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3 preguntas que debe resolver un futuro inversionista

Antes de tocar un peso…hay algunos conceptos básicos que debes definir de acuerdo a tus objetivos, etapa de vida e inclusive personalidad.

02-07-2014, 12:37:11 PM
3 preguntas que debe resolver un futuro inversionista
Carlos Hermosillo

En México la
gente no invierte, y la poca que lo hace se concentra en instrumentos tradicionales de bajo rendimiento pero –supuestamente–
de alta seguridad, e incluso en opciones informales pero ‘factibles’, debido a
su aparente sencillez de operación. Para evitar caer en estos errores básicos,
en este espacio ofreceremos un panorama para el inversionista novato, con la idea de romper las trabas que se
atraviesan al arrancar en esta actividad.

Antes de siquiera
tocar un peso… primero debemos distinguir los conceptos de ahorro e
inversión
. El primero se limita al acto de acumular alguna cantidad de
dinero con base en nuestros ingresos, mientras que el segundo es ir más allá, poniendo estos recursos a trabajar a
fin de obtener un rendimiento superior.

En el proceso de
inversión existen elementos que aparecen incluso antes de juntar los recursos
con que pretendemos iniciar nuestra inversión, como definir nuestro estilo de inversión, estudiar qué rango
de instrumentos consideraremos,
analizar qué grado de diversificación
requerimos, y por supuesto, tomar conciencia de conceptos de valuación que no tenemos en mente en la vida diaria. A continuación tres preguntas
que debes resolver antes de inverti.

1. ¿Cuál es mi estilo de inversión?

Esta pregunta se
define con base en la etapa de la vida
en que nos encontramos, y la respuesta está influenciada por cuestiones que van
desde nuestra propia personalidad,
hábitos y costumbres
, hasta nuestro nivel de solvencia y el objetivo o
destino de los recursos invertidos, entre otros elementos subjetivos. El estilo
de inversión se definido como un punto en el rango desde conservador hasta agresivo, y en él incorporaremos el grado de riesgo que estamos dispuestos
a aceptar.

 “A mayor rendimiento, mayor riesgo”, máxima sobre estilo de inversión

Una persona
recién salida de la universidad usualmente tiene menos obligaciones financieras que otra que se encuentra ya en la crianza de sus hijos o que está a punto
de retirarse. Claramente, conforme se acerca el tiempo de aplicar los recursos
(por decir algo, en nuestro retiro) deberíamos estar más inclinados a un estilo conservador, ya que nuestro
horizonte de inversión no toleraría volatilidades (variaciones abruptas en los
valores) extremas. Por el contrario, mientras menos obligaciones financieras o
más tiempo disponible hacia el objetivo de inversión, seríamos menos sensibles a la volatilidad.

Nada es gratis:
si un instrumento ofrece un mayor rendimiento, por algo es.

Agresivo

►Instrumentos de
rendimiento variable

►Vencimientos sin
definir, totalmente variables

►Estructura
sofisticada en los activos (estructurados, derivados)

►Emisores de
diversa calidad crediticia (BBB o menos)

►Compras/ventas
frecuentes, aprovechando movimientos de mercado

Conservador

►Instrumentos de
rendimiento fijo

►Vencimientos
fijos y ajustados a necesidad

►Estructura de
instrumentos muy simple (pagarés)

►Emisores de alta
calificación crediticia (AAA)

►Compras y ventas
esporádicas, dependiendo de liquidez

También puedes leer: 5 pasos para elegir un fondo de inversión

2.  ¿Cuál es mi rango de instrumentos?

Tener un estilo
de inversión definido nos ayuda a determinar el rango de instrumentos que
consideraremos para nuestro portafolio
(llamamos portafolio al total de nuestra inversión, incluyendo todos los
instrumentos o activos que adquirimos).

Hagamos hincapié
en un punto: una misma clase de activo puede hallar diversos niveles de riesgo.
De entrada, nuestras opciones pueden clasificarse en dos grandes rubros: renta fija (incluyendo pagarés, bonos,
cetes y papel comercial privado), y renta
variable
, donde consideramos acciones, ETFs (Exchange Traded Fundas, una
forma de acciones extranjeras cotizadas en México), derivados, metales, commodities e instrumentos
estructurados.

Otro tema
relevante a considerar es el nivel de
liquidez
(o profundidad de mercado) de cada instrumento. A un bono le
restaría parte de su atractivo el hecho de que al momento de querer venderlo,
no se pueda por falta de liquidez.

También puedes leer: ¡Oblígate a ganar! Guía para domiciliar tus inversiones

Decisión básica: Qué porcentaje de nuestro portafolio lo invertimos
en renta variable y qué porcentaje en renta fija.

3. ¿Qué nivel de diversificación necesito?

Este concepto no
es otra cosa que repartir los recursos en varios
instrumentos
a fin de atenuar el
riesgo
. Coloquialmente diríamos “no poner todos los huevos en la misma
canasta”. Como referencia  empírica, distribuir nuestra inversión en al
menos cinco instrumentos de cada
clase (variable y fija) ofrece un efecto aceptable en comparación a la
reducción de riesgo que obtendríamos con una mayor variedad de activos. 

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