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Aumenta percepción sobre prácticas de corrupción

En México, la percepción de prácticas de corrupción y soborno subió 5 puntos, al pasar de 60% en 2012 a 65% este año, según el estudio de la consultora EY.

24-06-2014, 4:12:06 PM
Aumenta percepción sobre prácticas de corrupción
Notimex

De acuerdo con una encuesta de la consultora EY, la percepción sobre prácticas de corrupción y el soborno aumentó en México. Según los resultados de su estudio global sobre corrupción y fraude, realizada a dos mil 719 ejecutivos de 59 países y territorios, incluido México, la percepción de la práctica de corrupción y soborno en el país subió cinco puntos, de 60 por ciento en 2012 a 65 por ciento en 2014, pese a tener nuevas prevenciones, pues se pueda dar en el ámbito público o privado.

El director ejecutivo de investigación de fraudes y asistencia de litigios de EY México, Bruno Blackmore, dijo que a nivel latinoamericano la corrupción y el soborno bajó de 56 a 54 por ciento, y a nivel global la percepción de la práctica de estos delitos se mantuvo casi estable, de 38 a 39 por ciento en los últimos dos años.

Así, sostuvo, 65 por ciento de los encuestados dijo que la corrupción y el soborno se practican ampliamente en México.

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El directivo refirió que el país ocupa el lugar 106 de 175 naciones en cuanto a la percepción de corrupción, según el índice de Transparencia Internacional.

En su opinión, este fenómeno social creció en los últimos dos años, por lo que “se tiene que cambiar este chip, este pensamiento, dentro de los ejecutivos mexicanos, pues la ética paga”, ya que aunque hay ejecutivos que creen que “el que no transa no avanza”, otros apuestan a la cero corrupción ante sus socios comerciales.

“Este cambio de chip, este cambio de cultura es lo que, si queremos crecer en México, tenemos que cambiar”, subrayó.

En rueda de prensa, señaló que en el caso del fraude, uno de cada 10 ejecutivos informó que su empresa ha experimentado un caso significativo en los últimos dos años.

No obstante, el nivel de fraude reportado por los encuestados a nivel global, incluido México durante los últimos seis años, permanece constante, añadió con base en los resultados de este estudio bianual.

El reporte de EY revela que hay nuevas amenazas crecientes y reales de fraude, como el cibercrimen, y en el caso de México la percepción de riesgo de los directivos sobre este delito es de 72 por ciento, contra 61 por ciento en América Latina y 49 por ciento a nivel global.

Blackmore comentó que sólo 26 por ciento de los encuestados ha hecho públicas las violaciones a sus sistemas de información y 60 por ciento considera que el cibercrimen debería ser discutido por el Consejo de la compañía.

Expuso que para provocar un cibercrimen se necesita mucha sofisticación y entrenamiento técnico, y si en México el crimen organizado es la fuente de mayor incidencia, se debe de poner más atención, porque en este tema salió por encima de otros países.

Señaló que 92 por ciento de las empresas en México tiene políticas anticorrupción, cifra mayor a la de América Latina con 78 por ciento y de los resultados a nivel global, con 82 por ciento.

Expuso que a 8.0 por ciento de los ejecutivos mexicanos se les ha solicitado realizar una donación caritativa a un cliente o proveedor; a 18 por ciento se les ha pedido pagar un soborno en una situación de negocios, cifra 11 puntos mayor a otras partes en el mundo.

Resaltó que 38 por ciento de los encuestados mexicanos considera que es común practicar el soborno para ganar contratos, “y aquí es donde le ganamos en las olimpiadas a todo mundo”.

Comentó que el comportamiento no ético persiste en México, pues 10 por ciento de los encuestados ofrece algún tipo de entretenimiento para ganar o retener un negocio, 4.0 por ciento justificó alterar estados financieros, 8.0 por ciento dio regalos para ganar o retener un negocio, y 14 por ciento ofreció pagos en efectivo para ello.

De acuerdo con Blackmore, 32 por ciento justificaría por lo menos realizar alguna de estas acciones para ganar o retener un negocio, es decir, un tercio de los ejecutivos que toman las decisiones justifican estas prácticas para lograr sus objetivos, “lo que es alarmante”.

Dijo que aunque 64 por ciento de los ejecutivos en México ha recibido capacitación y saben qué es la corrupción y el soborno y que están prohibidos por leyes mexicanas y extranjeras, la incidencia de este delito es mayor respecto a otras latitudes porque “nos hacemos poquito de la vista gorda y nos comportamos como no debemos”.

Para no entrar en esta “maquinaria”, cultura o forma de hacer negocios a través del soborno y la corrupción, el Consejo de las empresas debe prohibir estas prácticas, contar con base de datos e información para detectar estos fraudes, revisar antecedentes del personal y contar con entrenamiento, entre otros elementos.

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