'; Alto Nivel
HistoriasNegocios

Casa Saba, el fin de un emporio

Un aumento dramático del endeudamiento de la empresa fue la clave para el desmoronamiento de la empresa mexicana. ¿Será este el punto final del grupo?

08-05-2014, 8:11:38 AM
Casa Saba, el fin de un emporio
Sergio Castañeda, editor de Alto Nivel

Hace cuatro años, los hermanos
Manuel y Alberto Saba Ades
, principales accionistas de Grupo Casa Saba (GCS),
decidieron comprar a la chilena Farmacias Ahumada (FASA), la cadena de
farmacias más importante de Latinoamérica, con presencia en México, Chile,
Brasil y Perú, por alrededor de 6,176 millones de pesos (mdp). Pero el sueño
les duró poco. Lo que en un principio parecía un buen negocio, hoy podría
significar el fin del emporio fundado en 1982 por su padre Isaac Saba.

¿Qué fue lo que pasó? Un aumento
dramático del endeudamiento de la empresa. Al 31 de marzo de este año, la deuda
neta totalizaba 7,082 mdp. La familia Saba Ades no tuvo otra opción que vender
FASA
, su activo más importante (más de 1,400 farmacias en México –bajo
Farmacias Benavides- y Chile), a la inglesa Alliance Boots, un grupo
internacional líder en farmacias, salud y belleza, que tiene una alianza
estratégica con Walgreen, la mayor cadena de farmacias en Estados Unidos, por
8,300 mdp para reducir la deuda de la compañía y tener liquidez.

Alliance Boots opera en Francia,
Alemania, Reino Unido, España, Rusia, Holanda, Noruega, entre otros. Con está
adquisición, la compañía hará su debut en Latinoamérica.

Dos años antes, la familia Saba Ades
había vendido sus operaciones en Perú, incluyendo las acciones de sus
subsidiarias peruanas, Farmacias Peruanas y Droguerías La Victoria, y como
parte de esa transacción se realizó simultáneamente la venta y licenciamiento
de largo plazo de ciertas marcas, propiedad de FASA. 

En esa ocasión, Manuel Saba,
presidente del Consejo de GCS comentó que la transacción les permitiría
concentrarse en su portafolio de negocios en los mercados clave, México y
Chile, y fortalecer su estructura de capital, una condición necesaria para
explorar posibilidades de expansión en otros mercados de Latinoamérica en el
mediano plazo.

Pero esto último no sucedería. En
2013 vendió a Profarma sus operaciones de farmacias en Brasil, incluyendo las
acciones de su subsidiaria brasileña CSB Drogarías y las marcas Drogasmil y
Farmalife
, por 87 millones de reales brasileños.

Ese mismo año, firmó un contrato
de compraventa con Pharma Equity Global Fund y World Global Equity Fund,
propiedad de un grupo inversionista de nacionalidad estadounidense, por el cual
vendería las acciones de las subsidiarias que operaban su división de
distribución y venta al mayoreo de productos farmacéuticos por 4,500 mdp,
recursos que fueron destinados a la reducción de pasivos bancarios a nivel de
GCS.

También cerraron Publicaciones
Citem
, la empresa especializada en la distribución de revistas, libros y
productos de entretenimiento, que participaba con más del 40% de la
distribución de publicaciones del país, y que tenía cobertura en EU, Centro y
Sudamérica, y el Caribe.

Tras la venta de FASA, el panorama
para Casa Saba luce poco alentador. “La transacción se presenta como algo
sorpresivo, ya que la compañía se ha venido alejando de su negocio histórico de
distribución a favor de su cadena de farmacias, que generó cerca del 66.5% de
sus ingresos en el primer trimestre del año.

Saba adquirió el negocio en 2010 y
desde entonces ha trabajado para mejorar su rentabilidad y ventajas
competitivas. “Probablemente la venta fue influenciada por los recientes
problemas de liquidez”, señala Morningstar.

En un estudio sobre la venta de
FASA, el proveedor de análisis independiente para la inversión indica que dada
la reciente venta de una parte significativa de la actividad de distribución y
ahora la venta del negocio de farmacia, es posible que la familia Saba Ades,
los accionistas mayoritarios, estén buscando liquidar lentamente el negocio.

Si ese no fuera el caso, añade, la
organización podría centrarse en lo queda de su negocio de distribución, o
buscar también liquidar esos activos.

Por lo pronto, la compañía reportó
resultados negativos en el primer trimestre de 2014
, debido a la realineación
de su negocio de distribución hacia farmacias.

Casa Saba obtuvo ingresos de 8,600
mdp, 21.8% inferior respecto al primer trimestre de 2013. Esto, debido a una
caída de 48% en los ingresos por distribución que se explica por la
desincorporación de este negocio.

La utilidad de operación registró
una pérdida de 7 mdp en comparación con una utilidad de 268 mdp durante el
mismo período del año anterior.

Relacionadas

Comentarios