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Tecnoestrés, otro mal que afecta a los profesionales

Si no puedes estar lejos de tus gadgets podrías padecer el sídrome de fatiga informativa, enfermar física y emocionalmente hasta caer en ailsamiento. ¡Cuidado!

31-03-2014, 12:14:34 PM
Tecnoestrés, otro mal que afecta a los profesionales
Martha Lydia Anaya

¿Te imaginas un día (o quizá un par de horas) sin tu tablet, smartphone o Ipod? ¡No! Muchas de nuestras actividades cotidianas dependen de estas herramientas. Es difícil de creer, pero el avance tecnológico, que originalmente surgió para facilitar la comunicación y la manera de hacer negocios en el mundo, ha rebasado la capacidad humana para aprovechar ese progreso de la mejor manera. Hoy, estamos sujetos a la computadora, el internet, los videojuegos… y sin ellos, aunque parezca cuento de ciencia ficción, hacemos ¡nada!

No es que la tecnología sea perniciosa, pero desafortunadamente la hemos convertido en parte esencial para vivir. Y es que detrás de los nuevos adelantos ha germinado una patología llamada tecnoestrés (o síndrome de fatiga informativa), que si se presenta en forma reiterativa y aguda puede ocasionar problemas más graves a la salud, como hipertensión, gastritis, úlceras o trastornos de conducta (apatía, agresión, tristeza, ansiedad, irritabilidad, insatisfacción etc.)

Fue el psicoterapeuta estadounidense Craig Brod quien, en 1984, creó el término tecnoestrés, para hablar de “una enfermedad causada por la incapacidad al enfrentarse a las tecnologías de un modo sicológicamente saludable”. Según sus investigaciones, el solo hecho de usar la computadora puede causar imprevistos dolores de cabeza o alergias y crear un sentimiento de aislamiento en las personas.

Estos síntomas son controlables. Las dificultades surgen cuando el individuo se ‘sobrecarga’ y paulatinamente incurre en hábitos repetitivos y sin sentido como:

► Consultar decenas de veces el correo electrónico al día
► Navegar horas y horas por internet sin saber qué está buscando
► Estar al pendiente del smartphone
► Cargar con la tablet o la laptop para todos lados y aun cuando no se tenga un trabajo específico que realizar
► Buscar desesperadamente cómo ‘conectarse’ con la idea de que solo así se estará integrado a lo que sucede en el mundo

A estos ‘hábitos’ se unen molestias corporales como dolor en cuello, espalda, brazos y hombros, ojos irritados, dificultad para conciliar el sueño, nerviosismo y mala digestión.

El tecnoestrés realmente es grave cuando, además de confundida y agotada como en cualquier cuadro grave de estrés, la persona parece copiar la manera en que trabajan las máquinas. De modo que todo el tiempo actúa deprisa, realiza varias actividades a la vez y procura desempeñarse con exagerada precisión. Simplemente no tolera errores y cuando los tiene, en lugar de asumirlos y controlarlos, se deprime profundamente, aislándose de su entorno y trabajando automáticamente con la idea de lograr la perfección. ¿A caso te suena familiar?

No le tengas miedo a la tecnología

Todas las personas nos vemos afectadas, en algún momento, por cierto grado de tecnoestrés. Pero éste es pasajero y no requiere mayor atención si la persona es capaz de identificarlo y buscar sus propios mecanismos para superar el problema.

Cuando no ocurre así es necesario tomar otras medidas, las cuales pueden tener dos vertientes:

1. Estrategias enfocadas a las molestias emocionales para que las personas superen el impacto causado por el uso de la tecnología. Un par de ejemplos son las técnicas de capacitación que parten de aceptar que la tecnología siempre estará cambiando y, por lo tanto, no es conveniente resistirse al cambio o las técnicas de relajación y/o meditación, que buscan que el individuo logre el control sobre su cuerpo y cómo reacciona

2. Estrategias enfocadas a los problemas para convivir con las herramientas tecnológicas. A veces el entorno exige que incorporemos nuevas y más sofisticadas tecnologías a nuestro estilo de vida. La ansiedad que esto genera puede controlarse con técnicas de entrenamiento para manejar los nuevos adelantos y sacarles el mejor provecho posible.

Te recomendamos leer: ¿Imposible vivir sin estrés? Sácale provecho al Eustrés

Lo importante es estar consciente que, de cierta manera, el tecnoestrés llegó para quedarse. Sin embargo, cada vez habrá más opciones para controlarlo y recuperar el equilibro que nos permita convivir con la tecnología sin alterar nuestro estilo de vida.

¿Sientes que estás en esa situación?

La autora es editora de la revista Alto Nivel.

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