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Declaración Anual, cuenta regresiva para empresas

Las personas morales tiene hasta el 31 de marzo para cumplir en tiempo y forma con esta obligación tributaria. No hacerlo implicaría desembolsos innecesarios.

25-03-2014, 3:44:30 PM
Declaración Anual, cuenta regresiva para empresas
Sergio Gil Franco

El tiempo se acaba para que las personas morales presenten su declaración fiscal correspondiente al ejercicio 2013, y no todas las reglas han cambiado.

Todavía se aplican las reglas que prevalecían antes de la Reforma Hacendaria, por lo que no debes olvidar que aún prevalecen los pagos por concepto de Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y el Impuesto a Depósitos en Efectivo (IDE).

“Aunque las empresas tienen hasta el 31 de marzo para presentar su declaración anual, ya debieron haber presentado las declaraciones informativas antes del 15 de febrero, las cuales no implican el pago de impuestos, sino un aviso al Sistema de Administración Tributaria (SAT) sobre las operaciones que se realizaron el año pasado”, señala Víctor Manuel Pérez Ruiz, Integrante de la Comisión de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.

Estas declaraciones informativas son principalmente aquellas en las que la compañía realizó alguna retención, como es el caso del pago de salarios, en donde se retuvo a sus empleados el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto Sobre Producto del Trabajo (ISPT), entre otros; agrega el especialista.

Con esta información, el SAT alimenta sus bases de datos para facilitar la declaración que las personas físicas presentarán en abril.

Si bien las empresas ya presentaron pagos provisionales de sus obligaciones fiscales a lo largo del año, puede ser que el impuesto que se adelantó fue superior al cálculo del monto anual, en cuyo caso habría un saldo a favor y el SAT tiene la obligación de regresarlo.

También la compañía tiene la opción utilizar este remanente para compensar otros impuestos en donde aún tiene un saldo deudor o guardarlo hasta el siguiente año para pagar alguno de los impuestos que puede causar durante 2014.

El otro escenario es que, tras el balance de los pagos provisionales y el impuesto anual, exista un saldo en contra. Es este caso la compañía deberá pagar la diferencia.

Otro trámite que vence el 31 de marzo es la presentación de la Declaración de Operaciones con Partes Relacionadas, principalmente con las residentes en el extranjero. Esto se hace con la finalidad de demostrar que dichas operaciones se hicieron a valor de mercado o son comparables a las que se hubieran hecho entre partes independientes.

Dictamen fiscal

De manera adicional a la declaración anual, las empresas deben someterse a un dictamen fiscal, que es la opinión de un contador externo, independiente a la compañía, que le dice al SAT si los pagos de impuestos que se realizaron están de acuerdo con las disposiciones fiscales.

O bien, si descubre que hay algo que no está bien presentado, puede solicitar a la persona moral que haga una declaración complementaria o que pague el impuesto que haya omitido.

Cabe aclarar que esto no es una auditoría, sino solo una revisión de que la declaración se presentó correctamente.

Si se emite un dictamen, las autoridades hacendarias se comprometen a no llegar directamente con el contribuyente, sino que primero revisan los papeles de trabajo del contador externo para realizar una revisión secuencial y verificar si realmente existe la anomalía.

De esta manera, la autoridad fiscal acudirá con la persona moral para resolver específicamente los puntos señalados en el dictamen y no toda la declaración.

Queda bien con “Lolita”

Si la compañía tuviera un saldo a cargo en su declaración anual y no lo paga antes de 31 de marzo, puede presentar una declaración complementaria para pagarla, pero en este caso el monto pendiente sufre una actualización y sumar los recargos por el atras. Hasta aquí no hay ninguna multa por parte de la autoridad.

“Pero si es el SAT quien requiere la presentación de la declaración anual, entonces puede considerar que ya ejerció sus facultades y además del impuesto que se debía pagar hay que sumar la actualización del monto, recargos y muy probablemente una multa, porque fue la autoridad quien detectó la omisión”, enfatiza el miembro del Colegio de Contadores Públicos de México.

► La actualización del monto a pagar se hace con base a la tasa de inflación.

► Los recargos son de 1.13% mensual y se calculan sobre el monto del impuesto a declarar.

► Las multas dependen del tipo de falta u omisión de que se trate, pero de manera general equivalen al 70% del impuesto requerido.

Así que ya lo sabes: cumplir con las obligaciones fiscales evita muchos dolores de cabeza y el desembolso de duras sanciones. Mejor sé un contribuyente responsable.

¿Tu empresa ya presentó su declaración anual?

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