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La industria cinematográfica en México sí es negocio

El sector parece estar más allá del lento avance económico y vive un boom con audiencias nunca vistas, en las mejores salas del mundo después de Corea del Sur.

01-07-2014, 12:55:42 PM
La industria cinematográfica en México sí es negocio
Felipe López

La industria cinematográfica nacional va en ascenso y se revitaliza;  la transición digital, el desarrollo de nuevos formatos de salas y la amplia oferta de servicios que ofrecen las cadenas exhibidoras hacen que viva uno de sus mejores momentos. Así el escenario.

La asistencia al cine como parte de las actividades de los
mexicanos ha visto un cambio radical en la última década y la estabilidad
económica genera un ambiente propicio para las inversiones abriendo los caminos
para que el negocio, tanto de exhibición y distribución de películas como el de
la producción de cine nacional, tome impulso y se consolide.

El 2013 fue un gran año para el cine en México

La industria
cinematográfica nacional registró un boom que no vivía desde finales de los
años 50 y principios de los 60 con la llamada Época de Oro. De acuerdo con
Agustín Torres Ibarrola, director general de la Cámara Nacional de la Industria
Cinematográfica y del Videograma (Canacine), el año pasado “el sector creció
12.6%, gracias a los 257.3 millones de boletos vendidos, que generaron ingresos
por 11,911 millones de pesos (mdp)”. Para este año, se estima que el negocio
crezca 15%.

Elementos como la transición digital, el desarrollo de
nuevos formatos de salas y la amplia oferta de servicios que tienen las cadenas
involucradas en este negocio han atraído a un mayor número de audiencia con las
consecuencias que ello implica: crecimiento en ventanas de distribución y
exhibición de películas.

Así, en los últimos años, la industria ha elevando su
audiencia a cifras que en otra época parecerían sacadas de una película de
ciencia ficción
. En el 2009, la concurrencia per cápita, es decir, el total de
boletos vendidos entre los habitantes del país, fue de 1.6 asistentes, para
2012 llegó a 1.9 y en el 2013 se alcanzaron los 2.2 asistentes.

“Si nos comparamos con Alemania, donde asisten 1.7 veces al
cine o Italia, con 1.5 veces al año, somos de los países que más va al cine. En
América Latina nuestra ventaja es de más del doble, pues Brasil, Colombia y
Argentina presentan una asistencia per cápita de 0.8, 0.9 y 1.1”, dijo Torres
Ibarrola.

Esta ventaja, a decir del director general de la Canacine,
tiene mucho que ver con el precio, la calidad y la experiencia. “Mientras siga
habiendo innovación, la gente continuará asistiendo a los cines. Esto tiene que
ver con los formatos y la experiencia de ir al cine, con esquemas que antes no
existían, como el iMax, el 4D, el 3D”, indica Torres.

En este sentido, los exhibidores saben que este negocio va
más allá de la simple proyección de películas, por lo cual realizan fuertes
inversiones en rediseñar sus salas y en estrategias de marketing, como la
denominada “experiencia del cine”.

“Tener una variedad de formatos y conceptos en salas nos da
la oportunidad de abarcar diferentes preferencias o gustos; asimismo,
diferenciadores como tener un número de butaca asignado, generan preferencia
hacia tu producto”, dice Víctor Sánchez, subdirector de Mercadotecnia de
Cinemex.

“Diseñamos experiencias para fomentar una manera divertida
de disfrutar el cine”, comenta Luis Villavicencio, director de Marca de
Cinépolis.

Por su parte, Torres Ibarrola destacó que actualmente se
opera en un mercado de libre competencia y libre concurrencia que ha hecho que,
después de Corea del Sur, México tenga las mejores salas de cine del mundo,
además de contar con los precios más bajos.

“Se trata de un esquema que
promueve el crecimiento, a diferencia de una época en que el estado manejaba
los cines y controlaba los precios del boleto, medidas que afectaron a la
industria”.

Villavicencio, de Cinépolis, señala que las políticas de
precio diferenciado permiten que el consumidor pueda escoger el formato, día y
hora que mejor se adapten a su economía, pues los precios van de los 19 a los
160 pesos.

Y, efectivamente, aun cuando la economía mostró un bajo
ritmo de crecimiento en 2013 (1.1%), el negocio de las grandes pantallas sigue
dando frutos e incluso el precio promedio del boleto ha ido en disminución,
pues de 47.87 pesos que se pagaban en 2010, el año pasado fue de 46.27 pesos.
Las 16 semanas más productivas para esta industria (de las 52 que tiene el año)
son Semana Santa, verano y Navidad, pero “este 2014 en verano competiremos
contra el mundial, lo que puede repercutir en números”, comentó Sánchez de Cinemex.

Tres son multitud

A la fecha, quienes dominan el mercado en México son
Cinépolis y Cinemex, con el 96.78% de participación (66.25% y 30.53%,
respectivamente); mientras que el restante 3.22% se reparte entre otras cadenas
exhibidoras y alrededor de 300 cines y cineclubes independientes. Entre ellos,
la Cineteca Nacional que, a casi 40 años de su fundación, es el espacio más
visible para la exhibición de películas con pocas expectativas comerciales.

Cinépolis, por su parte, se distingue como la cuarta cadena de cines a nivel mundial y la
más grande de América Latina. Al 31 de marzo de 2014 contaba con 3,346 salas
digitales en 89 ciudades de la República Mexicana –con formatos iMax, Macro XE
y 4DX–, con una capacidad instalada de 611,310 butacas en total.

“Tenemos una tecnología 100% digital, además de una amplia
gama de servicios que permiten que toda la experiencia del cine sea completa”,
indicó Villavicencio, de Cinépolis.

Para esta cadena, la mayor afluencia a las salas que hubo
durante 2013 tiene dos elementos relevantes: “Uno relacionado con la
experiencia que generamos de ir al cine; es decir, las diferentes opciones para
experimentar una película, como puede ser un 3D o un iMax y que contamos con
conceptos innovadores que se adaptan a un momento de tu vida o al tipo de
compañía para ir al cine, como el concepto Junior, que te permite llevar al
niño a la sala e incluso jugar con él”, comenta Villavicencio.

Adicionalmente, está el tema de la digitalización,  que
permite a distribuidores y exhibidores saber qué se exhibe, dónde y cuándo;
además, tiene que ver con la legitimidad del producto, que le da certeza en
término de derechos de autor y combate la piratería. Entre los planes de
crecimiento para este año, el ejecutivo señala que esperan recibir más de 170
millones de personas en sus salas.

“Este número está apalancado por un
crecimiento de nuevas construcciones, pues estimamos que durante 2014 habrá un
crecimiento de entre 19 y 22 cines, los cuales sumaran entre 230 y 250
pantallas a nivel nacional; además, continuaremos llevando la experiencia
Cinépolis a los otros 10 países donde tenemos presencia, particularmente en
Brasil, India y Colombia”.

Asimismo, Villavicencio agrega que se mantienen en la
búsqueda de esquemas temáticos importantes, mediante elementos que atraigan a
la gente a sus salas y es en este contexto que este verano uno de sus
principales atractivos será la transmisión en vivo de la Copa Mundial de la
FIFA 2014
.

Cabe señalar que la empresa inició el 2014 con la noticia de
su expansión en Brasil, mediante la compra de Grupo Severiano Ribeiro,
exhibidora que tiene el 6% de presencia en el mercado carioca; mientras que
Cinépolis es la segunda más importante con una participación del 8%, por detrás
de Cinemark, que tiene el 20% del mercado.

Sin embargo, el interés de esta
firma por mantenerse en la preferencia del consumidor va más allá de la
pantalla grande, pues en 2013 incursionó en el segmento de streaming de
películas por internet a través de Cinépolis Klic, donde compite con Netflix,
América Móvil con Clarovideo y Grupo Salinas con TotalMovie.

Por su parte, Víctor Sánchez, de Cinemex, menciona que
“cerramos 2013 con 264 complejos, lo que se traduce a 2,309 pantallas en 77
ciudades del país, con una asistencia de 75 millones de espectadores”.

Esta
empresa ha presentado un crecimiento de doble dígito desde 2008; además, como
la sexta cadena de cines más grande del mundo, busca consolidar su posición en
la industria de exhibición cinematográfica mexicana, favorecida por la
adquisición, en noviembre de 2013, de los 31 establecimientos y 290 salas de
Cinemark México, hasta entonces perteneciente a la cadena estadounidense
Cinemark Holdings.

“La adquisición de Cinemark nos ha permitido incrementar
nuestra participación de mercado de un 29 a un 34%. Para este año, estimamos
una inversión de alrededor de 100 mdd y un crecimiento de 18% en asistencia,
con 200 salas más, en 18 complejos.”

La taquilla que todos quieren

Si bien podría decirse que competir con el duopolio que
domina, casi en su totalidad, las 5,547 pantallas en los 604 complejos que hay
en el país –4% más que en 2012–, resulta prácticamente imposible, hay un tercer
participante que no lo considera así. Se trata de Cinemagic, empresa que ha
cobrado relevancia sobre todo en ciudades medias y pequeñas, donde, por materia
de infraestructura, hay mucho por crecer.

“Estamos dirigiendo nuestra
estrategia a poblaciones de 50,000 a 70,000 habitantes, en donde el poder
adquisitivo de la gente es menor y, por lo mismo, no asisten a las grandes
cadenas”, explica Roberto Quintero Vega, director de Cinemagic.

Actualmente, esta cadena cuenta con 12 complejos en los
estados de Veracruz, Puebla, Estado de México, Hidalgo, San Luis Potosí,
Jalisco, Nuevo León, Coahuila y Sonora, en donde tiene 70 pantallas, 60 de
ellas digitalizadas, con un precio promedio por boleto de 30 pesos; estrenos en
simultáneo con las cadenas grandes, pantallas 3D y butacas reclinables.

El
esquema de crecimiento de la empresa involucra “el compromiso de siete
aperturas para los próximos meses y posteriormente estaremos abriendo 10
complejos por año, hasta alcanzar una meta de 350 pantallas en una primera
etapa, para finales de 2017”, explica el directivo de Cinemagic.

Asimismo, la exhibidora desarrolla un programa que va de la
mano de los planes de su socio Grupo Agersa (dedicado a la construcción y
comercialización de plazas comerciales) de Adolfo del Valle Ruiz, el cual
aportó una importante inyección de capital; y no descarta incursionar en
América Latina.

Filmes a la mexicana

De los más de 700 largometrajes estrenados en 2013,
provenientes de 22 países, en México se produjeron 126 películas. Además, tanto
el número de asistentes, como la taquilla tuvieron un avance exponencial, pues
pasó de 10 millones de espectadores en 2012, a 30.1 millones en 2013; en cuanto
a ingresos, el año pasado se facturaron 1,273 mdp, mientras que en el periodo
anterior fueron 444 mdp. Para este año se espera que continúe creciendo.

Este auge del cine nacional impactó los resultados de la
industria e impulsó su crecimiento en 2013 de forma importante, tanto así que a
escala internacional la industria cinematográfica en México es una de las que
tuvo mayores rendimientos.

“La industria nacional ha crecido a grandes pasos, sobre
todo el año pasado cuando el cine mexicano jugó un papel importantísimo en los
números”, detalla Víctor Sánchez de Cinemex.

Torres Ibarrola, de Canacine, explica que “este crecimiento
tuvo que ver con el que se tuvieran películas mexicanas muy exitosas, como Nosotros
los Nobles
y No se aceptan devoluciones
”. Premisa que Villavicencio de
Cinépolis confirma, al señalar que estas dos producciones significaron más de
22 millones de asistencias al cine.

Así, el 2013 dejó grandes satisfacciones y
perspectivas para la industria cinematográfica nacional, pues tan solo en un
año pasó de representar el 4.5% del total de la venta de taquillas a casi un
11%; además, como proporción de asistencia alcanzó el 11.7%, una gran
diferencia si se compara con el 5% del 2012.

La industria cinematográfica parece estar más allá de las
reformas estructurales y el lento avance de la economía nacional. Todo apunta a
que la bonanza continuará, a la par de nuevas inversiones y jugadores que
buscan su lugar junto a las grandes firmas de este mercado.

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