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Salario mínimo, ¿insuficiente para los mexicanos?

Para recuperar el nivel máximo de poder adquisitivo alcanzado por el salario mínimo en México, éste tendría que ser aproximadamente de 360 pesos diarios.

13-05-2014, 2:07:57 PM
Salario mínimo, ¿insuficiente para los mexicanos?
Sergio Gil Franco

¿Cumple el salario mínimo en México con su finalidad de garantizar al asalariado la cobertura de sus necesidades básicas? ¿Es esto algo que sólo afecta a la clase trabajadora? ¿Es normal que países menos desarrollados tengan remuneraciones mínimas dos o tres veces superiores? ¿Sigue siendo la educación un factor determinante para la obtención de salarios dignos? Independientemente de las respuestas a estas preguntas, lo cierto es que el poder adquisitivo se ha mermado para una gran parte de los mexicanos.

En días pasados, el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, convocó a un debate que impulse el crecimiento económico del país a través del aumento en las percepciones de los trabajadores.

El mandatario local mencionó que una familia requiere un ingreso de al menos cinco salarios mínimos (336.45 pesos diarios) para cubrir sus necesidades básicas. No obstante, el Informe 2014 del Observatorio de Salarios Mínimos, de la Universidad Iberoamericana Puebla, señala que para recuperar el nivel máximo de poder adquisitivo alcanzado por el salario mínimo en el país (que data de octubre de 1976) éste tendría que ser del orden de 10,800 pesos mensuales, algo así como 360 pesos diarios.

Más allá de eso, el informe indica que el nivel del salario mínimo se ha ubicado muy por debajo en el plano internacional, con relación a su nivel de desarrollo. Es decir, si se toma como parámetro el Índice de Desarrollo Humano, que está integrado por indicadores de ingreso, salud y educación; y se compara con el salario mínimo indexado a Precios de Poder Adquisitivo (PPA), se puede ver que México tiene el salario mínimo más bajo de la región latinoamericana.

Incluso, ese nivel de percepción es menor al de algunos países centroamericanos como Haití, El Salvador, Honduras, República Dominicana y Guatemala, los cuales a su vez tienen un Índice de Desarrollo Humano menor que el nuestro. Inclusive, los salarios de Guatemala y Honduras duplican y triplican, respectivamente, el valor de la remuneración mínima en México.

Fuente: Observatorio de Salarios con datos de la OIT y PNUD

Se desploma salario promedio

El salario promedio en México también ha mostrado una caída en los últimos siete años. Con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el INEGI, el salario promedio real se situó en 5,514 pesos en el primer trimestre del 2005, posterior a ello, en el segundo trimestre del 2007 alcanzó su punto más alto en 5,814.

A partir de ahí, el salario promedio real cae hasta situarse en 4,957 pesos en el cuarto trimestre de 2012. El balance para todo el período, implica una caída de cerca de 15 puntos porcentuales.

Esto se refleja que el salario tiende a adquirir una menor cantidad de mercancías básicas que cubran las necesidades mínimas sociales sin importar la posición de un trabajador dentro de una empresa, la cantidad de años de escolaridad que tenga o el número de años de experiencia laboral con que cuente.

¿Y línea de bienestar?

El Informe del Observatorio de Salarios apunta que la caída del poder adquisitivo no ha sido exclusiva de los trabajadores de salario mínimo. Entre 2005 y 2012, la cantidad de mercancías que se puede adquirir es cada vez menor, sin importar el nivel educativo de los asalariados.

Si se toma como referencia la Línea de Bienestar (LB) calculada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL), que equivale al valor total de la canasta alimentaria y de la canasta no alimentaria por persona al mes (2,329 pesos), tenemos que cada vez es menor el número de veces que ésta se puede cubrir por todos los niveles de educación.

Las únicas personas que han logrado aumentar el número de veces que pueden cubrir la línea de bienestar son aquellas que no reportan ningún nivel de estudios, pues pasaron de 0.97 a 1.15 veces la LB.

Fuente: Observatorio de Salarios con datos de ENOE y CONEVAL

La caída más importante se ve reflejada sobre la población que cuenta con educación universitaria, que en 2005 podían cubrir 4.84 veces la LB, pero en 2012 apenas podía cubrirla únicamente 4.09 veces, a pesar de que en 2007 tuvieron su punto más alto en 5.19 veces.

Dicha caída implica que los asalariados con educación universitaria han tenido una pérdida en su poder adquisitivo de poco más del 21%.

Por su parte, quienes cuentan con un posgrado también se ha visto afectados por la caída del poder adquisitivo: en 2005, el salario promedio de este rubro podía cubrir 9.5 veces la LB, alcanzando su punto más alto el año 2007, con 11.59 veces; sin embargo, para el 2012 únicamente puede cubrir 8.96 veces.

Es decir, que desde su punto más alto hasta el más bajo, el salario promedio de la población asalariada con posgrado ha caído casi 23%.

Si consideramos que el costo promedio de una maestría en México en una institución privada es de $180 mil pesos, una persona con este nivel de estudios hay tardaría 8.6 meses en pagar él esta inversión, si dedicara la totalidad del remanente de su percepción salarial; cuando en 2007 hubiera tardado únicamente 7.3 meses.

Pauperización del salario, problema público

Mancera cuestionó si el pobre crecimiento económico de México se debe a que el nivel de ingresos de los trabajadores es muy bajo. Quizás tiene razón si se considera que los asalariados constituyen el 68% de la población ocupada del país, según datos del INEGI.

El documento de la Universidad Iberoamericana Puebla muestra que hay una relación entre lo que los asalariados producen (productividad social) y lo que reciben como retribución (salarios reales). Cuando el salario se incrementa en la misma proporción que la productividad, la participación asalariada se mantiene constante, mientras que un incremento de la productividad por encima de los salarios se traduce en una caída de la participación asalariada.

Y esto último ha venido ocurriendo en México desde la década de los 70 hasta la fecha.

La importancia del salario mínimo dentro de una economía radica en la idea de garantizar un ingreso mínimo que permita a los trabajadores mantener la capacidad para cubrir sus necesidades de manera constante.

Miguel Reyes, director del Observatorio de Salarios, establece que la pauperización absoluta de la clase trabajadora se ve reflejada en el abaratamiento del salario como precio de la fuerza de trabajo, la explotación con mayor intensidad de la jornada de trabajo y la precarización de las condiciones generales de trabajo, vivienda y de vida en general, como son el servicio médico, la asistencia social, las prestaciones laborales, entre otros.

En conclusión, si bien aún es amplia la brecha en los ingresos que perciben los asalariados dependiendo su nivel de estudios, lo cierto es que el poder adquisitivo se ha mermado para todos.


Fuente: Observatorio de Salarios con datos de la OIT y PNUD

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