'; Alto Nivel
HistoriasNegocios

La apuesta por la vivienda en México sigue en pie

La nueva Política de Vivienda no da marcha atrás, pues confía en que será un motor económico para elevar la calidad de vida de los mexicanos. ¿Será así?

09-04-2014, 8:00:47 AM
La apuesta por la vivienda en México sigue en pie
Alejandra Palomares Barrios

Desde el año pasado, que se dio a conocer la nueva Política de Vivienda del Gobierno federal, el tema no ha dejado de perder vigencia, pues no solo es un sector en el que se está invirtiendo decididamente, sino que ha representado nuevos retos para más de una empresa desarrolladora.

Vale la pena repasar los cuatro ejes en los que se monta esta política:

• Primero. Lograr una mayor y mejor coordinación interinstitucional para alinear los programas y acciones en materia de tierra, financiamiento y vivienda. Por eso se determinó a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) como la instancia coordinadora de la política de vivienda en nuestro país.

• Segundo. Transitar hacia un modelo de desarrollo urbano sustentable e inteligente. Principalmente lo que se pretende es reordenar los espacios y fomentar la vivienda vertical cerca de los desarrollos urbanos.

• Tercero. Reducir es rezago de vivienda estimado en nueve millones de casas. Además, en las próximas dos décadas, el bono demográfico seguirá estimulando la demanda de nuevas construcciones, por lo que se necesitará dar respuesta a estas necesidades.

• Cuarto. Procurar una vivienda digna para todos los mexicanos que contribuya a elevar la calidad de vida.

Pros y contras

Más allá de la demagogia y buenos deseos, es importante repensar las implicaciones de estos objetivos establecidos, pues de entrada implican más apoyo en subsidios y mayor circulación de créditos hipotecarios.

Es verdad que estimular el sector inmobiliario puede producir efectos positivos para la economía, siempre y cuando sea de manera ordenada, como se aspira, sobre todo para no crear burbujas y falsas demandas, como las que la historia nos ha demostrado que pueden ocurrir (basta con recordar lo ocurrido en 2008 en países como Estados Unidos, o en 2012 en España).

El problema ha sido que esta nueva política de vivienda fue un cambio de timón brusco para las vivienderas, quienes para ahorrar costos se hicieron de terrenos alejados de los centros urbanos a donde algunos servicios públicos jamás llegaron y por lo tanto fueron abandonados por quienes en algún momento pretendieron habitarlos.  En efecto, todo esto por una mala planeación de la política anterior.

La pregunta sigue siendo, ¿qué hacer con esos terrenos?

El reordenamiento del que habla la nueva Política de Vivienda quiere enfrentar justo ese asunto con una nueva asignación de lotes, pero ya veremos qué tan efectivo resulta. Por lo pronto, desde 2013, la cuenta regresiva comenzó: el gobierno designó 20 meses como plazo para que todos los implicados en el sector lleven a cabo los cambios que se necesitan.

La puesta en marcha

Durante la entrega del Premio Nacional de Vivienda 2013, en marzo pasado, el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que no habrán más cambios fiscales ni marcha atrás en las medidas que se han tomado en esta materia, al menos en lo que resta de su mandato. Esto con la intención de inyectar cierta confianza a los desarrolladores de que no habrán más sorpresas en el camino.

Asimismo, reconoció el esfuerzo que se ha tenido que hacer para poder adaptarse a esta nueva realidad, cuestión que ha tenido sumidas en una crisis a las vivienderas. Pero expertos consideran que en el mediano y largo plazo esta tendencia se revertirá.

De hecho, no todos los jugadores han salido perdiendo, pues desarrolladores como Vinte –quien además fue reconocida con el premio antes mencionado– han sabido sacar ventaja de los cambios.

¿Comprar, invertir o no hacer nada?

En definitiva, ante la pregunta constante de si es o no buen momento para hacerse de una propiedad para vivir o si es buen momento para invertir en el sector, mediante cualquier instrumento financiero dedicado al mismo (fibras, fondos de inversión, acciones, etcétera), la respuesta para ambos casos sigue siendo positiva.

Por un lado, porque ya comienzan a darse las oportunidades: para 2014 se fortalecerán los créditos a la vivienda con un monto de 301,000 millones de pesos (mdp), cifra superior en 18% con respecto a 2013.

Además, de acuerdo a lo pronunciado por el presidente de la nación, se brindará 50% más subsidios en la adquisición de una casa, al destinar 412,000 mdp, ampliando la cobertura a trabajadores que ganen cinco salarios mínimos.

Sin embargo, recuerda que lo más importante, antes de tomar una decisión de este calado, es revisar tu propio estado financiero.

Es decir, no se trata de endeudarse solo porque ahora hay la oportunidad, sino de cubrir una necesidad real, ya sea de incrementar tu patrimonio o cartera de inversión, pero siempre con una estrategia controlada y pensada para el mediano y largo plazo.

Otros ganadores

Estos fueron otros de los reconocimientos otorgados durante la ceremonia del Premio Nacional de Vivienda 2013:

• Redensificación y Consolidación Urbana Habitacional: desarrollo City Towers Coyoacán II.

• Producción Social de Vivienda Asistida: complejo Llano de la Parota de la Fundación Civil Unidos por la Montaña.

• Oferta de Suelo Urbano para Población de Bajos Ingresos: conjunto Proyecto Libertadores del Instituto para la Vivienda de Querétaro.

• Autoproducción y Cofinanciamiento: fraccionamiento Candelaria de Habvita en Campeche.

• Cultura y Organización Condominal: desarrollo Villa El Cielo de la Asociación Convivencia Tabasco.

• Mejores Prácticas de Gestión Municipal: para el Programa de Consolidación Urbana y Rehabilitación Habitacional del Ayuntamiento de Guadalajara.

Relacionadas

Comentarios