que es deducible hasta 53% ahora se monetiza (es decir, que las integra al salario del trabajador)? Ciertamente, la prestación sería deducible al 100%, pero esto aumentaría la base gravable del trabajador y también aumentaría la base del cálculo de las cuotas del Seguro Social, SAR e Infonavit, además de la base gravable para el impuesto sobre nómina. También implicaría un pago de aguinaldo y primas vacacionales más caras. Entonces, no es tan sencillo hacer esas modificaciones a los esquemas de compensaciones.

Otro impacto a mediano y largo plazo que podría tener la monetización de las prestaciones es el incremento significativo que tendría la liquidación al momento de un despido.

Antes de hacer una modificación a los esquemas de compensación, las empresas deben cuidar dos aspectos:

El mercado

Una empresa, para ser competitiva, debe retener el talento. Entonces, si disminuye las prestaciones pero su competencia no lo hace, es muy probable que sus trabajadores más talentosos decidan irse; entonces, ese ahorro en nómina puede terminar siendo un mayor gasto en capacitación debido a la rotación de personal que podría experimentar. Las empresas no pueden pagar menos que su competencia, si van a ofrecer el mismo trabajo.

Los Contratos

Cuando las prestaciones están pactadas dentro de un contrato de trabajo, éstas no pueden quitarse de un plumazo, ya que tendría que haber una indemnización conforme a la Ley, es decir, como si se despidiera al trabajador, pero únicamente por la parte proporcional de cada prestación eliminada, y esto tendría un costo enorme para las empresas que tengan varios cientos de trabajadores. Esto también podría afectar el clima organizacional, lo que resultaría en una baja de la productividad.

Otro aspecto a cuidar es la vigilancia de Hacienda, que está muy pendiente de que no se reduzcan las prestaciones que anteriormente se pagaban, con el objeto de no absorber el costo de la disminución de sus utilidades.

“El resultado que hemos observado es que han sido pocas las empresas que han modificado sus esquemas de compensaciones a causa de la Reforma, ya que prefieren absorber el costo de la Reforma y cuantificar sus efectos con mayor claridad una vez que se presente en 2015 la declaración anual de este año. Lo que sí se está percibiendo es una desmotivación en la contratación, para evitar mayores presiones en el costo de la nómina”, concluye el miembro del Colegio de Contadores Públicos de México.

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