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¿Por qué los mexicanos no ven las ventajas del TLCAN?

¿Por qué un acuerdo que ha demostrado su impacto positivo, no lo sienten los ciudadanos en su bolsillo? Expertos explican las razones y el rumbo que debe tomar.

15-04-2014, 2:02:20 PM
¿Por qué los mexicanos no ven las ventajas del TLCAN?
Manuel Pineda y Lizethe Méndez

El 1 de enero de 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio para América Latina del Norte (TLCAN) y con ello quedaban atrás una serie de discusiones sobre los efectos positivos y negativos de dicho acuerdo comercial. Hay que recordar que en ese entonces México no era un país muy atractivo para invertir: el déficit inflacionario frente a los Estados Unidos era del 83%, la moneda se había devaluado 12% y la confianza de los inversionistas extranjeros estaba hasta el suelo, después de que el país declarara una moratoria en el pago de la deuda externa.

Además, con la caída del muro de Berlín, los países europeos del este representaban una buena oportunidad para invertir. Sin embargo, un punto favorable era que nuestro país había firmado el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés), desde los 80.

Hoy en día, a dos décadas de la firma del TLCAN, pocos pueden negar los efectos positivos, pero la entrada de China al escenario económico mundial, la poca participación de empresas nacionales en la exportación y la tardanza de las reformas estructurales que deben implementarse han comenzado a disminuir los signos positivos de este acuerdo.

Cambio profundo

Según cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el TLCAN ha triplicado el valor del intercambio comercial entre Canadá, México y Estados Unidos, al alcanzar 1,000 millones de dólares (mdd) el año pasado.

En 1993, México reportaba un déficit comercial con Estados Unidos de poco más de 3,000 mdd, pero hoy registra un superávit de cerca de 810,000 mdd. Las exportaciones totales de México crecieron a un ritmo de 10.6% anual, de 51,000 mdd en 1993 a 223,000 mdd en 2011, un aumento de 330%, según cifras de un estudio de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

Por su parte, la Inversión Extranjera Directa (IED) se multiplicó exponencialmente de 3,000 mdd en 1993 a 23,000 mdd en 2012.

Además, según datos de la SRE, cada minuto se comercializan con Estados Unidos más de 2 mdd.

El balance de 20 años es muy positivo, independientemente de que hemos aumentado cinco veces el comercio y seis veces la inversión entre Estados Unidos y México. Lo mejor está en la modernización de la planta productiva nacional, como tener más opciones y productos de mayor calidad con mejores precios, por lo que el impacto es muy importante”, señala Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Entre los beneficios más importantes que ha dejado el TLCAN, Gutiérrez Candiani pone en primer plano la integración comercial y la apertura del mercado más importante del mundo (Estados Unidos), con el que se ha podido generar un sector exportador muy competitivo.

“Los sectores más beneficiados son el manufacturero, la industria automotriz, las industrias relacionadas con las tecnologías de la información, así como nuevos clústeres, como el aeroespacial.”

Primeros pasos

Para la profesora e investigadora de la Universidad Iberoamericana, Gabriela Luna, el balance que deja el TLCAN es a todas luces positivo, pues el comercio entre México y Estados Unidos se multiplicó por 10 a partir de la firma del tratado.

“Nuestro aparato productivo pudo crecer enfocado en las exportaciones, con incremento en las plantas, que derivó en mayor empleo. En términos de intercambio es innegable el beneficio que se ha tenido desde la implementación del tratado y, pese a lo feroz de la economía estadounidense, pudimos llegar a competir con ese mercado. Hoy, prácticamente el 84% de nuestra balanza comercial se explica por transacciones con Estados Unidos; también tenemos un socio comercial cercano, Canadá, que pasó de tener un 1 a casi 8% de peso en la balanza comercial”, señala la 

Durante el simposio El Tratado de Libre Comercio de América del Norte: a 20 Años de su Entrada en Vigor, José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Relaciones Exteriores, señaló que, a la distancia, el riesgo que se tomó dio buenos resultados.

“Estamos muy lejos de la idea norteamericana, pero el TLCAN fue un primer paso muy importante. Hoy en día tenemos un comercio con características muy diferentes de las que nos hubiéramos imaginado hace 20 años, que han hecho de México y de América del Norte en su conjunto uno de los principales actores en materia de cadenas productivas de industrias avanzadas”, explica el titular de la SER.

Así, menciona que cuando se exporta desde México un equipo eléctrico u óptico japonés, solamente el 3.3% beneficia a México, Estados Unidos o Canadá, cuando se exporta un bien electrónico alemán, solo el 2.6% beneficia a esta región; sin embargo, cuando se exporta un bien eléctrico u óptico de Canadá el 12% tiene contenido norteamericano y, si proviene de Estados Unidos, el 20% del valor agregado beneficia a nuestro país, pero también se genera en México”, detalla el canciller.

Es por eso, que hoy en día pareciera mucho más obvio y sencillo vender la idea de una Norteamérica unida. Sin embargo, hay dificultades para apreciar e invertir en este concepto. “La gente voltea, y con razón, hacia el continente asiático. Pero también está entusiasmada por lo que está pasando en Latinoamérica y en la alianza del Pacífico. Es así que, a 20 años de distancia, vemos que había geografía, población y un ideal, por lo que hoy el argumento a favor de Norteamérica es mucho más claro”, señala.

Curva descendente

Sin embargo, las preguntas que muchos mexicanos se hacen son: ¿Por qué no ha incrementado el crecimiento, ni el empleo?, ¿por qué, pese los buenos comentarios del TLCAN, la economía méxicana no ha crecido más del 4% en los últimos cuatro años?

En el estudio El comercio internacional de México: antes y después del TLCAN, elaborado por investigadores de la Universidad de Tamaulipas, se menciona que, con el ingreso de este acuerdo, el comercio internacional de México ha crecido exponencialmente año tras año. El problema es que con la economía nacional no sucede lo mismo.

“Algunos factores que no han permitido el crecimiento económico esperado son las exportaciones e importaciones, que tuvieron un aumento acelerado pero desigual, debido a que las importaciones inclinaron la balanza comercial al déficit año tras año. Según datos del INEGI, en todo 2013 la balanza comercial de México presentó un déficit de 1,009 mdd, cifra mayor al saldo deficitario de 46 mdd reportada en 2012”, indica el documento.

Otro elemento esencial es la IED. Cifras de la Secretaría de Economía (SE) señalan que la IED proveniente de Estados Unidos y Canadá durante los 20 años del TLCAN sumó 208.8 mdd, y pasó de 3,000 mdd –en el periodo 1980-1993– a casi 19,000 mdd para el periodo 1994-2012.

En teoría, señala el escrito, se creía que la IED traería consigo empleos, producción y, por lo tanto, mejora económica; pero no fue así, ya que el acuerdo trilateral no ha optimizado la producción ni sus beneficios. En cambio, se ha estancado el crecimiento en este rubro y ha provocado la salida de los capitales a sus países de origen, como beneficio de las exportaciones realizadas, ocasionando desempleo.

Con esto podemos decir que el TLCAN ha traído crecimiento comercial, pero no así el crecimiento y desarrollo económico que se esperaba.

“La paradoja de las estadísticas del TLCAN radica en que el incremento del comercio internacional se desvinculó de la dinámica productiva y del crecimiento del país; sobre todo porque la avalancha de IED que llegó provocó un crecimiento económico fugaz en los primeros años del TLCAN, sin representar un soporte fijo para el continuo crecimiento económico de México”, indican los investigadores de la Universidad de Tamaulipas.

Gutiérrez Candiani, del CCE, coincide en este punto y comenta que hasta el año 2000 hubo alzas de comercio interno muy altas; pero después, con los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y el aumento del crimen organizado en México, se complicó el intercambio comercial entre ambos países. Además de que falta mucho en el tema de la infraestructura y la posible movilidad de las personas para trabajar en ambos lados de la frontera.

“El gran error –que se refleja 20 años después– es que no pudimos acompañar la apertura con un proceso de fortalecimiento institucional (educación, justicia, estado de derecho y seguridad), que son los temas en los que debemos trabajar más para que este tipo de mecanismos tengan el impacto deseado”, señala Candiani.

Pero, ¿cuál es el análisis macroeconómico de los efectos del TLCAN? ¿Cómo ha afectado el mercado chino a este acuerdo? ¿Debe replantearse el TLCAN o mejor aprovechar otros acuerdos como el TPP?

La respuesta a estas dudas la podrás encontrar en el texto completo publicado en la revista impresa de Alto Nivel, que en su edición de abril, expone una radiografía del impacto de este tratado que puso a México en el mapa económico internacional.

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