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10 preguntas de un inversor para elegir entrepreneurs

Sumarse al esfuerzo de un emprendedor es una gran forma de invertir, pero debes calificar su discurso. Aquí las preguntas previa ronda de Elevator Speeches.

28-04-2014, 8:25:49 AM
10 preguntas de un inversor para elegir entrepreneurs
Alejandra Palomares Barrios

Quienes están inmersos en el mundo del emprendimiento saben que el “Elevator Speech” (una presentación de no más de tres minutos, tiempo que tarda en subir un elevador de 50 pisos) es una herramienta indispensable para poder exponer su proyecto y conseguir recursos. Pero si tú estás de otro lado; es decir, eres un inversionista en busca de un emprendedor a quién apoyar, ¿sabes lo que debes evaluar cuando este te proponga una idea?

Si alguna vez has visto los programas Dragon’s Den (transmitido por la BBC) o Shark Tank (trasmitido por la ABC), te habrás dado una idea de cómo debes de comportarte al momento de evaluar un proyecto emprendedor, y sobre todo en qué fijarte.

Especialistas en la materia recomiendan hacer un checklist antes de enfrentarte a una ronda de Elevator Speeches para estar preparado y que no se te escape nada. Lo mejor para desarrollar esa matriz de evaluación es que esta responda a las siguientes 10 preguntas:

1. ¿Qué tan clara quedó la oportunidad de negocio?

Resulta esencial entender de qué trata el proyecto. Si en tres minutos el emprendedor no logra dejar claro este punto, no tiene caso continuar escuchándolo. Así de drástico, pero es mejor que perder el tiempo (y con él, el dinero).

2. ¿El emprendedor tiene claro el segmento de mercado al que apunta?

Puede ser que la idea sea genial, pero ¿hay quien la compre además de la madre del emprendedor? Si no existe un consumidor o cliente potencial, quizá solo se trata de ideales, más no de objetivos de negocio.

3. ¿Explica de forma concisa la razón que lo motiva a emprender?

Notar esto en tres minutos es importante, pues nos puede dar mucha información acerca del carácter del emprendedor y su nivel de compromiso.

4. ¿Tiene visión a largo plazo?

El entorno en el corto plazo se escucha atractivo, sobre todo por la coyuntura que lo rodea, pero si algo cambia, ¿el emprendedor es flexible para adaptar el negocio a una realidad diferente? No tener visión de largo plazo es lo que provoca que solo uno de cada 10 proyectos emprendedores logren trascender en el tiempo y evitar la quiebra (incluso, antes de haber comenzado).

5. ¿Se habló de los riesgos y amenazas del negocio?

Algunos emprendedores se vuelven especialistas en endulzar el oído, pero ¿son capaces de hablar con honestidad de los riesgos que implica invertir en su negocio? Si desde un inicio el emprendedor teme hablar del lado oscuro de su proyecto, es mejor como inversionistas darnos la media vuelta de inmediato, pues al final de cuentas, a nosotros como socios capitalistas es lo que más nos preocupa.

6. ¿Se pueden llevar a cabo pruebas del servicio o prototipos del producto para estar seguros de que cubren la necesidad de mercado detectada?

En la era del conocimiento, las ideas son gratis, y parece que cualquiera puede tener una bastante buena. El reto verdadero es poder llevar esa idea a la realidad. Por eso es fundamental, como inversionistas, observar si el emprendedor es capaz de mostrar una prueba de que su negocio funciona. De no ser así, vayamos con quien sí pueda aterrizar esa idea fantástica.

7. ¿El emprendedor se ha enfrentado a problemas significativos en el desarrollo del proyecto?

El asunto que nos debe preocupar en sí no es el tipo de problema, sino la capacidad que haya tenido el emprendedor para enfrentarlo. Cuando todo suena casi perfecto, es el primer síntoma para empezar a desconfiar. Nada es rápido, fácil y barato cuando se trata de invertir y emprender.

8. ¿El proyecto se puede escalar o extenderse (potencial de crecimiento)?

Si las ganancias son súbitas, pero el negocio no tiene ramales hacia los cuáles ampliar su rentabilidad, quizá se trata de una inversión de mediano plazo, por lo que habrá que evaluar si combina con el perfil de inversionista que tenemos.

9. ¿Son razonables las condiciones de entrada y salida que se les proponen a los accionistas?

Ya hemos escuchado casi todo el discurso del emprendedor, pero si antes de que concluyan los tres minutos no dio alguna pista de lo que está dispuesto a ofrecer a cambio de la inyección de capital, o peor aún, lo que solicita es injusto, existen dos opciones: ver si el emprendedor está dispuesto a mejorar su oferta o simplemente dejarlo pasar.

10. ¿Estarías interesado en hacerte socio?

Puede resultar obvia la pregunta, pero es importante planteárnosla, porque quizá el emprendedor presento un discurso impecable, pero sencillamente no sentimos empatía con él o con su idea. Esto debe considerarse porque no se trata de establecer una relación de tensión, sino de apoyo mutuo entre quien emprende y quien invierte.

Para participar como inversionista (y jurado, en ocasiones) en una ronda de Elevator Speeches, sobre todo si es la primera vez que lo haces, lo mejor es acudir a una incubadora universitaria, donde te proporcionarán toda la asesoría necesaria, desde el ABC.

Sin embargo, si ya eres un inversionista más experimentado y con un capital grande (arriba de $1 millón de pesos para invertir), la opción más idónea es que recurras a un fondo de capital privado, donde quizá hasta escapes de esta ardua evaluación de emprendedores, pues el fondo habrá seleccionado los proyectos más atractivos por ti previamente.

Ambas opciones representan una buena manera de invertir de forma productiva, pues tu dinero no solo genera rendimientos, sino experiencia y empleo.

Te recomendamos visitar nuesta sección de Mundo Emprendedor.

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