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3 preguntas para tener perspectiva en un conflicto

¿Has dicho cosas que lastiman y que realmente no querías decir? Cuando estás en un conflicto se pierde claridad ante la emoción. Empieza a actuar asertivamente.

18-07-2014, 7:30:30 AM
3 preguntas para tener perspectiva en un conflicto
Marcela Hernández y Hernández, Coach Empresarial y de Vida

¿Te ha pasado que alguna vez comienzas una discusión por cualquier razón y transcurrida la pelea, las partes involucradas ya no saben cuál fue el verdadero origen del problema? Eso sucede porque estamos tan inmersos en el conflicto que no podemos ver nada más y ocurre con regularidad en los ambientes tanto personales como laborales.

Es como pretender encontrar una moneda en aguas turbulentas, no será hasta que el agua se calme y vuelva a la normalidad que tendremos la capacidad de verla. Es decir, cuando nos enganchamos en un conflicto perdemos claridad para encontrar posibles soluciones y objetividad para entender la situación desde diferentes perspectivas.

“Cuando estoy sereno, lo que es, es lo que quiero”. Byron Katie

3 preguntas para obtener claridad y perspectiva

1. ¿A quién le pertenecen las cargas que has decidido llevar contigo

La capacidad de distinguir qué cargas son nuestras y qué cargas le pertenecen a alguien más, es el primer paso para liberarnos de ellas. La mayoría de las veces, por inseguridad, nos apropiamos del problema por completo y no cuestionamos nada al respecto, mucho menos establecemos ciertos límites ni expresamos nuestras necesidades a los demás.

Una forma de viajar ligero, es pensar que muchas veces la actitud negativa u ofensiva de otras personas no tienen nada que ver contigo, por el contrario habla más de tu contrincante que de ti y él tendrá que resolverlo.

Tomártelo personal le añade mucho peso a tu equipaje, no lo necesitas.

2. ¿Qué aspectos de ti mismo ves reflejados en la situación?

Dicen por ahí que lo que te choca te checa. Probablemente lo que más te enoja de la otra persona o de las circunstancias, es justamente lo que necesites trabajar en ti mismo y por eso te fue tan sencillo engancharte en el conflicto, pues te identificaste con él. Pero primero es necesario que lo veas, de lo contrario no podrás combatirlo.     

3. Cuando has lastimado u ofendido a otros, ¿por qué lo has hecho?

Muy probablemente respondas que cuando fuiste hostil o agresivo con otros, fue porque te sentías vulnerable. Sentías que corrías ciertos riesgos y eso te llevó a actuar a la defensiva en contra de alguien más. Quizá nunca tuviste la intención de dañarlo, sólo buscabas sentirte más seguro.

Entonces si tú lo has hecho con otros, por qué no pensar que los demás pueden estar experimentando un sentimiento parecido al tuyo y que sea justo eso lo que los motive a actuar en tu contra.

No quiere decir que tengas que tolerar injusticias y no poner tus límites, simplemente ésta podría ser una perspectiva más adecuada para liberarnos de la carga negativa que conlleva un conflicto o pelea.

Por muy intenso que sea el conflicto que vivas, piensa que nada es para siempre. Ni lo bueno ni lo malo. Como decía el cuento budista: “Esto también pasará”. Dale tiempo al tiempo, muchas veces dejar que las cosas fluyan es la mejor decisión.

Ejercicio:   

1. Trae a tu mente una situación de conflicto que hayas vivido o estés viviendo. Visualiza en dónde estás, quiénes están involucrados, observa todos los detalles posibles.

2. Cierra los ojos e imagina que puedes ver esa misma imagen como un espectador externo (como si se tratará de una pantalla de cine) y observa sin juicios:
• ¿Qué está sucediendo?
• ¿Qué sentimientos percibes?
• ¿Qué es nuevo para ti? ¿Qué no habías visto antes?

3. Escribe todo aquello de lo que te diste cuenta y cómo cambio tu perspectiva ante el conflicto.

¿Crees que este ejercicio pueda ayudarte a comprender cómo es que te enfrentas al conclicto y sales de él? ¿Cuál es tu forma de solucionar discusiones?

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