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Cómo hacer de tu empleado un activo y no un pasivo

Cada colaborador de una empresa representa seis de cada 10 pesos del costo de la misma.
Sigue estas máximas para motivar su apreciación.

15-05-2014, 12:16:09 PM
Cómo hacer de tu empleado un activo y no un pasivo
Roberto Esparza, Director General de IQubadora

Entre los atributos de valor que aportan las personas a una
empresa están su conocimiento, experiencia
capacidad de desempeño, competencia para el auto-aprendizaje, liderazgo
y el logro de resultados. De ahí que se considera el capital humano que sea
descrito como el activo más importante de la organización.

Sin embargo, aquí hay una paradoja. En un balance general, el capital humano no siempre refleja su relevancia como activo, por el contrario, aparece en el
renglón del pasivo, traducido en la nómina como costo o gasto, los finiquitos,
liquidaciones, pensiones, etcétera. Solamente el rubro de sueldos llega a
representar el 60 por ciento del costo de operación.

Es decir, que se suele considerar al capital humano como un
centro de costo y rara vez como un elemento que adquiere valor conforme pasan
los años
. Este elemento de la empresa se deprecia, de forma directamente proporcional al
tiempo en combinación con aspectos como la carencia de capacitación y
auto-capacitación, déficit de contribución, presentismo laboral y, por
supuesto, quedar desempleado y fuera del radar de los reclutadores a falta de
un curriculum vitae actualizado y atractivo.

La depreciación del talento se produce cuando la persona no
genera ningún valor en términos de talento o para un negocio.

El recurso humano se aprecia cuanto más valor agregado aporta a través de su participación en los
procesos productivos. Pero, ¿cómo podemos dimensionar el valor financiero y
social del activo más importante en la organización?

Si las personas representan 6 de cada 10 pesos del costo de
la empresa, significa que tienen un impacto alto en los estados de resultados.
Aquí la tarea es calcular el retorno de inversión (ROI) de estos costos para
determinar si todas las características que reúne el talento son rentables para
la empresa. ¿De qué tamaño son los beneficios que recibe tu empresa por parte
de su equipo de trabajo? ¿Cuánto de dicho ingreso se debe específicamente a la
intervención del talento? ¿Es un tema contable o más bien surge a partir de
nuestra visión como empresarios?

Te recomendamos leer: 6 acciones para evitar que tu trabajo se devalúe

Para evitar que tus empleados sean una carga monetaria y logres colocarlos en el rango de activos.

1. Rompe el paradigma de
la explotación

Para competir mejor y ganar mercado,
las empresas deben de generar una buena experiencia y crecimiento a sus
colaboradores. El hecho de dar más del 100% en un trabajo no es una frase trillada
de Vince Lombardi, es el detonador de tu apreciación en el mercado y de tu
capital humano.

2. La proactividad

Dar un lugar a la apreciación del talento es responsabilidad
del empresario, la empresa y el colaborador. Las acciones específicas para que
el capital humano incremente su valor provienen de esta triada.  Sin embargo, Stephen R. Covey establece el primer hábito para los colaboradores: Ser Proactivos.

El desarrollo profesional y crecimiento inicia y termina en
nosotros, no en la voluntad y planes de las empresas.

3. Dignidad y
finalidad

El primer escalón consiste en hacer un ajuste en la visión
sobre las personas. Si logramos distinguir y apreciar sus valores,  lo que hoy nos parece un costo excesivo para
la organización, a través de los mecanismos adecuados, se puede convertir, en
su mayor fortaleza. Carlos Llano C, quien fuera fundador y profesor del IPADE,
citaba a Emmanuel Kant sobre la dignidad de la persona: “Compórtate de tal
manera, que te trates a ti mismo y a los demás, no como medio sino como fin”.

4. Capacitación y
ejecución

La especialidad sin duda tiene sus beneficios, ésta puede ser sectorial, funcional, académica y vivencial. Tanto la industria como la función
pueden ser claves para el crecimiento del colaborador, por ello debe de propiciarse su capacitación. Por ejemplo, hoy las
personas con conocimientos en la industria denominada Oil & Gas, están
registrando incrementos salariales del 27%.

5. Actitud y Altitud


“Dicen que tu actitud determina tu altitud” en referencia la punta de la
pirámide y aspiraciones, sin duda lo que hoy se busca en las empresas es una
gran actitud. Como Headhunter, empresario
y consultor de empleo he viste la abrumadora necesidad de contar con
personas con energía, ganas de contribuir, dispuestos a “remangarse las mangas”
y tener voluntad y disponibilidad para estar en la estrategia en combinación
con la operación sin complejos o temores de inferioridad en el intento. En mi
libro de Empleología, comparto que el 60% de la contratación corresponde a la
actitud de los candidatos
, por lo que este punto es fundamental

Un
auténtico líder no es aquel que cuenta con más seguidores, sino aquel que crea
más líderes.

6. Liderazgo y tu
reemplazo

Apreciarte y ser apreciado tiene sus responsabilidades, ante el
equipo que confirmas y sobre todo, ante las personas que desarrollas. Estar en
posiciones directivas, de liderazgo y como cabeza de un grupo de personas, te
obliga siempre a pensar en tus posibles reemplazos. Si no desarrollas
gente para ocupar tu puesto en un futuro, tu liderazgo es nulo.

¿Como generas la apreciación de tu capital humano? ¿Cómo
activo y generador de abundancia estás asegurando acciones que generen más
apreciación que depreciación?

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