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5 bases socráticas para ser un gran mentor

Ser mentor es una gran responsabilidad que cualquier líder debe tomar en cuenta. Aprovecha las claves que el filósofo nos enseña.

31-07-2014, 12:02:56 PM
5 bases socráticas para ser un gran mentor
Altonivel

A lo largo de nuestra vida nos sometemos a lecciones y consejos que grandes personajes nos brindan, estas experiencias nos ayudan a encontrar caminos y a fortalecer nuestras ideologías y personalidades. Sin embargo, llega un momento en que nosotros nos convertimos en aquellos ‘mentores’ que serviremos como punto de inflexión para transformar otras vidas, ¿estás preparado para ello?

Tener una vida en tus manos es una gran responsabilidad, afirma Luis Almanza, Coordinador de Emprendimiento en el Parque Tecnológico del Tec de Monterrey Campus Chihuahua. Ser mentor implica ciertas responsabilidades.

“En un consejo o en una tarde de café puede recaer el camino entero de una empresa o algún proyecto, para aceptar esta responsabilidad hay que tener la convicción y conocer las implicaciones”, indica en una de sus publicaciones.

Al respecto, Jessica Stillman, experta en temas de Gestión y Desarrollo de Carrera, habla sobre Brad Feld, cofundador de Foundry Group, y la aplicación del método socrático como base para ser un excelente mentor.

La base del método: la pregunta. “Un mentor busca guiar a su pupilo y qué mejor manera que a través de la pregunta. Se trata de cómo hacer preguntas, lo que se intenta lograr con las preguntas y cuáles podrían ser las respuestas a estas mismas”, indica Feld. 

5 bases socráticas para ser un gran mentor

1.- Habla con tu mentor

Evita ser un mando a distancia, asegura Feld. Se necesita crear una relación entre iguales, en la que el aprendiz aprende del maestro y el mentor del aprendiz. Es importante crear confianza mutua.

2.- Admite lo que no sabes

Es importante reconocer los límites de tu conocimiento. No sólo para que puedas aprender lo necesario -de quien así lo amerite-, sino también para compartir tus conocimientos.

Recuerda que como mentor no es necesario demostrar que sabes más, necesitas fungir como guía.

3.- Utiliza las preguntas como experimento

Cada pregunta tiene de manera implícita un sinfín de posibles respuestas. Haz que cada una sea el pretexto perfecto para que tus aprendices lo experimenten.

“Usa tus preguntas para guiar la discusión. Sé explícito sobre estas hipótesis y trata de mostrar peso de pensamiento a través del interrogatorio”, indica Feld.

4.- ¿Mala respuesta, mala lección?

No siempre. El hecho de que tu pupilo haya respondido de manera errónea, no quiere decir que estás haciendo un mal trabajo.

Es importante que evites sembrar tus propios pensamientos en su cabeza, recuerda que ellos están haciendo su propia lección. El mejor consejo es preguntar: ¿Por qué?

5.- ¡Más preguntas!

Nunca estarás completamente realizado, así que no debes tratar de llegar a alguna respuesta definitiva.

“El objetivo no es terminar con la respuesta definitiva a las preguntas, sino utilizarlas para configurar un nuevo conjunto de hipótesis”.

¿Quieres compartirlas en tus redes? Te dejamos las claves en infografía

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