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E-medicine, ¿tecnología que amenaza a farmacéuticas?

El boom de la movilidad y la creciente conciencia de prevención se suman en un ambiente que beneficiará la salud de las personas pero no a las farmacéuticas.

29-05-2014, 1:50:23 PM
E-medicine, ¿tecnología que amenaza a farmacéuticas?
Luis G. Estrada

La esperanza de vida para un mexicano en los años 50 era de solo 45.1 años; sin embargo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la esperanza promedio de vida en México en la actualidad es de 74.7 años. Lo anterior, gracias a una carrera donde la medicina y la tecnología han pisado el acelerador.

Así, la disponibilidad de los smartphones, la comunicación entre dispositivos y la consciencia de la prevención se suman en un ambiente que podría modificar de manera radical la salud de todas las personas, pero que también podría afectar los ingresos de la industria farmacéutica.

Un nuevo enfoque

La medicina siempre ha sido uno de los campos donde la innovación juega un papel preponderante. Hace 100 años hablar de un trasplante de órganos habría sonado a una monstruosidad que solo se le hubiera ocurrido a la dramaturga Mary Shelley. Pero, lo cierto es que esto ha ocurrido gracias a los avances tecnológicos.

Los dispositivos inalámbricos en la medicina han evolucionado y han pasado de implantes biotecnológicos, que regulan y compensan la producción de insulina en el páncreas para tener mejor control de la diabetes, hasta otros instrumentos que revelan las consecuencias de nuestros hábitos: podómetros o camas inteligentes y aparatos más especializados, como el baumanómetro, para medir la presión arterial; el oxímetro, que vigila la saturación del oxígeno; o los glucómetros, utilizados para monitorear el azúcar en la sangre.

“La tendencia que estamos viendo con los wearable devices es que tienen un sinnúmero de sensores con los que pueden medir temperatura, ritmo cardiaco, altitud, y tienen la ventaja de estar pegados a nuestro cuerpo. Es así que la tecnología hoy nos ayuda a tener un control de lo que hacemos y eso beneficia en gran medida la prevención”, dice José Luis de la Vega, director corporativo de Mercadotecnia para Samsung Electronics México.

Así, nos encontramos con la llamada e-medicine, es decir, ambientes especializados de bienestar social que están apoyados por distintas compañías e incluso organizaciones no gubernamentales que buscan dar información confiable a quien investigue sobre alguna enfermedad, padecimiento o síntoma.

El término representa una generalización para bases de conocimiento médico online, sustentadas con información muy confiable. E-medicine fue el nombre que recibió la primera base online de este tipo, creada en 1996 por los doctores Scott Plantz y Richard Lavely. La firma original fue comprada en 2006 por la compañía estadounidense WebMD, que dio continuidad y apostó por los servicios de  información sanitaria en internet.

El auge de los smartphones

De acuerdo con una investigación del Pew Research Center, de Washington, D.C., 72% de los internautas han buscado temas de salud en internet, como síntomas, padecimientos, coberturas médicas, profesionales de la salud, entre otros.

Tras realizar la encuesta Mobile Health, la misma consultora asegura que desde 2010 se ha más que duplicado el número de usuarios de smartphones que buscan e investigan sobre temas de salud desde su teléfono, pasando de un 14 a un 31%.

Es así que estos ambientes especializados están cobrando interés y además son patrocinados por compañías farmacéuticas (como Pfizer y Novartis), que dan el servicio en línea y también tienen cabinas de atención telefónica a distancia. Por su parte, Medley (división de Sanofi Aventis) lanzó Viva Medley para cubrir “la necesidad de tener una plataforma digital operada por expertos, propuesta que nos acerca a las necesidades de nuestros usuarios”, comparte Rita Orozco, gerenta de Producto de Medley.

Los que prodigaron las ventajas de los smartphones como la llave para abrir la puerta de la tecnología tenían razón. Actualmente, la penetración de los teléfonos inteligentes es cada vez más importante.

De acuerdo con cifras del organismo de publicidad interactiva IAB, el 41% de los internautas mexicanos se conectan a internet a través de su smartphone. A su vez, la agencia IDC indica que durante 2013 las ventas de dichos dispositivos sumaron 21.4 millones de unidades en nuestro país y se espera que para 2014 superen los 24 millones.

Por otro lado, se deben sumar a la ecuación otros aparatos móviles, como las tablets, cuyo mercado creció 170% solo en 2013, según la misma consultora, la cual espera un alza de doble dígito para los siguientes años.

¿Y las farmacéuticas?

Si la prevención se convierte en una megatendencia la primera industria en sufrir una baja en sus ingresos sería la farmacéutica, puesto que su esquema es reactivo, es decir, las firmas de dicho sector venden una pastilla para combatir una enfermedad o tratar de reducir sus síntomas; sin embargo, solo mitigan los malestares, pero no erradican la enfermedad y, además, ocasionan efectos secundarios que generan más enfermedades en el largo plazo.

De acuerdo con las estadísticas proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el valor de la industria farmacéutica supera los 300,000 millones de dólares anuales (mdd), lo que podría subir a 400,000 mdd en tres años.

Además, menciona que las 10 compañías más grandes del sector controlan más de un tercio del mercado, con ventas por 10,000 mdd anuales. De ellas, seis son originarias de Estados Unidos y cuatro de Europa.

Por su cuenta, el estudio Pharma 3.0, realizado por la consultora Ernst & Young, señala que las ganancias que deja la industria farmacéutica deben resarcirse, pues son estas empresas las que investigan y, por lo tanto, conocen los efectos y las enfermedades mejor que nadie. Lo anterior implica la coordinación de una red de proveedores que aseguren al paciente prevenir las enfermedades.

Las pérdidas que ocasionaría cambiar hacia dicho enfoque se compensarían con el negocio de una coordinación para la prevención, pero también por el establecimiento de nuevos negocios en colaboración.

En el transcurso de este reportaje se contactó a varias compañías de la industria para conocer su opinión sobre el tema, pero la información que recibimos fue limitada. Eso puede implicar el desconocimiento del tema o, tal vez, que la información sobre el cambio de paradigma sea tan estratégica que no juzgan conveniente compartirla.

Pero una advertencia hace Ernst & Young: si las compañías farmacéuticas no ajustan su esquema de negocio, podrían encontrar competidores importantes en industrias como la del retail.

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