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Si la economía no crece… ¿tú te estancas?

Dicen que crisis es igual a oportunidad y frente a una economía con malos pronósticos de crecimiento, ¿comprarías casa o auto? Analiza tu situación y actúa.

11-06-2014, 4:50:37 PM
Si la economía no crece… ¿tú te estancas?
Alejandra Palomares Barrios

El mundo, y no solo la economía nacional, se encuentra en un momento de impasse, donde pareciera que todo sigue igual. Sin embargo, las perspectivas de bajo crecimiento pueden cambiar una vez que las reformas realizadas el año pasado comiencen a surtir efecto. Es cuestión de tener paciencia.

Crisis es igual a oportunidad, lo dice la filosofía oriental, y si nos detenemos a pensarlo un minuto, no es errado. Es verdad: el país no va a crecer este año, como se esperaba, pero también es cierto que eso ya se preveía, pues más allá de escribir unas reformas, los cambios llevan su tiempo.

Por muy complicada que parezca la situación, es cierto que uno puede ver el vaso medio lleno o medio vacío y de esa visión radica la estrategia que vayamos a seguir en cuanto a finanzas se refiere.

Además, contrario a lo que algunos piensan, ahorrar e invertir no son verbos que solo deban conjugarse cuando la situación del país es buena, sino que forman parte de los hábitos financieros que nos pueden llevar a tener una cartera sana, sin importar a qué realidad nos tengamos que enfrentar.

Entonces, si tú eres de los disciplinados, que suele tener su dinero bajo control, no te preocupes, mantente así, revisa tu estrategia para ver si hay algunos puntos en los que puedas mejorarla (recortando gastos innecesarios, buscando nuevos ingresos, moviendo acciones de tu compañía, reinvirtiendo los intereses, en fin… las posibilidades son casi infinitas) y deja que la crisis pase.

Sin embargo, si eres de los que el agua ya les llegó al cuello, la recomendación de revisar tu estrategia es la misma, pero para ti ya no es solo una sugerencia, sino una obligación. Además, siempre hay formas de reestructurar deudas o solicitar prórrogas para enmendar algunas fallas.

Aplícate un test

Ante este escenario de aparente estancamiento, es habitual que salten las dudas: ¿es buen momento para comprar un coche? ¿para remodelar la casa o adquirir una nueva?, y que hay de las tarjetas de crédito, ¿adquiero la que el banco no para de insistir en que es la mejor de todas?, pero ¿qué tal que me quedo sin empleo? O mejor aún consigo una oportunidad mejor de obtener más ingresos, ¿me lo gasto o lo invierto?

Te sonará trillado, pero el único que puede responder esas preguntas eres tú, claro, quizá con la ayuda de un asesor o promotor financiero, pero nadie mejor que tú puede conocer la circunstancia en la que te encuentras y el riesgo que puedes tomar.

Por eso, en esta ocasión, te proponemos que te apliques un test. Quizá en él no encuentres la fórmula mágica para mejorar tu situación financiera (porque además, no se trata de magia), pero quizá te ayude a reflexionar sobre esa decisión que estás por tomar.

1. Mis deudas están bajo control

Quizá me tuve que exceder un poco porque lo que me hizo falta fue liquidez y pagué solo el 90% del saldo total de mi tarjeta, pero este mes ya me repuse; o aproveché que mi crédito automotriz no me penaliza por pagos anticipados y con la utilidades que recibí de mi empresa casi lo terminé de pagar.

Sí: Tus finanzas son buenas, quizá hasta puedes aumentar el porcentaje que ahorras cada mes o arriesgarte un poco más con tu cartera de inversión, pensando en el largo plazo.

No: Antes en pensar en gastar más, e incluso invertir, recupera en control. Reduce gastos, aumenta ingresos, reestructura deudas, etcétera.

2. Tengo el hábito del ahorro

Cada mes, guardo lo que me sobra. No he podido aumentar la cuota de la caja de ahorro o la afore que la empresa me facilita, pero al menos cumplo con mi aportación voluntaria periódica.

Sí: Ahorrar está bien, pero es posible que tus ganancias no sean suficientes frente a la inflación. Ante esta estabilidad y disciplina personal que posees, anímate a buscar un instrumento de inversión que sea más rentable, como un fondo de inversión, por ejemplo.

No: ¿Qué esperas para hacerlo? Si quieres invertir, el primer paso es aprender a acumular cierto capital.

3. Mis finanzas personales están bajo control

Llevo algunos años trabajando de forma regular, estable y tengo buenas perspectivas de empleo en el largo plazo. Es momento de comprar una casa y aprovechar mi crédito Infonavit o aquel que me está ofreciendo el banco con una tasa atractiva.

Sí: Muy bien, que bueno que ya estés pensando en el largo plazo y que tu panorama personal se mantenga firme, a pesar de la incertidumbre que hay en el mundo. Es momento de asumir un compromiso mayor. Recuerda crisis es igual a oportunidad, y si la crisis está afuera, pero no adentro de tu cartera, es el momento ideal de arriesgarte, aunque sea un poco.

Solo antes de comprar casa, piensa si es la mejor inversión. ¿Has considerado los seguros dotales o los planes personales de retiro? Es más, ¿por qué no abrir un contrato con una casa de Bolsa o emprender un negocio?

No: Si a pesar de todos los intentos y ofertas del mercado financiero, siempre fracasas al momento de llegar a final de mes, difícilmente puedes asumir un crédito de ese tamaño en el largo plazo. Busca primero cierta estabilidad económica y oblígate a ser disciplinado.

4. Siempre fui disciplinado con mis cuentas

Incluso ya tengo una propiedad y estoy aportando voluntariamente a mi fondo de retiro; sin embargo, mi madre enfermó y tuve que hacerle frente al gasto; o temo que con la economía estancada mi empresa no logre salir bien librada y ocurra un recorte de personal. Me quiero adelantar a lo que suceda e ir buscando una mejor oportunidad de empleo desde ahora.

Sí: No te preocupes de más. Tu disciplina financiera debe darte la tranquilidad para enfrentar los cambios o emergencias que se presentan. Además, tener un fondo para emergencias, además de algún seguro de gastos médicos puede ayudarte aún más. Quizá antes de cambiarte de empleo o esperar a que te liquiden sea momento de formar ese fondo contingente.

No: Probablemente si no llevas unas finanzas sanas, hacerle frente a una contingencia te complique aún más el escenario. Pero esta situación tómala como una lección y no dejes que los imprevistos te vuelvan a tomar por sorpresa. Mantén cierta liquidez y procura no volver a usar tu tarjeta de crédito para estas situaciones.

Mejor pon en orden tus finanzas y arma una estrategia preventiva en el corto plazo. Definitivamente, cambiarte de trabajo no sea lo mejor ahora, sino afianzar el que tienes y prepararte para lo que venga.

Los resultados

Como ves, los escenarios pueden ser variados y dependen absolutamente de la circunstancia por la que está atravesando cada uno. No existen fórmulas generales ni estrategias infalibles.

Es verdad, que la realidad económica del país, puede ayudar o no a crecer en lo microeconómico. También es cierto que es importante estar al tanto de las noticias para conocer las decisiones que toman las autoridades financieras para poder tomar las propias en nuestra cartera; sin embargo, comprar un coche, adquirir una casa o incluso una nueva tarjeta de crédito con lleva una responsabilidad personal importante.

¿Si es buen momento para hacerlo o no? Eso, dadas las condiciones del país, solo lo puedes determinar tú. Oportunidades siempre existen, a veces más, a veces menos, pero siempre existen.

Recuerda: crisis puede ser igual a oportunidad y cambio.

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