HistoriasMicrositio

Aprende a hacer preguntas y mejora tus relaciones

Cuestionarnos a nosotros mismos y a nuestro equipo de trabajo nos empodera. Deja a fuera las suposiciones y aprende a hacer preguntas constructivas.

05-06-2014, 5:02:02 PM
Aprende a hacer preguntas y mejora tus relaciones
Por Marcela Hernández y Hernández, Coach Empresarial

Imagina que una de las
habilidades o cargos que destaquen en tu CV
sea el expertise y talento para realizar preguntas fundamentales. Le daría
un giro interesante a tu carrera ¿No crees? Pues aunque suene un tanto extraño,
el cargo de Director de Preguntas
Fundamentales
(Direktor Grundsatzfragen) es una realidad en algunas empresas en Alemania como Bayer y SAP.

Muchas de las mejores cosas que
nos pasan en la vida, nacen a partir de una pregunta ¿Qué quieres ser cuando
seas grande? ¿Cómo me veo en 5, 10, y 20 años? ¿Te quieres casar conmigo? ¿Nos
juntamos en el recreo? ¿Te gustaría formar parte de nuestro equipo? La lista es
interminable. Desafortunadamente, nuestra sociedad ha puesto más énfasis en
tener la respuesta correcta en lugar de tener la pregunta correcta.

En su libro “El arte de las
Preguntas Poderosas”, Juanita Brown, Eric Vogt y David Isaacs, nos señalan que
nuestra profunda adhesión a las
respuestas
y nuestra ansiedad por no
saber
, son algunos de los principales bloqueos para desarrollar nuestra
habilidad para preguntar.

Ya sea que las hagamos a otros o
a nosotros mismos, las preguntas nos empoderan
para obtener lo que queremos, mejorar
nuestras relaciones
y nos ayudan a conocernos
mejor.

Recursos que nos brindan las preguntas

1. La llave mágica

Una buena pregunta es una gran
herramienta para hacernos cargo de nuestras inquietudes. Nos brinda la
posibilidad de pasar del mundo de las ideas y los juicios al mundo de las
acciones y los hechos. Del pensamiento a los resultados. Provocan el pensamiento reflexivo y creativo.

Dice más lo que callas que lo que hablas.

Pon atención a todas aquellas
conversaciones o preguntas que no te
atreves a hacer
, seguramente ahí podrás encontrar el origen de muchos de
tus conflictos.

2. Deja afuera las suposiciones

Cuántas veces no evadimos confrontar una situación
porque ya imaginamos o suponemos lo que el otro nos contestará y como sabemos
que su respuesta nos hará sentir mal o no será la que deseamos, preferimos no
preguntar.

Entre menos juicios y supuestos
lleven tus preguntas, más efectivas serán. Un ejemplo que cita el libro en
referencia a los supuestos es el siguiente: ¿Qué hicimos mal y quién es el
culpable? Aquí asumimos que hay culpa y error. Intenta con algo como: ¿Qué podemos aprender de lo sucedido y qué
posibilidades vemos ahora?

3. Diseñan el futuro

Vivimos de respuestas a las preguntas
que jamás nos hicimos. Seguramente te has preguntado: ¿Cómo es que llegue a
esta situación…en qué momento? No entendemos lo que nos sucede, por la simple
razón que nunca nos detuvimos a cuestionarnos lo que queríamos y cómo
lo queríamos.

No cuestionarnos sobre los
asuntos más relevantes de nuestra vida e incluso los irrelevantes, nos quita el
poder de diseñar nuestro futuro. Sólo asumimos lo que se nos dijo que “debía”
de suceder. Nuestra carrera profesional, nuestro matrimonio, nuestra familia,
etc.

“La vida examinada es la única que merece ser vivida”. Sócrates

4. Demuestra que te importa

Una de las mejores técnicas para
diseñar preguntas constructivas, es
hacerlas desde la intención de abrirnos a las necesidades del otro para
mostrarle que nos importa, tanto o más que nuestras propias inquietudes.

Cuando sólo preguntamos para
hacernos cargo de nuestras preocupaciones, es probable que el otro sienta que
sólo lo utilizamos para lograr lo que queremos y no nos brinde el apoyo que
necesitamos. Una pregunta cargada de
interés genuino
por el otro nos conecta y nos abre la puerta a un mundo de
nuevas posibilidades.

Ejercicio:

  • Trae a tu mente un conflicto o una relación que quisieras
    que mejore.
  • Identifica cuáles son los juicios o creencias
    que han bloqueado tu disposición a entablar la conversación
  • ¿Diseña 3 preguntas que podrían ayudarte a
    cambiar el rumbo de la relación o la situación?
  • Lo más importante: llévalo a cabo y comprueba si
    tus juicios o creencias eran reales o sólo eran suposiciones limitantes.

Tips:

  1. Recuerda
    diseñarlas mostrando un interés genuino
    por las inquietudes y necesidades del otro.
  2. Procura
    que no sean preguntas cerradas. Es decir que la única respuesta posible sea:
    SI, NO, NO SÉ.
  3. Quita
    cualquier juicio de tu pregunta
    . Ejemplo- ¿Por qué te caigo mal?

Lo más seguro es que en tu
empresa no exista este cargo, pero nada ni nadie (más que tú mismo) te puede
impedir tomar este rol, para tu beneficio y el beneficio de todos los que están
a tu alrededor. 

“La calidad de la vida de una
persona, depende de la calidad de las preguntas que se hace”. Antony
Robbins

La autora es Coach Empresarial y de Vida y puedes seguirla en Twitter en @March_coach

Relacionadas

Comentarios