'; Alto Nivel
HistoriasNegocios

Análisis: Pensión Universal, una carga fiscal

Un esquema de pensión no contributiva debería ser una solución ‘de paso’ y enfocada a los grupos vulnerables. Lo que se necesita es una política completa.

10-06-2014, 1:15:29 PM
Análisis: Pensión Universal, una carga fiscal
Departamento de Estudios, Principal Financial Group

La situación de indefensión de los adultos mayores que carecen de una pensión y que además, no
cuentan con cobertura de servicios de salud, está creciendo, según datos de
CONEVAL; en México hay 7.99 millones de
mexicanos
que tiene 65 años o
más – más del 6.5% de la población-; 66.3% de ellos nunca ha cotizado al sistema de seguridad social y 37.6% no
recibe ningún tipo de pensión.

Y la situación puede empeorar ya que 48.1% de la población
económicamente activa, mayor de 16 años, NO cotiza en la seguridad social.

Pensión universal ¿carga fiscal
generacional?

Problemas
estructurales en México como la economía informal, el rezago de los salarios
reales
y el bajo crecimiento económico en general, propiciaron que
las pensiones no contributivas –como La Pensión Universal– se consideren
como una estrategia directa de combate a la pobreza de adultos mayores y
a la baja cobertura en pensiones.     

Esta Pensión Universal –que podría ser aprobada en el Senado
de la República hasta septiembre- es un apoyo
económico
del tipo pensión no contributiva para todos aquellos adultos
mayores de 65 años que hoy no reciben una pensión mensual –o que la pensión que
reciben es menor a $1,092 pesos mensuales-. Una pensión que además de no estar condicionada a los segmentos
socioeconómicos vulnerables
, otorga un monto de transferencia muy pequeño,
equivalente al 54.1% de un salario
mínimo general vigente (que es de $2,018 pesos), el cual resulta lejano de
una pensión digna para una persona con ingresos iguales o mayores a 1 salario
mínimo.

Los costos del programa de Pensión Universal, según
estimaciones del Gobierno Federal, actualmente no representan un riesgo para
las finanzas públicas; sin embargo,
considerando los problemas estructurales ya mencionados y adicionando el hecho
indiscutible que la proporción de adultos mayores de 65 años se triplicará en
las próximas décadas en México, la presión
sobre el gasto público será apremiante
.

La Pensión Universal sólo
deberían ser una solución “de paso” para enfrentar el problema en el corto
plazo.

Bajo este esquema
de pensión no contributiva existe una carga
fiscal generacional
, que en caso de no corregirse con medidas permanentes a
los sistemas obligatorios de pensiones y con una mayor cobertura e inclusión de
trabajadores informales a éstos
sistemas, el costo de las pensiones de los adultos mayores de 65 de hoy,
terminará  transfiriéndose a la población en general través de mayores impuestos o menor inversión en
educación, salud y proyectos productivos, afectando a los niños y jóvenes del
mañana. Como resultado, el gobierno y la sociedad mexicana enfrentarán un
problema mayor de pobreza en el mediano y largo plazo.

Pensión
Universal vs. SAR

Las pensiones que se rigen bajo la Ley del IMSS y la Ley del
ISSSTE
son de carácter
“contributivo”
; es decir, cada trabajador tiene una  y tanto el trabajador
como el patrón y el gobierno son responsables de aportar una cantidad
determinacuenta de ahorro para el retiro a su nombreda durante toda la vida laboral activa del trabajador en el mercado
formal. A esto se le llama una contribución
tripartita
.

Bajo este contexto, comparados con el universo de adultos
mayores de 65 años que estarán por recibir la Pensión Universal, todos los
trabajadores dentro de la economía formal, que ahorran obligatoriamente para su
retiro, se encontrarían en desigualdad de condiciones.

Hoy la Pensión Universal no compite directamente con el SAR
pero en el mediano plazo se generarán distorsiones en el mercado laboral formal
y en las decisiones de ahorro de
todos los mexicanos. 

Te recomendamos leer: Pensiones
pueden mejorarse con ahorro e inversión

Una solución sólo para sectores
vulnerables

Para que una pensión social no contributiva
tenga éxito debe contener el factor “redistributivo”.

Para que esta fórmula funcione se debería dirigir solo a la
población de niveles de ingreso más bajo y asegurar que su monto nunca sea mayor a
la pensión mínima garantizada en las Leyes del IMSS e ISSSTE
.
Adicionalmente, el Gobierno Federal debe fortalecer al sistema de pensiones
contributivas, de tal manera que se mejore el monto de la pensión para los
trabajadores y se minimice la carga fiscal generacional.

En la próxima década se pensionarán los primeros mexicanos
de la generación Ley del IMSS 1997. Actualmente, las proyecciones indican que
apenas alcanzarán una pensión del 33% de
su último salario
, aun cuando el nivel óptimo de ingreso para vivir en la
vejez es por lo menos del 80%.

Este resultado es, en parte, consecuencia de la baja tasa de ahorro obligatorio
–ubicada en el 6.5% sobre el salario bruto del trabajador comparado con una aportación
promedio del 18% sobre el sueldo en los países de la OCDE- y de la inestabilidad del mercado laboral para
sostener empleos formales. Y es consecuencia también de la baja tasa de ahorro
obligatorio por parte de los trabajadores mexicanos donde el trabajador solo
aporta el 1.125% de su salario para su pensión, cuando en otros países de la OCDE el trabajador aporta en promedio, el 10% de su salario para su cuenta para el
retiro
.

Medidas para garantizar pensiones
dignas en el futuro

La visión de largo plazo del gobierno mexicano debiese
incluir dentro de sus propuestas el fortalecimiento
del actual sistema de ahorro para el retiro
con las siguientes medidas.

Te recomendamos leer: Pensiones:
futuro incierto para los mexicanos

1. Incrementando los niveles de las aportaciones obligatorias de acuerdo con la realidad actual y
futura

2. Generar un ambiente
fiscal competitivo
y adecuado para promover el ahorro voluntario de largo plazo

3. Ajustar la edad de
retiro
conforme se incrementa la esperanza de vida

4. Generar condiciones óptimas para incentivar el mercado laboral formal.

5. Garantizar la
cobertura en pensiones
de los trabajadores a través de uno o más planes de
pensiones.

6. Los planes de ahorro voluntario para el retiro con
incentivos fiscales  o “matching
contributions” deben involucrar aportaciones compartidas entre el trabajador y
el patrón.

Los apoyos y facilidades que otorgue el gobierno para la
creación y utilización de planes de ahorro voluntario así como un incremento
paulatino a la tasa de contribución del sistema obligatorio, son medidas que
permitirían mejores pensiones para los trabajadores mexicanos y requerirían
cada vez menos recursos para financiar apoyos sociales como la Pensión
Universal.

Relacionadas

Comentarios