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Deja de ser esclavo de tu ego y conviértelo en tu socio

Este personaje que siempre está con nosotros tiene muy mala fama, pero si aprendes a escucharlo podría ser tu mejor aliado.

15-04-2014, 5:02:16 PM
Deja de ser esclavo de tu ego y conviértelo en tu socio
Marcela Hernández y Hernández, Coach de Vida y Empresarial

De acuerdo a un estudio realizado
por la ICF (International Coaching
Federation) las principales áreas
que se abordan en los procesos de coaching
son el crecimiento personal; relaciones interpersonales; balance de vida y carrera, así como efectividad y 
trabajo en equipo.

En mi experiencia como coach añadiría
también liderazgo, comunicación asertiva y resolución de conflictos. Sin importar
cuál sea el tema que estemos tratando, hay un personaje protagónico que siempre
acompaña al coacheé en cada sesión y
que probablemente es parte del origen de todas y cada una de sus inquietudes, me refiero al ego.

A pesar de estar presente en
todos, pareciera que no nos gusta reconocerlo como parte de nosotros ya que se
le ha asociado con un concepto negativo.
Cuando hablamos de una persona con un ego muy grande, pensamos en alguien que sólo ve por sí mismo y que no le
importan los demás. Alguien vanidoso y prepotente.

Tu ego puede ayudarte

El ego también tiene un lado amable y
productivo, el ego puede ayudarnos.

Es a través del ego que la persona se
hace consciente de su propia identidad,
se reconoce a sí mismo y se distingue de otros. El problema surge cuando éste
se distorsiona por temores y
experiencias dolorosas
como el rechazo o la falta de aceptación y nos hace dependientes de la percepción y
opinión
de los demás.

¿Qué tan consciente eres de tu
ego? Cuando escuchas a tu ego ¿qué te dice? ¿Cómo distingues a tu ego de tu yo
auténtico? ¿Qué logros has obtenido gracias él? ¿Qué emociones encuentras
detrás de éste? ¿Cuántas personas has alejado de tu vida por servir a tu ego?

Cómo dejar de ser esclavo de tu ego

1. Editar la historia

El ego es la idea que uno tiene de sí mismo. Es a partir de éste que creamos las narrativas que le dan
sentido a nuestras acciones. Pensemos en el ego como el narrador o el cuenta cuentos,
aquel que da sentido de nuestra
identidad
.

Pero de nosotros depende si le
entregamos el control de nuestra historia. Nosotros podríamos ser el editor de nuestro propio ego, aquel que
le dice qué ideas se quedan y qué ideas se van; elegir entre aquellas que le
dan un giro trágico y poco funcional a nuestra historia y aquellas que nos
ayudan a lograr nuestros objetivos y a conectarnos mejor con las personas a
nuestro alrededor.

2. Escucha sus necesidades

El ego tiene un mensaje
importante que darnos. Nos hace conscientes de las necesidades que buscamos
satisfacer. Es aquí en donde podemos encontrar un componente poderoso de cambio y crecimiento. A través del deseo
por satisfacer ciertas necesidades, el ego nos
mueve
y nos impulsa hacia lo que queremos.

Pero no olvidemos que existe una
delgada línea entre la plena consciencia
de mis necesidades
y la indiferencia absoluta de las necesidades de los
demás. Cuando sólo nos centramos en nuestro deseo de sentirnos importantes y nos olvidamos de la importancia que también
tienen los demás
.

Te recomendamos leer: Acéptalo, sientes envidia. Úsala para alcanzar metas

3. Las buenas intenciones del ego

A partir de diversas experiencias,
nuestro ego ha podido detectar
situaciones de riesgo
que nos hacen vulnerables a ser lastimados o que
amenazan nuestro valor como personas. Es así que construye una barrera para
impedir que alguien entre y tome control sobre nosotros, nos convence de que es
lo mejor y decidimos seguirle el juego, sin importar el daño que esta barrera
signifique para nosotros y para los demás.

Es posible que nuestro ego descontrolado, sólo busque protegernos, cuidar nuestra imagen. Desde esta perspectiva quizá nos sea más
sencillo reconciliarnos con esta parte de nosotros que no nos gusta reconocer y
permitir que siga acompañándonos en el camino pero como un aliado que nos
cuida, que está a nuestro servicio y no al revés.

4. Reconoce al yo por encima del ego  

En el libro Tus zonas erróneas,  Wayne
Dyer dice que cuando hayas reconocido lo que vales y lo bueno que eres  no tendrás necesidad de que los demás apoyen
y refuercen tu valor ajustando su conducta a tus instrucciones. Si estás seguro de ti mismo y tienes confianza en lo que
piensas,  no querrás ni necesitarás que
los demás sean como tú quieres.

Por su parte, Jorge Bucay nos habla de la diferencia
entre el yo ideal y el yo real y que entre mayor es el
contraste entre ambos factores, mayor es el conflicto y el sufrimiento que nos
genera.

La aceptación de nuestro ser, más allá del deber ser, es un buen
comienzo para trascender los problemas
causados por el ego
. Te invito a profundizar esta reflexión en el siguiente
cuento:

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores
se estaban muriendo. El roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el pino. Volviéndose al pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la vid. La vid
se moría porque no podía florecer como la rosa. La rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el roble. Entonces
encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca. El
rey preguntó: ¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias.
Si hubieras querido un roble o una rosa, los habrías plantado. En aquel momento
me dije: “Intentaré ser fresia de la mejor manera que pueda”.

¿Controlas a tu ego o eres su esclavo?

En las redes sociales pueden entrar en comunicación conmigo a través de Twitter en @March_coach

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